"Hacía mucho calor", dijeron amigos del chico que murió en un partido

Compañeros y familiares del fallecido jugador de Boca de Bermejo señalaron que a, esa hora, la temperatura era demiasado alta como para jugar un partido. Se quejaron de que las ambulancias del Servicio de Emergencias Coordinado no tuvieran los elementos para asistirlo. El caso pone bajo la luz pública el control previo a las actividades deportivas.

En un pasaje sin asfalto y a media luz. Reunidos en la puerta de la casa, apoyados sobre el capot de un viejo Ford Falcon, los primos y amigos de Renzo Cataldo, el jugador de Boca de Bermejo que falleció por muerte súbita esta tarde, se lamentaron por la pérdida del “manso amigo” y se quejaron por las condiciones en que la Liga Mendocina de Fútbol hace jugar a las divisiones inferiores.

“Hacía mucho calor y hasta la tierra estaba caliente. Encima, éramos 9 contra 11, por eso estábamos corriendo mucho”, indicó su compañero en la alineación, Carlos Escudero.

Renzo Cataldo jugaba en las divisiones inferiores del club de Bermejo desde hacía seis años, tras un paso por Atlético Argentino. Definido a secas como un jugador y una persona espectacular por algunos de las pocas personas que se encontraban esta tarde en las instalaciones del club, tras conocerse la noticia del deceso.

Su padre Carlos y dos de sus amigos pasaron a buscarlo a la salida de la facultad pasado el mediodía. Renzo ya tenía, fuera de las canchas, un arco bien visible: la carrera de Ingeniería en Petróleo, donde cursaba el preuniversitario.

“Era el tipo más sano de todos nosotros, y muy buen estudiante, había cursado la secundaria en la Abelardo Vázquez”, añadió Carlos, también de 19 años.

Estaba programado que el partido comenzará a partir de las 14. Desde esa hora, la temperatura en el ambiente comenzaba a hacerse sentir aún más sobre las cabezas y el rendimiento. Para colmo, Boca jugaba en desventaja numérica y, con todo, ganando el parcial.

“Estaba muy colorado”
“Cuando terminó el primer tiempo, me acerqué porque lo veía muy colorado. Me dijo que le dolía la panza, porque no había comido nada”, recordó Ariel Landa, también de 19, otro de sus compañeros. Un hermano menor, de 17 años, del fallecido deportista, también se encontraba participando del encuentro.

A falta de 10 minutos para que el partido concluyera, el grito del número 2 de Municipal dejó helados a todos.

“Traigan una ambulancia”, indicó asustado el defensor rival, mientras Renzo estaba tendido en el césped.

Carlos Cataldo –su padre, que en una primera versión se había indicado que era el árbitro del partido, pero luego se confirmó que sólo era un espectador más- atravesó el campo de juego, corriendo hacia el cuerpo inmóvil de su hijo. Lo mismo hizo la médica que, obligatoriamente, tiene que estar en este tipo de encuentros.

Mientras la médica le hacía respiración boca a boca y Carlos le agitaba el pecho, el volante central de Boca no reaccionaba, salvo por un vómito de agua. En esos momentos, la cancha de Municipal se sumía entre la desesperación y el caos, sumado al hecho de que la ambulancia tardaba en llegar.

“Estaban todos muy nerviosos: nosotros, los chicos del otro equipo, hasta el referí que no sabía qué hacer y se puso a llorar”, graficaron los futbolistas sobre los momentos que ocurrieron esta tarde.

Tres ambulancias
Los chicos también señalaron que fueron tres las ambulancias que llegaron hasta el predio deportivo, ubicado atrás del Club YPF. Pero de esas tres, sólo la última contaba con los elementos necesarios para realizar las medidas de reanimación, puesto que a la primera ambulancia le faltaban elementos indispensables, como el equipo de electroshock que se le aplicó para revivirlo.

Pero la ayuda médica no fue suficiente y los médicos diagnosticaron, inicialmente hasta que el Cuerpo Médico Forense se expida, muerte súbita. Sin embargo, Carlos no estaba dispuesto a aceptar simplemente que Renzo ya no estaba con vida, así que intentó cargarlo en su auto y llevarlo al Hospital Central, con la ayuda de los otros jugadores de Boca.

Para ese entonces, y dado el estado de ánimo, los médicos del Servicio de Emergencias Coordinado habían solicitado ayuda por radio a la policía. Por ello, a Carlos Cataldo no le fue fácil salir con su vehículo y su hijo de las instalaciones del club, puesto que la policía había atravesado una camioneta en el portón de ingreso, según coincidieron en explicar los jóvenes.

“Pero es que había pasado más de media hora tirado en la cancha”, comentaron.

“La Liga nunca quiso adelantar el partido”
En varios momentos de su relato, los compañeros de equipo de Renzo criticaron que la Liga Mendocina de Fútbol programara partidos en horario donde la temperatura era demasiada alta. Según el Servicio Metereológico Nacional, esta tarde hacían 30 grados, con un sol intenso sobre el césped y la voluntad para llegar a cada pelota.

“Parecía que estaba zondeando y la tierra estaba caliente”, señalaron.

“La Liga nunca quiso adelantar el horario”, se quejaron los futbolistas.

Tras el deceso, y que Carlos finalmente accediera a entregar el cuerpo sin vida de su hijo luego de que varios móviles policiales le bloquearan el paso en San Martín y Guido Spano.

Por último, y mientras ya se hizo pública la decisión de la Liga Mendocina de Fútbol de suspender las actividades de mañana por duelo, tanto Ariel como Carlos recordaron la actitud de los jugadores y dirigentes de Municipal.

“Nos acompañaron en todo momento y en la comisaría –se trata de la 7º, donde funciona la Oficina Fiscal Nº 2- nos dieron jugo”, dijeron sencillamente.

Los restos de Renzo Carlos Cataldo, volante central de Boca de Bermejo, serán velados en Maipú 636, de Ciudad, y no en el club de Guaymallén, como había sido anticipado por el dirigente de dicha entidad, Juan Mathus.
 

Opiniones (1)
20 de noviembre de 2017 | 18:03
2
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20 de noviembre de 2017 | 18:03
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  1. Hay muichas negligencias y torpezas en la dirigencia de fútbol. Esto de hacr jugar al fútbol de la 13 horas , a pleno rayo de sol en esta tierra donde el sol es una caracteristica importante y golpea con fuerza en la siesta es una gran torpeza. demasiado como para que no se tomen medidas al respecto de los horarios para la práctica de deportes en esta temporada y más aún en verano. No debería permitirse hasta después de las 17 horas. Se deben hacer responsables todos y reflexionar con vista al futuro. Asi no se puede seguir. La mayoría de los deportistas terminan con insolación y afectados en la salud. Hay que poner límites y el gobierno no debe permanecer indiferente. Jorge
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