Después de la multitudinaria marcha por seguridad, buscan un proyecto social

Juan Carr fue el vocero de los organizadores de la marcha del domingo en San Isidro. Convoca ahora a "establecer acuerdos básicos" de una propuesta social para revertir la inseguridad. Y alerta: "Nadie está hablando de la cantidad de armas que hay en la Argentina a mano de quien quiera usarlas".

El domingo, miles de personas se aglutinaron frente a la municipalidad de San Isidro, en el Norte de Buenos Aires, para reclamar acciones eficaces frente a la violencia y la inseguridad.

 

La movilización fue estremecedora, tanto, como el principal caso que la motivó: el cruel asesinato de un ingeniero y su hijo.

 

Sin embargo, la ocasión sirvió para la catarsis de los familiares, vecinos, amigos de tantos otros casos, algunos, fatales, otros, que dejaron incapacitados a las víctimas. Todos, fogoneros de un inaguantable clima de miedo que se activa con los casos más resonante, pero que queda latente en la sociedad de manera permanente.

 

Juan Carr, el domingo, fue quien leyó el comunicado oficial de los organizadores de la marcha. Se trata de un veterinario que hace más d euna década se puso a juntar voluntades por Internet para ayudar a salir de alguna de nuestras múltiples crisis. Creó, entonces, la ya conocida Red Solidaria.

 

El programa del domingo no estuvo ajeno a las contradicciones que marcan la falta de un camino común de los argentinos para hacerle frente a la violencia. Según el programa, Carr leería el comunicado, se recordaría el mes de búsqueda de la niña Sofía Herrera, luego se entonaría el himno y todo concluiría con las palabras de dos hombres vinculados a lo religioso: el cura Gallina y el rabino Goldman. Pero se coló en el medio Juan Carlos Blumberg convocando a nuevas marchas, entusiasmado por la multitud que tenía frente a sí.

 

De todos modos, el espíritu que reunió allí a unos y otros, a dirigentes sociales y a ciudadanos de a pie, empieza a dar frutos. O, al menos, eso pretenden los motorizadores de aquel encuentro.

 

“Que se apliquen con rigor las leyes para evitar que delincuentes peligrosos y reincidentes sean liberados", fue una de las consignas del domingo.

 

Juan Carr dialogó con MDZ sobre sus sensaciones y perspectivas a partir de la multitudinaria marcha. “El ánimo nuestro siempre es estar cerca de los que sufren y los que sufrieron”, reseña, y analiza después que está claro que “con ellos no hay nada que discutir”.

 

Sin embargo, el referente social consideró que “nosotros también formamos parte del miedo; somos parte de quienes tienen miedo”.

 

Ese miedo, explicó Carr, “paraliza, pero hay que evitarlo”. Por ello, agregó “la mayoría de los argentinos que laburamos por la paz no tenemos que quedarnos quietos”.

 

“Fue algo explosivo, interesante”, calificó el fundador de la Red Solidaria a la marcha de San Isidro. Sin embargo se mostró entusiasmado con avanzar en “acuerdos básicos” que sean capaces de “terminar con los pequeños enfrentamientos que hay en todos los sectores” y, construir así “un proyecto de mediano plazo, por lo menos” que sirva para cambiar la realidad social que genera la inseguridad.

 

“Manifestarse así sirve para canalizar pasiones y enojos, pero ahora viene el tiempo del debate y yo creo que lo que hay que discutir es el tema de los chicos”, analizó.

 

Cárcel para los niños

 

 

Carr se mostró sorprendido por los canales a los que se arrojan las discusiones sobre los temas que más nos conmueven y movilizan a los argentinso. Por ejemplo, el de los niños y adolescentes que reflejan la violencia contra la sociedad.

 

Se preguntó Carr al respecto que “si todo el mundo dice que las cárceles son verdaderos centros de formación de la criminalidad, ¿por qué vamos a querer que nuestros chicos ingresen a esas academias?”. Y continuó con sus interrogantes: “¿Si reconocemos eso, ¿por qué estar de acuerdo en bajar la edad de imputabilidad?”

 

Carr reconoce que es el Estado quien termina fogoneando una opinión social favorable a, por ejemplo, bajar la edad de imputabilidad. Lo hace cuando “no hace todo lo que tiene que hacer para evitar que los chicos caigan en actividades criminales, cuando no hace todo lo que tiene que hacer por los docentes o por los trabajadores sociales”, dijo.

 

“Tenemos maestros heroicos que son casi voluntarios con viáticos”, graficó el dirigente social.

 

Encuentros entre argentinos

 

Mientras hablamos con Carr, éste interrumpió la redacción de un “documento base” que pretende reunir, según relató a MDZ, “todas las recetas que ya sabemos” pero que no aplicamos debido que “la Argentina está muy fragmentada”.

 

“Todo es una interna”, protestó Carr y anticipó que “en este tema, el de la inseguridad, estamos buscando los acuerdos básicos que permitan avanzar a pesar de esos enfrentamientos”.

 

Al diagnosticar al país, señaló que “debe haber unos 700 mil chicos que no trabajan ni estudian”. Además sumó su visión sobre la disponibilidad de armas existente, como miembro de la Red Argentina para el Desarme que es: “Nadie está hablando de la cantidad de armas que hay en la Argentina a mano de quien quiera usarlas. En cada manzana hay entre 4 o 5 armas; vivimos en medio de un polvorín”, sentenció.

 

A pesar de todo (o, mejor dicho, a raíz de las coincidencias sobre la realidad actual) Carr celebró el trabajo que están haciendo, ahora, en torno a la búsqueda de estos “acuerdos básicos”, hombres de religión como son el rabino Daniel Goldman, -quien habló a la multitud el domingo en San Isidro- y quien fuera el cura párroco de la villa conocida como La Cava, Aníbal Filippini, que es miembro de la Pastoral Social.

 

“La idea –sintetizó Carr-  es transitar un camino largo, como es juntar gente, reunir esfuerzos para hacer un proyecto capaz de durar, por lo menos 3 o 5 años. Si no, todo es mentira”, dijo. Con un llamado abierto a la sociedad y a sus dirigentes, pidió que “dejemos el ego de lado y afrontemos la situación de violencia inusitada”.

 

Para ello, promueve lo que ha bautizado como “Encuentros de argentinos”. Se trata de reuniones de “gente de los sectores que tienen más capacidad de decisión, el mundo de la economía, de los medios de comunicación, de la mano de los curas y rabinos” con el propósito de que “se encuentra a tomar un mate, un vino y poco más”. Carr, entre utópico y entusiasta, consideró que “esta actitud de reunirse no es menor”.

Opiniones (0)
19 de agosto de 2017 | 09:21
1
ERROR
19 de agosto de 2017 | 09:21
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
    15 de Agosto de 2017
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial