Alberto Thormann: un hombre que destella color

Nació en Mendoza y recuerda que desde niño supo que quería dedicarse a la pintura. Su obra forma parte de colecciones privadas y públicas en nuestro país y el exterior. Hoy, en "Sinceramente", Alberto Thormann define sus preferencias, revela su sueño concretado y asegura que su utopía sería vivir en un mundo sin fronteras.

"Para mí, el arte es hacer bien lo que hacés, es amor y compromiso, es poder transmitir aquello que sin saber llevás dentro -gracias a Dios-. Es esto que te hace sentir una emoción profunda que cuesta explicar pero que sale, sale y explota en sensaciones", dice Alberto Thormann.

Grabador, dibujante y pintor. Dueño del color y testigo de las formas. Este artista plástico ha obtenido un cuantioso número de premios en su actividad, de fuerte impronta surrealista y expresionista.

Es licenciado en Artes egresado de la Universidad Nacional de Cuyo y profesor titular de Dibujo de la carrera de Diseño de la Universidad Champagnat. También ha sido jurado de importantes salones nacionales e internacionales.

Hoy, en "Sinceramente", nuestro pequeño reconocimiento a Alberto Thormann, un hombre que en cada nueva pincelada enciende los sentidos.

- Mi orgullo íntimo: sentirme cerca de Dios.

- Mi peor defecto: la ansiedad.

- Mi carácter: terco, sincero.

- Mi sueño imposible: un mundo sin violencia.

- Mi  mujer ideal: Alejandra -tal cual es-.

- Mis lecturas preferidas: las bíblicas.

- Mi modelo de país: todos trabajando para todos. Más educación, trabajo digno, con gente preparada y honesta para el puesto que ocupa. Menos violencia. No ver niños trabajando. Un país generando raíces fuertes.

- Mi deporte favorito: tenis y metegol.

- Mendoza: mi lugar para vivir, para producir; un orgullo.

- La música que me transporta: Jean-Luc Ponty, los Rolling y Charly.

- Mi comida favorita, combinada con qué: tallarines con estofado y Cabernet Roble. Lomo de cerdo asado con pimienta negra y Malbec, también Roble. Endivias con Espumante Nature.

- Tres lugares en el mundo: Tupungato, Cuzco y New York.

- ¿Cuándo descubriste que querías dedicarte a la pintura?

- Mi dedicación siempre estuvo, al principio no lo sabía. A los 6 años recuerdo que dibujaba a mis compañeros o a la maestra. Con Daniel Castillo ganamos un concurso de murales a los 12. Veía a mi tío Carlos pintar y me volvía loco. Fue poco a poco, pero nunca paré de hacerlo.

- Si no fueras artista plástico, ¿qué serías?

- Me gustaría ser...millonario.

- ¿Tus artistas favoritos de todos los tiempos?

- De mi formación y afecto, Carlos Gómez y Cristian Delhez; de toda la vida Rembrant y Max Ernst.

- ¿Próximos proyectos?

- Un importante trabajo patrimonial grupal, la realización de un mural cerámico para una bodega junto a Alejandra Civit y una muestra individual en Grillo Arte, Punta del Este.

- ¿Una utopía y un sueño concretado?

- La utopía, un mundo sin fronteras. El sueño concretado, una familia verdaderamente feliz.

La obra de Alberto Thormann forma parte de colecciones privadas y públicas de Argentina, México, Brasil, Chile, España, Taiwán, Inglaterra y Estados Unidos, y dos de sus trabajos fueron adquiridos por el Museo "Emilio Guiñazú" - Casa Fader.

Este artista plástico fue quien diseñó, por concurso, las Cajas Lumínicas de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2004. Además, es realizador del libro "De sueños y mares", Colección Impsat -con una tirada de 7.000 ejemplares distribuidos en Latinoamérica-.

Casado con la escultora Alejandra Civit, tiene dos hijos: Agustín y Facundo, "los personajes maravillosos que todos los días me muestran la vida".

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