Lucía Báscolo tomó su Primera Comunión

Por tal motivo realizó un gran festejo en su casa de Chacras de Coria, luego de la ceremonia religiosa. Hasta el lugar se acercó toda la familia, además de amigos y allegados de la pequeña y sus padres. Juntos compartieron un riquísimo catering y brindaron por un motivo más que feliz. Fotos y detalles, en esta nota.

Hay momentos en la vida que a pesar del paso del tiempo seguirán siendo fáciles de recordar, pues serán siempre especiales. Sobre todo aquellos en los que prevalece la fe, el amor y la convicción. Así lo vivió Lucía Báscolo, una pequeña que realizó su Primera Comunión y compartió el inolvidable momento junto a sus seres queridos. 

Con una emotiva ceremonia religiosa en la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Chacras de Coria, 60 niños fueron preparados a lo largo de dos años, para recibir a Jesús Sacramentado. Lo particular fue que, en esta oportunidad y debido a la cantidad de gente, el altar se trasladó a la plaza, ambientada por las madres de los protagonistas.

A pesar de que Lucía hubiese preferido usar el vestido que anteriormente usaron sus primas hermanas para la comunión, llevó una túnica blanca al igual que el resto de sus compañeras. Sin embargo, no contuvo las ganas y lo "escondió" debajo del traje exigido. Al finalizar la misa, lució su modelito de seda natural y valenciana, de talle bajo blanco y mangas cortas.

Luego de celebrar su Primera Comunión, los papás de Lucía la esperaron con un gran festejo junto a sus amigos, primos, tíos y abuelos. La familia estuvo completa: tanto los Báscolo como los Bourguet -del lado materno-, celebraron con un gran encuentro en su casa de Chacras de Coria.

En cuanto al catering, hubo algún que otro inconveniente. Si bien los padres de la pequeña fueron los organizadores de la recepción, la empresa responsable demoró con el pedido. Entonces, los invitados comenzaron por los aperitivos y tragos preparados para la ocasión: Campari con naranja, cerveza, vinos, espumantes y fernet; pensados y servidos por el dueño de casa, Cacho Báscolo.

Pizzas y empanadas variadas y caseras, preparadas a la vista, fue el menú elegido para la tarde  de festejo en el jardín del hogar. ¿El postre? Unos riquísimos panqueques rellenos de dulce de leche con frutas. Y como no podía ser de otra manera, hubo una gran torta de mousse de chocolate cubierta con merengue, la preparación dulce preferida por todos.


Como es tradición, Lucía repartió tarjetas de recuerdo y souvenirs, que consistieron en botellitas con agua bendita. Las tías más jóvenes y cancheras (María Licia y Florencia), le regalaron una bermuda y una remera haciendo juego. Medallitas y rosarios, además de imágenes para colgar en el cuarto, fueron algunos de los presentes.

Por su parte, Josefina Báscolo, su madrina, le obsequió una cadena de oro y una medalla con la imagen del Corazón de Jesús. Otros tuvieron en cuenta el momento de crisis que vivimos y pensaron en el bolsillo de la pequeña Lucía. Así fue como el padrino, tíos y amigos de sus papás contribuyeron con su alcancía y la niña juntó varios billetes.

En Imágenes
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
15 de Agosto de 2017
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial