¿Qué sabemos acerca del Feng Shui?

Descubrí cómo este arte milenario chino puede armonizar los espacios, para transformar la calidad de vida de sus ocupantes.

Poco a poco el Feng Shui se ha ido instalando en nuestra sociedad, a través de los medios de comunicación, publicaciones y requerimientos de los mismos clientes. ¿Pero qué tanto conocemos realmente acerca de esta disciplina milenaria? ¿Vale la pena profundizar en sus posibilidades de transformar el entorno de forma armónica, para mejorar así nuestra calidad de vida individual y colectiva?

Sabemos que las civilizaciones antiguas de las más diversas latitudes reunían aspectos de ciencia y arte, en el estudio de las interacciones entre el cielo, la tierra y el hombre, o si se prefiere entre el cosmos, la naturaleza y el hombre. Buscaban la armonía entre ellos y concedían extraordinaria importancia a la determinación de ciertas energías, ligadas a puntos de la tierra específicos. 

Foto: Joshua Earle

Foto: Joshua Earle

La ubicación de santuarios y templos, el asentamiento de ciudades, su orientación, las rutas de peregrinación y de comercio, entre otras consideraciones, tenían relación con la existencia de esas energías. Estudiaban las fuerzas cósmicas y telúricas del lugar, y además diseñaban espacios y edificios cuidando los materiales, las formas, las proporciones, la iluminación y los colores, para crear un ambiente armónico, próspero y hasta curativo.

El Feng Shui se ocupa de crear ambientes armoniosos con el manejo y equilibrio de una energía fundamental

Entre estas prácticas, los invito a considerar al Feng-Shui, un arte milenario chino que estudia la influencia del paisaje, las orientaciones, distribución, forma y color de las construcciones sobre la vitalidad de sus ocupantes. Entre las antiguas Geomancias se la consideraba como la mejor sistematizada; por lo tanto, es adecuada para extraer principios generales de aplicación universal, que luego podrán adaptarse a cada lugar y situación.

El Feng Shui es un sistema de profundos conocimientos que tiene sus raíces en la observación de la naturaleza y sus ciclos. Se basa en la percepción de que en todo momento nuestro planeta es afectado por las energías del universo. Nosotros, al vivir en la Tierra, somos influenciados por dichas energías en diversos ámbitos: salud, emociones, pensamientos, decisiones y acciones. En virtud de ello, el Feng Shui se ocupa de crear ambientes armoniosos con el manejo y equilibrio de una energía fundamental, en un intento por mejorar las condiciones ambientales que fomenten la calidad de vida.

Fuente: Cosmic Timetraveler

Fuente: Cosmic Timetraveler

Es una disciplina que combina diseño urbanístico y paisajístico, mejoramiento ambiental, arquitectura, diseño y decoración interior, para generar equilibrio, crear un hábitat armónico con la naturaleza y brindar protección, comodidad psicofísica y progreso al ser humano.

El Feng Shui favorece la transformación del individuo, al modificar el espacio donde habita. Este cambio puede ocurrir en distintos planos: prosperidad material, salud y armonía física, psíquica, mental y espiritual. Por lo anterior, es fundamental el cuidado y la aplicación con suficientes fundamentos. ¿Quién desearía someterse a una cirugía del corazón, si no la realiza un experto y calificado cirujano cardiovascular? ¿O acaso bastaría que nos interviniera un buen amigo que sólo leyó un par de libros de la materia?

El Feng Shui tiene su propio marco de conocimientos y aplicación; no es una panacea. No corresponde a la aplicación de soluciones de carácter mágico, provenientes de un conocimiento infuso, como algunas personas pretenden establecerlo de forma errónea. Todo lo contrario, mientras el cincuenta por ciento de los principios del Feng Shui son prácticas del sentido común: como la prevención de accidentes, buena sinergia, ventilación, la creación de atmósferas de armonía, revitalización y confort psicofísicos. El otro cincuenta por ciento se refiere a principios y prácticas para potenciar, reducir o limitar el fluido y el balance de las energías preexistentes en la Naturaleza, que animan toda la vida desarrollada en ella.

El objetivo es permitir la afluencia de corrientes benéficas de energía al espacio

Debemos pensar en el Feng Shui como una herramienta capaz de acentuar y facilitar ciertos procesos, como remar a favor del viento o aprovechar el flujo de una corriente de agua. El objetivo es permitir la afluencia de corrientes benéficas de energía al espacio, para influir en la vida de sus habitantes. Estas corrientes se traducen generalmente en buena salud, estabilidad y armonía familiar, éxito en los proyectos, prosperidad, etcétera. Sin olvidar que el éxito de todo lo que emprendemos nace de nuestra determinación y actitud personal.


Horacio Cangelosi: Arquitecto. Experto en Feng Shui y Técnicas Holísticas de Armonización Ambiental (THAAM) y de Armonización Holística de la Relación Persona y Espacio (AHRPE). Email: horaciocangelosi9@gmail.com

Foto: Andy Wang

Foto: Andy Wang