Dos ancianos se casaron en la cama de un hospital

Se trata de la pareja conformada por Felisa Scafano, de 71 años, y Claudio Formigo, de 70, quienes "dieron el sí" rodeados por familiares y amigos,en el interior de una clínica del barrio platense de Villa Elvira donde se encuentran internados por diversos problemas de salud. Están juntos desde hace 45 años.

Un hombre de 70 años y una mujer de 71, que llevan 45 años de convivencia, tres hijos en común, 17 mietos y cinco bisnietos, se casaron por civil en una clínica del barrio platense de Villa Elvira, donde están internados desde hace unas semanas por diversos problemas de salud.

Se trata de la pareja conformada por Felisa Scafano y Claudio Formigo, quienes "dieron el sí" rodeados por familiares y amigos, en el interior del sanatorio donde se encuentran.

"Los declaro marido y mujer", dijo el juez Gustavo Crego y con la clásica frase que cierra la ceremonia civil selló el matrimonio.

En ese momento, estallaron los aplausos de los familiares, amigos y vecinos en la habitación 18 que comparte la pareja.

Claudio "levantó la flamante libreta matrimonial y ahí nomás, conmovido, le dio a Felisa el consabido beso de recién casados", según se destacó en la edición de la fecha del diario El Día de esta ciudad.

Los "recién casados" se habían conocido en 1963, un tiempo después de que la joven que había llegado a la ciudad de La Plata desde Corrientes enviudara.

Ella tenía dos hijos de su anterior matrimonio (el mayor falleció y la menor, Stella Maris, le dio varios nietos a la pareja) y a los pocos meses del romance decidieron vivir juntos y formar una familia.

Aquel sueño se completó con la llegada de Norma, Ana y Claudio, sus otros tres hijos.

El hombre trabajó como electricista y colocador de cielorrasos odos estos años, mientras que su mujer se dedicó a cuidar a los chicos y a los quehaceres domésticos, en el hogar que construyeron en la zona de Altos de San Lorenzo, en esta ciudad.

Al principio, a la pareja no le pareció importante pasar por el Registro Civil. "No era más que un trámite para nosotros", dijo él sentado al lado de la cama de su mujer.

Pero con el correr de los años los dos sintieron la necesidad de convertirse en esposos. "Es que ahora nos enteramos que somos viejos", agregó Claudio entre risas.

Pensaron "formalizar" la relación cuando cumplieran las bodas de oro. "Pero por circunstancias de la vida, las cosas se apresuraron un poco. Quisimos sentirnos protegidos y decidimos hacerlo ahora", explicó Claudio.

La ceremonia en la clínica -de acuerdo con lo señalado- respondió a causas de "extrema necesidad" y en esos casos sí pueden salir de las delegaciones del Registro Civil los libros en los que asientan las uniones.

La diferencia con el resto de los casamientos es que en estas situaciones los contrayentes necesitan presentar cuatro testigos en lugar de dos, como así también un certificado de "lucidez" expedido por un médico.
 
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21 de agosto de 2017 | 11:32
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