Andar descalzos

Carolina Martín nos invita en este texto a regresar a nuestros pies descalzos y estar disponibles para los distintos terrenos de la VIDA.

Durante mucho tiempo he preferido tener mis pies cubiertos con calzado, para estar a resguardo de pisar algo que pinche, ensucie o pueda lastimar; también para abrir la heladera, por las posibles "patadas de corriente" que pueda darme, en caso de que esté en mal estado o con alguna parte dañada.

Hoy me doy cuenta de que en mi caminar por la vida, la gran mayoría de las veces, he estado calzada, con los zapatos adecuados para controlar cada paso y tener la seguridad de saber desde dónde partían mis pies y hacia a dónde se dirigían. Lo hice con la ilusión de dominar las situaciones, decidir qué suelo pisar y buscar "evitar el dolor" de apoyar el pie sobre una roca filosa o una superficie sucia. Y claro está, tuve la idea de seleccionar el tipo de calzado según el desafío que enfrentaba, el suelo que pisaba y la moda de turno. Así pensé que estaba equipada para la aventura llamada vida. 

Foto: Dan Gold

Foto: Dan Gold

No obstante, la VIDA está mas allá de sandalias, pantuflas, zapatillas o tacos aguja. Desconoce las suelas antideslizantes, y cuando decide ponerse resbalosa o movernos el suelo, no hay zapato que valga. En mi ilusión de control y de tener el poder sobre determinados hechos, me confundí y perdí de vista lo más valioso: Yo no tengo el control, Yo Soy Un Instrumento de la VIDA, y ella me llevará por donde considere necesarios mis pasos, para crecer en esta experiencia humana.

Aun si me lleva por terrenos dolorosos, me proveerá de lo necesario para nutrirme de ellos, si tengo mi corazón dispuesto a la lucidez de la conexión con el Sentido Mayor.

Foto: Jordan Whitt

Foto: Jordan Whitt

La VIDA es una aventura, pero no necesita de mi control ni de mis expectativas, ni de mi obsesión con el logro de resultados.

La VIDA es una aventura que sólo me pide que la tome como Posibilidad de encuentro con quién soy. Posibilidad de desplegarme con lo que hay y dejar de hacer berrinche por lo que yo quería. Posibilidad de Agradecer estar en proceso de trabajar sobre mí misma. Siempre Posibilidad...

La VIDA me necesita descalza y dispuesta

La VIDA no necesita control, necesita que me anime a ir descalza por sus caminos, confiando que ELLA me sostiene y me guía hacia lo que yo necesito. La VIDA no necesita mi control. Yo necesito ir con la VIDA sin intentar defenderme de ella. La VIDA me necesita descalza y dispuesta.

Un abrazo en el deseo que volvamos a descalzarnos frente al terreno Sagrado de la Vida, sus misterios y sus bendiciones.

Carolina Martín: Licenciada en Psicopedagogía. Diplomada en Coaching Ontológico Profesional. Formada en el Programa de Enriquecimiento Instrumental del Dr. Feuerstein. Estudiosa de Psicología Transpersonal y cuidados contemplativos para el fin de vida. Le gusta jugar a escribir sobre los aprendizajes interiores. Para leer sus textos y contactarla: Facebook: Carolina Martin