La muerte del chico de 12 años en karting desnudó la falta de controles en el Parque

El accidente puso sobre el tapete la falta de controles por parte del Estado para evitar estos hechos en una improvisada pista de entrenamiento que no está habilitada.

Tras la muerte de Julián Bona Morán, de 12 años, ocurrida este sábado cuando conducía su karting frente al Parque Aborigen, nadie parece hacerse cargo en cuanto a los controles que regulen dichas prácticas en lugares públicos, aún cuando exista una ley que reglamenta esta disciplina deportiva; esto, sumado a la informalidad de la práctica en esa zona del Parque San Martín donde ocurrió el accidente del pequeño piloto.

Y es que ese sector del parque -cerca del Velódromo- suele recibir a los amantes del karting deportivo para realizar allí su práctica en una lateral que está restringida al tránsito en general. Precisamente, en esa cotidianidad se dio lugar la tragedia.

¿Quién controla en el Parque?

Desde Seguridad Vial de la provincia indicaron que el control de tránsito es ejercido junto con la Municipalidad de la Capital.

Sin embargo, desde Tránsito de Capital indicaron que la jurisdicción del Parque San Martín corresponde a la provincia y que, el sábado, ante el accidente frente al Parque Aborigen colaboraron con Seguridad Vial interrumpiendo el flujo vehicular para que los peritos pudieran realizar su labor.

Desde la Femad –Federación Mendocina de Automovilismo Deportivo-, el dirigente Eduardo Moyano afirmó que “como todo deporte motor, la del karting se trata de una actividad que conlleva sus riesgos, pero que a través del deporte federado, es decir, controlado y fiscalizado se reducen enormemente”.

En los 30 años que Moyano lleva como aficionado y dirigente del deporte motor, recuerda que no ha habido accidentes fatales en la especialidad karting, pero sí que han ocurrido accidentes graves en lugares no habilitados y de tránsito público, como suele ocurrir con las picadas, aunque existan picódromos –sic- oficiales para los amantes de la velocidad.

De hecho, de acuerdo con los especialistas, hoy en día los accidentes no revisten la gravedad de antaño, puesto que el deporte federado ha permitido incorporar una serie de políticas de seguridad para mejorar la práctica.

Y, en este sentido, el dirigente indicó que “desde hace 3 años, existe la ley 7461 que regula la actividad para evitar este tipo de accidentes”.

Sin embargo, Moyano recordó que es habitual que en esa zona del Parque San Martín, desde hace varios años, los aficionados al karting lleven ahí sus prototipos, que la policía no se encargue de controlar esto y que hasta se alquilen estos pequeños vehículos para pasear a cierta velocidad por el estacionamiento del Estado Malvinas Argentinas, que se transforma así en un circuito de manejo.

Por otra parte, como la zona donde ocurrió el fatal accidente está bajo jurisdicción de la Dirección de Parques y Zoológico, dependiente de la Secretaría de Turismo, MDZ intentó comunicarse durante todo el día con el titular del área, Eduardo Quiroga.

El funcionario no pudo ser hallado en su número telefónico. Y de ese modo, no hubo forma de conocer las explicaciones sobre por qué se utiliza ese sitio -si está o no habilitado para una práctica que requiere determinadas condiciones de seguridad- o si se han llevado a cabo algunas medidas para restringirlas o atenuar los riesgos.      
 
No transitar por la vía pública

En ese sentido, desde Seguridad Vial ratificaron que, en esa zona, sábados y domingos los aficionados se reúnen para practicar en esa pista improvisada.

“La primer premisa es no transitar por la vía pública, ya que se trata de prototipos que sólo pueden hacerlo en lugares habilitados”, explicó el Jefe de Policía Vial, Oscar Hómola. En ese orden, Hómola agregó que “tenemos el control de tráfico en otras zonas del Parque, pero en las actividades que se desarrollan allí durante años los supervisan las mismas personas que van a ese lugar”, destacó.

Por supuesto, el problema del tráfico en el Parque General San Martín incluye otras zonas más delicadas y en ciertos momentos del fin de semana. Basta recordar las habituales picadas que se realizaban hace un tiempo en la rotonda de la Fuente de las Américas.

Asimismo, el Jefe de Policía Vial señaló que “sería un desgaste innecesario que tengamos a un policía vial”.

Sin embargo, la improvisada pista de entrenamiento frente al Parque Aborigen no se encuentra entre los kartódromos habilitados, de acuerdo con lo señalado por Eduardo Moyano. Estos kartódromos son pocos en la provincia. Uno se encuentra en el ingreso a la IV Brigada Aérea –Las Heras-; otro en Las Paredes –San Carlos- y próximamente uno más en el Jorge Angel Pena, el autódromo del Este provincial.  

La responsabilidad de los aficionados

“El chico canaliza la actividad porque al padre también le gusta, pero el deporte lleva un riesgo implícito, por eso deben hacerlo en los lugares que corresponde y con las coberturas de seguridad indicadas”, indicó Moyano.

Julian falleció cuando perdió el control de su pequeño vehículo, aparentemente tras un desperfecto en el motor y mientras conducía por un costado de Avenida Libertador. Esto, mientras era observado por sus padres. Al momento del accidente, Julián llevaba el casco, que quedó a un costado del rodado luego de que sus progenitores intentaran darle los primeros auxilios.   

Para atenuar los riesgos, el deporte federado ha dispuesto que los pilotos se realicen una revisación médica obligatoria antes de iniciar la competencia. Esta revisión completa para saber si la persona se encuentra en buen estado incluye exámenes de vista, de reflejos, clínica, neuro-motriz e incluso para saber si el piloto es diabético.

“Si los pilotos son sorprendidos conduciendo en la vía pública, se les quita la licencia deportiva y no pueden competir”, explicó nuevamente Moyano en torno a las reglas que formalizan la disciplina. A esto se suma que el prototipo es revisado para saber si cuenta con los elementos indispensables para reducir y prevenir cualquier tipo de accidente, desde la vestimenta hasta los cinturones, pasando por el sistema ignífugo.

Incluso, a nivel país, la Asociación Argentina al Volante que preside el experimentado piloto –ya retirado- Juan María Traverso, exige un seguro médico para todos los pilotos en competencia, incluidos los niños. En Mendoza, la ley que regula la disciplina del deporte motor, también exige un seguro de vida.

Pero a pesar de tales y necesarios recaudos, a partir de la muerte de Julián, la interrogante que permanece es si un niño está en condiciones de ponerse al frente de un volante y alcanzar una velocidad que puede llegar a los 100 km/h.

Basta señalar que en la categoría Junior -de 11 a 13 años-, los kartings con motores de 125 cm3 pueden alcanzar una velocidad superior a la mencionada, en un ambiente de competición. "Los chicos van adquiriendo las habilidades a medida que van pasando de categoría", puntualizó Moyano.  

Pero para algunos especialistas, como Héctor Barredo -un periodista con extensa trayectoria en el ambiente del deporte motor- “a veces los chicos no tienen conciencia del peligro ni de que tienen un arma”, al mismo tiempo que apuntó que en los últimos tiempos la actividad ha crecido notablemente, lo que lleva a que no se tomen los recaudos necesarios para evitar las tristes noticias en la sección de policiales.

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