Te explico por qué el vino es un alimento y además es saludable

Pablo Ponce nos cuenta qué hace que esta bebida milenaria sea considerada un alimento y 12 beneficios de beberla de forma moderada.

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 En estos días estamos viendo una controversia importante respecto a lo que significa el vino para la salud. Muchos se ven sorprendidos y hasta niegan que esta bebida sea un alimento. En esta nota te explicó el porqué y cuáles son los beneficios para la salud.

Cabe destacar que todo tipo de alimento en exceso es perjudicial para nuestro organismo, contenga o no alcohol en él.

Un alimento es definido como toda sustancia administrada al organismo, habitualmente ingerida por vía oral aunque en ciertos casos puede administrarse por otras vías, que contiene macro y micro nutrientes susceptibles de contribuir a las necesidades del organismo humano, es decir con fines nutricionales, pero también sociales y psicológicos. 

Nutricionales, porque proporciona materia y energía para el anabolismo y mantenimiento de las funciones fisiológicas. Sociales, porque favorece la comunicación, el establecimiento de lazos afectivos, las conexiones sociales y la transmisión de la cultura. Y psicológicos, porque mejora la salud emocional y proporciona satisfacción y obtención de sensaciones gratificantes. 

El vino no contiene fibra y el 90%, aproximadamente, es agua. Veamos de que está compuesto el otro 10% restante. 

Bajo contenido en proteínas

Las proteínas suelen ser escasas en el vino, tan sólo entre uno y dos gramos por litro. Esta pobreza proteínica del vino, al contrario que en el zumo de uva, se debe a la clarificación a la que se somete en su elaboración. Al ser la cantidad diaria recomendada de proteínas de un gramo por kilo de peso corporal, resulta que el vino no es una fuente excepcional de esta sustancia.

Sin azúcar añadido

En cuanto a los hidratos de carbono en el vino pueden encontrarse en proporción variable en función del tipo de vino que se elabora. Durante la fermentación alcohólica la mayor parte de azúcares del zumo de uva se transforman en alcohol, gracias a la acción de las levaduras. En el vino tinto, los azúcares residuales como la glucosa y fructosa son poco importantes y representan entre dos y tres gramos por litro. En los vinos blancos, los porcentajes pueden ser más importantes. Además de los azúcares (glúcidos), el vino suele contener otros azúcares como el denominado alcohol de azúcar, que es un es un carbohidrato procedente del alcohol. En todo caso, salvo vinos dulces, abocados, semisecos, ligeramente dulces o los generosos dulces, la mayor parte de vinos presentes en el mercado actualmente son vinos secos con bajo contenido en azúcar y en todo caso el azúcar del vino siempre en natural nunca añadido.

0% grasas

Otra sustancia nutritiva son los lípidos (grasas). Son aquellos compuestos químicos formados, fundamentalmente, por mezclas orgánicas de ácidos grasos. El vino no contiene lípidos. Y es importante que no posea este compuesto porque acarrearía la aparición de un gusto desagradable. El único riesgo son las semillas de las uvas que machacadas pueden liberar el aceite que contienen. Es por lo que, en algunas ocasiones, la copa aparece con cierto aspecto graso en sus paredes una vez que el vino ha sido consumido.

El alcohol y sales minerales

El alcohol es otra de las sustancias que aparece en el vino. Es importante señalar que el grado alcohólico de un vino se establece en función de la tasa de azúcar que hay en las uvas durante la cosecha. Además, es necesario saber que el alcohol que contiene un vino disminuye con el tiempo. La graduación alcohólica del vino nos indica la proporción de alcohol contenida en una botella. Por ejemplo, un vino con un 14%, contiene 105 ml. de alcohol por cada botella de 750 ml. o unos 140 ml. por litro. El vino contiene mayoritariamente alcohol etílico, pero también podemos encontrar otro tipo de alcoholes presentes: Glicerina, Metílico, Eritritol y otros poli-alcoholes.

Las sales minerales otorgan el característico sabor salado del vino. El vino contiene de 2 a 4 gramos de sal por litro. Los minerales que podemos encontrar en el vino son: Potasio, Sodio, Calcio, Cloro, Azufre, Flúor, Silicio, Yodo, Bromo y Boro. Algunos de estos elementos son muy escasos en los alimentos de consumo habitual.

El vino también cuenta con unos pequeños elementos nutricionales u oligoelementos, como Hierro, Cobre, Zinc y Manganeso. Algunos vinos son ricos en hierro, lo que facilita una buena absorción intestinal.

El vino también puede contener elementos poco deseables como aluminio, plomo e incluso arsénico, aunque en proporciones prácticamente despreciables.

En el caso de las vitaminas, en el vino encontramos presencia de la B12, B6 y B2, aunque eso si, en una baja proporción. Se observa ausencia total de vitamina C, pese a estar presente en la uva.

Los esenciales polifenoles

La concentración de polifenoles en el vino es uno de los aspectos más interesantes. Así, en el vino blanco tan sólo se encuentran algunos miligramos, sin embargo, el tinto arroja cantidades de 1, 2 e incluso 3 gramos por litro. Los polifenoles están en principio concentrados en la piel de la uva, en las semillas y en los escobajos.

Son los polifenoles los que confieren al vino ese efecto de prevención cardiovascular. Entre los fenoles distinguimos: ácidos fenoles o ácido fenólico, flavonoides (o factor vitamínico P), antocioanos, flevanos, taninos, quinonas y resveratrol.

En el vino también encontramos ácidos minerales como tártrico, málico y salicílico; ácidos, todos ellos, que contribuyen a hacer del vino un líquido alcohólico ácido, cuyo Ph está entre 2 y 3, es decir, una acidez próxima a la del estómago. De esta forma, se facilita la digestión de las proteínas alimenticias, de ahí que el hecho de que el vino acompañe a las comidas no es casual y tiene también su razón desde el punto de vista químico-nutricional.

Ahora bien, ¿porqué deberíamos incluir el vino en nuestra dieta?


1. Reduce el riesgo 
cardíaco

Son muchos los estudios que se han realizado a lo largo de los años que demuestran que el consumo moderado del vino ayuda a mantener el corazón más sano. El vino ayuda que el colesterol no se concentre en las arterias. Debido a esto, el consumo moderado de vino es perfecto para prevenir las enfermedades cardiovasculares.

También hay estudios que demuestran que el vino tinto reduce el desarrollo de la arterioesclerosis con sus beneficios antiinflamatorios, ya que actúa sobre el colesterol malo.

2. Retrasa el envejecimiento

En la composición del alcohol, se encuentran los polifenoles, estas partículas son poderosos antioxidantes que ayudan a que las células se liberen del estrés oxidativo. El resveratrol, uno de los componentes del vino, inhibe las lipoproteínas de baja intensidad y mejora las plaquetas.

3. Reduce las posibilidades de padecer cáncer

Algunos estudios han demostrado que los polifenoles, y en concreto el resveratrol encontrados en el vino, ayudan a combatir las células cancerosas del cuerpo. Estos provocan la muerte de las células cancerosas e invalidan la proteína que las ayuda a multiplicarse.

4. Beneficioso contra la anemia

El vino procura al cuerpo oligoelementos necesarios que reducen la anemia en la sangre. Algunos de los oligoelementos que podemos encontrar en el vino son el litio, el zinc, el magnesio, potasio, calcio y hierro.

5. Fortalece los huesos

Como indicábamos antes, el vino contiene calcio, que ayuda a fortalecer los huesos. El vino resulta un potente aliado contra la osteoporosis. Estudios recientes han demostrado que el consumo moderado de vino lucha contra la pérdida ósea.

6. Disminuye el colesterol

Como comentábamos al principio, el vino ayuda a prevenir enfermedades cardíacas ya que ayuda a que el colesterol no se concentre en las arterias. Además se ha demostrado que aumenta los niveles de la proteína HDL, que es el colesterol bueno. Hay estudios que dicen que para reducir el colesterol es mejor el vino tinto que el blanco.

7. Previene el alzheimer y la demencia senil

El resveratrol previene la formación de placas en el cerebro. Y algunos estudios en personas de avanzada edad demostraron que las personas que toman una copa de vino, tienen mejores resultados en las pruebas de memoria.

8. Disminuye hemorroides y varices

El vino ayuda en el flujo sanguíneo ayudando a que no se formen coágulos. Esto ayuda en la prevención de la aparición de hemorroides y varices.

9. Controla infecciones urinarias

Los componentes encontrados en el vino, eliminan hasta un 85% las bacterias que afectan al tracto urinario evitando la formación de infecciones urinarias.

10. Lucha contra las alergias y el asma

La quercetina encontrada en el vino, libera la histamina de las células, que es la que provoca los síntomas de las alergias.

11. Disminución del estrés

Se recomienda una o dos copas para combatir el estrés. Los antioxidantes que se encuentran en el vino son la mejor herramienta para combatir el estrés.

12. Mejora la digestión

Los taninos encontrados en el vino tinto aumentan la formación de saliva, que es esencial para que los alimentos entren bien en el organismo.

Siempre el consumo debe ser moderado.

Pueden leer más artículos relacionados al vino en www.thebigwinetheory.com

Fuentes: /www.vinetur.com | www.wikipedia.com | http://www.catadelvino.com | http://www.vinopack.es/


Opiniones (8)
25 de noviembre de 2017 | 02:03
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25 de noviembre de 2017 | 02:03
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  1. Algún trasnochado puede creer que el efecto del impuesto no va a ser trasladado al consumidor? Qué llorón que es ese sector!!! Basta de mentira!! Cuánto representa la vitivinicultura en la economía mendocina? No es ni por cerca la actividad principal. Dejémonos de joder con el tema del vino, la vendimia y toda esa pelotudez. Si no les gusta, que se dediquen a otra cosa. De hecho, tienen el quiosquito del restó de la bodega. Restó en el que no te dan una factura ni en pedo.
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  2. El Mayor consumo de vinos son los masivos ( damajunas, tetra brik ). Esos vinos no tienen los mismos efectos beneficiosos que aquellos de alta gama. El que toma 1 Litro diario de vinos en Tetra, no aporta los polifenoiles equivalentes a 2 copas diarios y además tienen conservantes ( SO2) y edulcorado con Mostos ( Azucares ) que no hacen bien a la salud. Por lo tanto, no deberían generalizar los beneficios en base a los vinos tintos de alta gama.
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  3. Basta de sarasa. Mendoza es una sociedad hipocrita hasta la medula. Por un lado se predica que la gente no consuma alcohol p q tiene mil perjuicios y genera accidentes y demas.... Y por otro lado queremos defender a esta industria del vino como lo mejor de Mendoza.. En q quedamos? El vino no es un alimento es una bebida alcoholica... Lo demas es sarasa del lobby vitivinicola q pretende seguir con todos los privilegios de siempre. Paguen impuestos como todos. BASTA DE SARASA.
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  4. Si el 90% es agua, cómo explicás el 14% de alcohol?
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  5. Si el 90% es agua, cómo explicas el 14% de alcohol. Si querés, dejá la copa antes de escribir.
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  6. Tomate medio litro de vino y salí manejando. Verás que bueno es para la salud. Basta de controles de alcoholemia!!! Dejen a la sociedad alimentarse!!! Incluso podría no sólo quitar impuestos sino subsidiarlo
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  7. hubert 1 de noviembre de 2017 | 17:27 Coincido y no debe el gobierno de Mza meterse con estos avaros que sólo piensan en su bolsillo, mientras sus jornaleros comen mierda.-
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  8. Muchos de esos supuestos beneficios no son mas que mitos. Pero aún cuando fuesen verdaderas, no lo eximen de tener que pagar impuestos. Siempre fue un excelente negocio para los bodegueros, aunque no lo fue para los productores. Hay vinos que cotizan por encima de los $ 3.000. un muy buen alimento para el bolsillo de algunos vivos.
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