Mamis fitness: las embarazadas que apuestan a la intensidad

Vemos en las redes sociales la moda de las Fit Moms. Hoy, en MDZ Femme dos mendocinas nos cuentan su experiencia. ¿Qué dicen los profesionales de la salud?

 Si navegamos por las redes sociales, por ejemplo en Instagram veremos a cientos de fitness influencers que a pesar de su embarazo se muestran activas y entrenando sin dificultades. 

Porque hoy las mamás muestran que el embarazo no es un impedimento para mantenerse en forma, al contrario; hablan de los beneficios. De hecho, un estudio realizado por The Journal of Women's Health Physical Therapy, demuestra que aquellas mujeres que se mantienen en reposo durante este periodo, tienden a padecer más problemas de columna y distenia muscular que aquellas que llevan una actividad física más intensa.

Madres fit

Clara Palma es una de las mendocinas que continuó haciendo crossfit durante todo su embarazo.

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Paralelamente un estudio realizado por The American Journal of Obstetrics & Gynecology señala que:

Las mujeres que llevan a cabo rutinas de ejercicio constantes durante el embarazo, tienen partos más cortos y menores riesgos para el feto durante esa etapa.

Es importante entender que cada embarazo, así como cada persona, debe ser asistida de diferente manera de acuerdo a las necesidades de la misma.  Toda actividad física debe estar bajo supervisión médica ya que, según los expertos, existen contraindicaciones como insuficiencia cardiaca, embarazo múltiple, riesgo de parto prematuro, hipertensión grave o limitaciones ortopédicas...

Según el Dr. Sabatini Luciano Esteban, la clave es la siguiente: "No todos los embarazos son iguales". 

"Si estamos hablando de una mamá joven, 25 años, o de una mujer de 40 años. No es lo mismo en qué momento del embarazo realiza actividad física: no es lo mismo el primer trimestre, el segundo trimestre o el tercer trimestre. No es lo mismo si se trata de un embarazo por inseminación in vitro -a quien le ha costado muchísimo quedarse embaraza, con perdidas-..."

"No es lo mismo un embarazo único que múltiple. Es decir, hay una cosa que es real: el deporte no debería influir en la perdida de un embarazo", agregó en su charla con MDZ Femme

"Pero en el último trimestre es diferente porque la paciente ya tiene una panza grande y el impacto puede generar la aparición de contracciones o parto pretermico."

Mendocinas que apuestan a la intensidad

Fue Clara Palma la futura mamá que se animó a compartir su experiencia con las Femme. "Antes de retomar crossfit, después de enterarme que estaba embarazada, además de preguntarle a mí medico averigüé y leí mucho acerca del tema", contó. 

"Hay varios ejercicios que tuve que dejar de lado desde el principio como por ejemplo; saltar la soga o hacer burpees y con el tiempo dejé de hacer otros que al principio sí hacía por la incomodidad de la panza", continuó. 

Hoy con casi 7 meses, Clara continua llevando a cabo una rutina deportiva. "Yo la verdad es que me siento muy bien, de todos modos el último mes reduje la cantidad de veces por semana que voy y el resto de los días camino", compartió. 

Hacer actividad durante el embarazo es 100% beneficiosa. No solo porque ayuda a regular el aumento de peso, sino que también me mantiene activa y me hace sentir mejor. Duermo bien a pesar del tamaño de la panza. Y además, la misma ayuda a prevenir la diabetes gestacional (los últimos análisis de sangre para eso me salieron perfectos). 

Madres fit

Algunos creen que por estar embarazada estás enferma y no hay que moverse, pero la verdad es que si el embarazo va bien son muchos los beneficios que trae el ejercicio.

Por su parte, esta joven mamá destacó el asesoramiento de los profesionales (coachs y médicos): "Me ayudaron a hacer las cosas de forma consciente y responsable. Gracias al los profesores pude adaptar las clases que todos hacían a lo que yo podía hacer, reemplazando algunos ejercicios, pesos y cantidad de repeticiones por lo que ellos me recomendaban que hiciera". 

Esencial para el post parto

Ana Laura Cordero se está recuperando de su último embarazo entrenando a diario. "Durante el embarazo hice natación, porque era para mí lo más seguro. Cuando nació mi bebé aumente la intensidad del entrenamiento y me estoy recuperando a la perfección". 

"Después de un embarazo los músculos de la panza quedan distendidos y de no poder levantarme del suelo, ahora puedo hacer abdominales con peso. A través del ejercicio mi recuperación fue mucho más rápida". dijo. 

Madres fit

"Mi bebé muchas veces es el peso con el que trabajo", dijo bromeando Ana Laura que entrena acompañada por su pequeño.

El mito de que la mujer embarazada "no puede hacer nada"

Si la paciente es joven, sin riesgos de perder el embarazo, que no tienen mayores problemas de salud pueden hacer actividad física durante el primer y segundo trimestre. Quizás un poco menos de lo que sería intenso. 

Pero si es una paciente más grande o ha tenido dificultades para tener un embarazo o perdidas, obviamente que hacemos todo lo posible para no poner en riesgo dicho embarazo. "Actividad física con mucho más cuidado de lo normal", agregó el Dr. 


Para romper falsas teorías, la Universidad de Granada, la Junta de Andalucía y los hospitales San Cecilio y el Materno de esta capital andaluza avanzan en la segunda edición de su proyecto de investigación Gestafit.

Por su parte, la ginecóloga Olga Ocón ha explicado a Efe que el proyecto de investigación comenzó hace dos años dirigido por la doctora Virginia Aparicio, de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada, para demostrar los beneficios en embarazadas de un ejercicio físico exigente más allá de un yoga o pilates adaptados.

La primera fase del proyecto controló a 23 embarazadas que siguieron su vida normal y a otras tantas sometidas a hacer sentadillas, levantar pesas, moverse al ritmo duro de sus entrenadores y seguir pautas de ejercicio normalizadas.

Hay muy pocas contraindicaciones; frente a la cultura general de que es una mujer enferma, que no puede levantar peso, que no puede hacer casi nada, se ha comprobado científicamente que es todo lo contrario", ha recalcado Ocón.

Al parecer, logran tras los entrenamientos partos más rápidos que los de las que hacen un mayor reposo, que presentan más riesgo de parto prematuro, trombosis o diabetes e hipertensión durante la gestación, según esta ginecóloga.

Gimnasia pre parto: yoga y pilates

El yoga para embarazadas no es suficiente, la mujer tiene que hacer ejercicio de verdad." 

Es que Gestafit lo ha comprobado con mediciones de variables biomédicas, maternales y otras psicológicas, junto a análisis de la placenta o el cordón umbilical, para determinar que la embarazada sufre menos ansiedad y que el bebé se beneficia.

La mujer que se mantiene activa durante el embarazo, con este tipo de entrenamiento, sufre menos dolor de espalda y menos ganancia de peso, pero además modifica los patrones y genes del futuro hijo, con mejor salud del niño, mejor salud neonatal", dijo Ocón.

Además la calidad de la leche materna también mejora, porque se presentan más marcadores antioxidantes e incluso algunos minerales que, durante la lactancia, ofrecen beneficios al niño y mejoran su desarrollo neurológico.

En la pileta también se puede trabajar una parte específica de pelvis en el agua que las mantendrá en movimiento desde ahora, en su semana 36 de embarazo, hasta el parto. 

Opiniones (4)
15 de diciembre de 2017 | 07:57
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15 de diciembre de 2017 | 07:57
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  1. Aaahh! Otra cosa... Esta haciendo mal los pushups!
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  2. jcglsl "De hecho, siempre fueron sanos y fuertes, más allá de que su contextura corporal (altos, anchos de espalda y fornido) es cuestión del ADN nuestro no de la lactancia" "retomó su línea corporal de soltera (1.78- 60 kgrs. sanísima)" sos un crack jajaja
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  3. juanpueblo 14 de agosto de 2017 | 12:35 : Coincido con usted. El ejercicio y as caminatas, deben ser en función del embarazo y la vida del bebé y no una cuestión estética de la mujer. En mi caso, mi esposa caminó y tuvo vida normal laboral hasta el día anterior al parto. Partos que fueron en forma natural, sin peridural y con niñós/as de entre 3.5 y 3.95 kilos cada uno. Luego sin pensar egoístamente en su figura, dio el pecho a todos hasta pasado el año de vida, en la época que las multinacionales, presionaron a las obras sociales que dieran leche en polvo maternizada a los recien nacidos. Pues la recibíamos porque era obligación y la donábamos, a pesar de tener costo económico. Luego del años, cuando el niño prefería 100% de alimento sólido, recién allí, dejó de dar pecho. De hecho, siempre fueron sanos y fuertes, más allá de que su contextura corporal (altos, anchos de espalda y fornido) es cuestión del ADN nuestro no de la lactancia, pero sí, fueron niños absolutamente sanos. Luego ella, cuando decidimos no tener más hijos, se dedicó a mejorar su figura y al poco tiempo, retomó su línea corporal de soltera (1.78- 60 kgrs. sanísima).- Es hoy, con hijos adultos y todos los días, hace sus caminatas, que la mantienen firme, con energía vital y es un buen ejemplo para sus hijas.-
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  4. El tema no pasa por si hace o no ejercicio, sino por el tipo e intensidad de los mismos. Desde el punto de vista posicológico, lo lamentable es que una mujer priorice su aspecto estético a la satisfacción de estar embarazada y la importancia que ese hijo tiene en su vida
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