Petra, la joya de Jordania

Sin dudas es uno de los lugares que todo viajero debe visitar alguna vez en la vida.

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Cada año, más de 600.000 turistas visitan en Jordania el sitio arqueológico de Petra, la antigua ciudad esculpida en piedra varios siglos antes de la era cristiana. Se trata del principal destino turístico del país y el preferido por los turistas europeos y estadounidenses. En 1985, la Unesco designó a Petra como Patrimonio de la Humanidad y según la revista del Instituto Smithsoniano de los Estados Unidos es "uno de los 28 sitios del mundo que hay que conocer antes de morir".

Situada en un entorno desértico y famosa por su arquitectura excavada en la roca rosada de las montañas de Jebel al-Madhbah en un flanco del valle Wadi Arabah -el extenso valle que une el Mar Muerto con el Golfo de Aqaba sobre el Mar Rojo- esta ciudad perteneció al reino bíblico de Edom y se cree que las primeras construcciones datan del siglo VIII antes de Cristo.

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Los árabes nabateos la ocuparon en el siglo VI antes de Cristo cuando vieron que Petra no solo tenía ventajas como fortaleza militar, también controlaba el paso de rutas comerciales clave para las caravanas. Por caso, la ruta que iba hacia Gaza en el oeste, a Damasco en el norte y hacia Aqaba en el sur. Los nabateos crearon en Petra un oasis artificial con cisternas y un sistema de acueductos. Esto les permitió conservar el agua en el desierto y prosperar comercialmente.

Por los estrechos senderos de montaña que van hacia Petra pasaban las especias y seda de la India, el marfil de África, las perlas del Mar Rojo y la resina de incienso, del sur de Arabia. Por su desarrollo comercial, Petra alojó un importante mercado al menos hasta el siglo III de la era cristiana. Fue conquistada por el imperio romano en tiempos de Pompeyo junto con el resto de Palestina, de esa época datan los edificios de estilo griego y romano -como Al Khazneh, "el tesoro" y Deir, "el monasterio"- que hoy los turistas admiran cuando entran a la ciudad por el Siq, un angosto paso entre montañas.

Cerca de Al Khazneh hay un gran anfiteatro de 8.500 localidades, tallado en la roca, desde donde se abre el valle y se ven tumbas monumentales de varios aristócratas nabateos excavadas en la roca, con una arquitectura que -por el uso de pilastras, columnas, arquitrabes y frisos- combina influencias egipcias, griegas y romanas. De hecho, Petra es un nombre que viene del griego antiguo y significa "piedra". Los romanos construyeron rutas en la región asegurando la posición estratégica de Petra -que fue capital de una provincia romana, Arabia Petrea- y el emperador Adriano visitó la ciudad en el año 101 de nuestra era. Luego, con el imperio bizantino, se difundió la fe cristiana y en Petra se construyeron iglesias importantes aprovechando algunos edificios antiguos, incluso el Deir fue usado como templo cristiano. Al norte de Petra hay tumbas cristianas de esa época.

Cuando el tráfico comercial decayó a partir del siglo VI de la era cristiana, la ciudad fue abandonada y solamente las tribus de beduinos frecuentaban sus ruinas. Pero en 1812 el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt redescubrió Petra y lo contó en un libro, "Viajes por Siria y tierra santa", publicado en 1823. Ya en 1830 Petra era un sitio arqueológico visitado por exploradores y peregrinos de distintas religiones. Si bien la inestabilidad política en Oriente Medio durante buena parte del siglo XX no ayudó al turismo, el interés por Petra nunca decayó del todo. Hoy es un ícono de valor internacional para Jordania.

Lo normal es entrar por la mañana temprano por el Siq -el famoso desfiladero. Ese trayecto se puede hacer a pie o a caballo. Muchos vendedores intentaran convencerte de que compres las chucherías que venden o hagas las visitas guiadas con ellos. Yo lo hice todo en un día con un guía privado pero varios prefieren visitarla en dos días. Ese camino llega a la fachada del Tesoro, luego se visitan las tumbas reales y el teatro. Luego hay que subir las escalinatas que llevan al Monasterio, otra espectacular fachada clásica excavada en la roca. Hay aldeas de beduinos que aún viven en antiguas tumbas o cuevas.

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21 de noviembre de 2017 | 18:21
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