Dos generaciones tras los pasos del visionario de la oftalmología local

Roberto y Roger (nieto), son los sucesores del fallecido Roger Zaldivar, fundador de unos de los institutos oftalmológicos más prestigiosos del país cuya fama ha traspuesto las fronteras nacionales. Antes del último adiós, los descendientes reconstruyeron la semblanza del “maestro”. Aquí los detalles.

Roger Zaldivar, quien dejó de existir ayer a los 90 años de edad en Mendoza, no habría sido médico si su padre un día no lo hubiera desalentado para que no siguiera sus pasos de bodeguero.

Es que el médico oftalmólogo que ayer dejó a su familia en este mundo, en algún momento de su vida debió decidirse entre la vitivinicultura, como su padre, o la medicina.

Esto lo ha revelado su propio hijo (Roberto), que recordó con ánimo la vida plena que llevó adelante Roger Zaldivar, quien además de ser uno de los oftalmólogos más importantes de la Argentina fue un pionero, tanto en el plano de la medicina como en el andinismo nacional.

Según contó el oftalmólogo de la segunda generación Zaldivar, “por ese entonces, cuando todavía mi papá no sabía a qué se iba a dedicar el resto de su vida, su padre -o sea mi abuelo- viajó a Francia con el fin de iniciar un incipiente negocio de bodega boutique. Obviamente que por esos tiempos se valoraba otra cosa que no era la calidad y el negocio de los vinos finos o varietales que no funcionó y por el cual tuvo algunas decepciones. Eran otros tiempos. Ya mi abuelo era un adelantado para la época en la que vivió y le dijo a mi papá que nunca se le ocurriera implantar un viñedo de uvas finas”, explicó. Y agregó: “Entonces se puso a estudiar medicina, un poco por la casualidad y otro tanto porque su madre era asmática y él quería ayudarla”.

Según contó Roberto Zaldivar, su padre encaró su profesión motivado por los principios que sólo siguen quienes disfrutan en todo momento de lo que hacen: “Muchas veces uno hace lo que en un momento es lo más fácil para hacer. Mucha gente no hace lo que realmente es su vocación. Porque es la oportunidad que tuvo y lo hace. Yo creo que cuando él encontró su vocación, y después la desempeñó con tanto amor, es obvio que el sentido fue diferente”, destacó , junto a su hijo Roger quien en todo momento asintió las manifestaciones de su padre.

Con ese sentido de la vocación destacado, es que Roberto Zaldivar explicó lo que hoy puede ser toda una hazaña para alguien que desde la medicina pareciera pensar sólo en el futuro y no tanto en el presente: “Con ese sentido totalmente diferente al actual; es que él pudo hacer cosas como trabajar 15 o 20 años gratis. Porque a él no le interesaba otra cosa. Para él era un honor ser profesor o que los mismos pacientes le agradecieran lo que hacía sin esperar nada material a cambio. Por eso creo que la vocación es algo muy importante y que la gente pueda hacer lo que le gusta cambia mucho las cosas. Si uno hace lo que realmente le gusta también puede dar muchas concesiones”,  reflexionó.

Esa energía de perseguir logros por los que estaba totalmente convencido, según Roberto, ya los demostró cuando era practicante de medicina, “ya que mi padre debió trabajar, estudiar y mantener a su madre y a su hermano cinco años menor que él, o sea que si bien estaba en lo que él quería las obligaciones que enfrentaba cada vez eran más difíciles”, valoró.

Sin embargo, lejos de sentirse abrumado por la muerte de su padre, Roberto reconoció, gracias al ejemplo de vida obtenido a lo largo de los años que compartió junto a Roger que “es más fácil obtener logros, como a través del estudio o del trabajo, cuando uno tiene menos cosas y tiene mucho hambre”, resaltó.

Roger Zaldivar estudió medicina en Buenos Aires y se formó con la experiencia de médicos afamados en el país como Bernardo Houssay, Leloir, Garraham, entre otros. Luego de haberse recibido de médico, retornó a Mendoza, donde desarrolló la mayoría de su obra profesional.

“Tuvo dos cosas importantes en esa época mi papá. Una fue el master que hizo en los Estados Unidos en el año 1950 y la idea de crear la Facultad de Medicina. En ese momento ya estaba muy inmerso en la especialización de oftalmología y con el profesor Cichitti decidieron crear la facultad, algo impensado para esos tiempos”,  recordó Roberto.

En ese momento, Mendoza sólo tenía facultades de letras y de filosofía aunque no de ciencias como la medicina.

En 1950, cuando Zaldivar y Cichitti crearon la Facultad de Medicina, se encontraron con otro escollo: no tenían sede. “Entonces los ubicaron en el Hospital Central y por mucho tiempo la Facultad de Medicina estuvo allí, lo cual era muy incómodo. No tenían lugar físico verdaderamente”, contó.

A fines de los años ´50, Roger Zaldivar logró que un edificio que estaba fuera del Parque General San Martín y que no estaba terminado “donde actualmente está la sede de Medicina” fuera donado por la Nación. “Era un hospital de pediatría que nunca se terminó de construir”, remarcó.

El lugar no era de lo mejor ya que ni siquiera se trataba de una estructura antisísmica y no tenía ni los servicios más elementales como agua o gas. “Por eso tuvieron que reestructurarlo todo y se creó el  primer edificio en lo que hoy se conoce como el Centro Universitario. No existía nada. El edificio había estado abandonado por más de 10 años”, manifestó. Y destacó: “Fue en esa época en que mi padre junto a otros profesionales, trabajaron 15 años gratis para poder hacerlo funcionar –al edificio- trabajando al mismo tiempo –también ad honorem- en el servicio de medicina del Hospital Central”.

Roberto Zaldivar, además valoró el esfuerzo que hacían los profesores “ya que no habían tantos y muchos de ellos debían tener más una cátedra a cargo”, marcó. En ese sentido, destacó que “mi padre era profesor de Oftalmología y de Fisiología de Ciencias Básicas”, dijo.

Gracias a Roger Zaldívar, Mendoza contó “mucho tiempo antes que Buenos Aires” con la residencia para hacer la especialización en oftalmología. De la misma forma, el banco de córneas con el que contó la provincia fue “muy anterior al de Buenos Aires, como en el cincuenta y pico”, estimó Roberto Zaldivar.

En forma similar, la primera carrera para auxiliares técnicos en oftalmología fue patrocinada por Roger Zaldivar mucho antes que en Buenos Aries.

Siempre de la mano de las nuevas técnicas y herramientas oftalmológicas, Roger Zaldivar, trajo a Mendoza “en 1962” el primer láser al Hospital Central. Un año después de que fuera descubierto en Estados Unidos, en Palo Alto, California.

Con la responsabilidad de continuar el camino trazado
Roger Zaldivar (24), quien representa a la tercera generación de la familia de médicos oftalmólogos, confesó ser consciente del bagaje que lleva consigo “y la gran responsabilidad que ello significa”.

“Mi abuelo era verdaderamente un visionario y será difícil tratar de emular su brillante trabajo. Yo elegí ser oftalmólogo porque desde chiquito lo viví, junto a mi padre y a mi abuelo. Soy conciente de lo que esto significa tanto para mi como para mi familia y con toda humildad trataré se hacer lo mejor posible. Por la memoria de mi querido Roger”, dijo el joven mientras era observado con el cariño que sólo puede demostrar la mirada de un padre orgulloso.

En ese sentido, el joven recordó que el segundo láser llegó a la Argentina recién en 1977 “cuando en realidad el primero lo trajo mi abuelo en 1962”, destacó.

Dos veces en la cumbre del Aconcagua
El desaparecido Roger Zaldivar (90), también es recordado por sus proezas en el Cerro Aconcagua.

“En esos tiempos no existían los adelantos de ahora. Había que atreverse en esa época a hacer cumbre. En unos de sus viajes, mi papá, descubrió el cuerpo congelado de un expedicionario, creo que polaco, cuyo extravío había sido denunciado 20 años antes”, reveló Roberto Zaldivar.

De la misma manera, Roberto contó cuando, junto al entonces famoso montañista Valentín Ugarte, Roger Zaldivar llegó hasta uno de los últimos descansos antes de la cumbre “y logró armar un refugio que creo aún es utilizado por los expedicionarios”.

Los ascensos de Roger Zaldivar al Cerro Aconcagua fueron en 1946 y en 1947.
Opiniones (0)
20 de septiembre de 2017 | 23:26
1
ERROR
20 de septiembre de 2017 | 23:26
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'
    20 de Septiembre de 2017
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'