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En España se destaca el clásico entre Espanyol y Barcelona

Montjuïc acogerá mañana el último derbi liguero entre Espanyol y Barcelona, dos equipos igualados en la clasificación pero con dinámicas diferentes, ya que mientras los primeros llegan diezmados de efectivos y tras cosechar su primera derrota, los azulgrana han sumado dos triunfos de forma consecutiva.

Para el Espanyol, y especialmente para su afición, los enfrentamientos ante el Barcelona tienen un significado especial, pues no sólo están en juego tres puntos, sino también el orgullo de derrotar al equipo poderoso de la ciudad. Por ese motivo, y aunque el equipo de Bartolomé ''Tintín'' Márquez tiene nueve bajas, todo hace prever que será un buen partido.

Al margen del factor emocional, el Espanyol tiene argumentos futbolísticos para derrotar al Barcelona. La escuadra perica está ofreciendo un alto nivel defensivo, algo esencial para frenar a un equipo tan peligroso como el Barcelona, y está demostrando un notable acierto en los metros finales.

A ello hay que sumar que el capitán Raúl Tamudo, reservado ante el Sevilla, no convierte hace prácticamente diez meses, y es un jugador que se crece en los grandes partidos. O el propio Ferran Corominas, autor del tanto en el último derbi en Montjuïc, y que siempre tiene el don de marcar en citas importantes.

Tampoco querrá ser menos Márquez, a quien le ha llegado la gran oportunidad después de cuatro temporadas como ayudante de Miguel Ángel Lotina y Ernesto Valverde. Españolista de toda la vida, sabe de la importancia de estos partidos y por muchas bajas u otros factores adversos, no quiere excusas.

En cualquier caso, Márquez pondrá un once titular bastante digno. Salvo Iván de la Peña, la mayoría de jugadores importantes están en condiciones. Finalmente, Javi Chica ocupará el lateral izquierdo, porque Gregory Béranger no se ha recuperado de su lesión.

Después de realizar numerosos cambios el pasado miércoles ante el Sevilla, todo hace pensar que el técnico catalán recuperará para el envite a los Moisés Hurtado, Román Martínez, Ferran Corominas, Nené y Raúl Tamudo, que ante el conjunto sevillista tuvieron descanso.

Tal vez el juego del Espanyol no ha sido tan virtuoso como hacía pensar la idea futbolística de Márquez, pero sí que se ha visto a un equipo comprometido, solidario y con ganas de completar una buena temporada. Una victoria ante el Barcelona sería el primer paso.

Para el Barça, el partido es una gran oportunidad para reinvindicarse, para demostrar su fiabilidad, después de haber sumado dos victorias en cinco días, aunque con sensaciones diferentes.

Derrotó en Gijón a un deprimido Sporting (1-6), en un partido que no sirve para calibrar el estado de la cuestión en el Camp Nou, y después ganó al Betis en el Camp Nou (3-2), en un partido en el que ofreció una magnífica versión en la primera mitad (2-0), pero se dejó empatar y sufrió para llevarse los tres puntos en los últimos minutos.

De este último partido, Guardiola habrá extraído conclusiones, sobre todo en el apartado defensivo. De hecho, ya ha tomado la primera decisión al dejar fuera de la lista a Martín Cáceres, quien no tuvo una lucida actuación frente al Betis, especialmente en la segunda parte.

El problema del Barça parece más mental, que de convicción o futbolístico. El equipo se desconecta durante unos minutos y echa por tierra el trabajo realizado anteriormente. Frente al Betis, esa desconexión se prolongó durante media hora y los azulgrana sufrieron en exceso, cuando pudieron decidir el partido en el primer tiempo.

Guardiola realizará cambios con respecto al último partido, una costumbre habitual desde que se hizo cargo del equipo, ahora hace 101 días.

Volverá Carles Puyol a la defensa, en sustitución de Cáceres. En la posición de mediocentro defensivo, Touré Yayá y Sergio Busquets tienen opciones parecidas, aunque estará en función de si el entrenador decide dar entrada a Henry y retrasar la posición de Iniesta.

En ese caso, Touré tendría más opciones que Busquets, aunque está por ver si Iniesta, magnífico en los dos últimos partidos jugados como extremo, no repite en esta posición y deja en el banquillo a Thierry Henry, algo que ha sucedido en los dos últimos encuentros.

Donde no hay discusión es en los otros dos delanteros. Leo Messi, que progresa partido a partido, y Samuel Eto''o, bigoleador ante el Betis, son incuestionables.
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