El arte de ¡tocarnos!

Hablamos de tocarnos y se nos viene a la menta una imagen de nuestro dedo tocando los genitales. Sí claro, es muy importante tocarse, pero hay que aprender a tocarse "toda".

Todo nuestro cuerpo es un mapa erótico y sensible. El estrés, el apuro del día y la vida misma, nos hicieron olvidar que, cuando de disfrutar se trata, nuestra zona íntima es sólo una muy pequeña porción del postre.

Nos preocupamos por conseguir un buen amante; imaginamos el roce de su boca y su piel con la nuestra. Fantaseamos con ese encuentro perfecto y dejamos de ver que también nosotras podemos y debemos proporcionarnos placer. Tan sencillo y al alcance de la mano...

El placer propio debe existir cada día, con o sin pareja. 

Mimarnos acariciando una mano a la otra, un buen masaje en las piernas, los pechos o los pies. Con aceite o crema sentir ese toque sin pudor ni culpa.

Hacer circular nuestra propia energía, porque tocarse es quererse. El contacto con una misma mejora nuestra estima y nos potencia, activando cada punto de placer de nuestro cuerpo.

Saber cómo, dónde, con qué presión nos gusta cada toque es fundamental. Para poder pedir lo que queramos y disfrutar al máximo un futuro encuentro debemos conocernos.

Por otra parte, aunque seamos mujeres, somos todas diferentes y que estemos con alguien que nos quiera, no significa que nos lea el pensamiento o sea adivino. Al placer hay que buscarlo, guiarlo, despertarlo. Tener un correcto registro de nuestras propias emociones, fantasías, gustos y bienestar nos facilita un sexo de calidad.

Para la filosofía oriental, tocar nuestros pechos es uno de los primeros puntos que deberíamos experimentar. Enciende el fuego del deseo y permite que la energía sexual fluya correctamente hacia nuestro cuerpo entero y genitales. Incluso en plena relación sexual, es algo que deberíamos hacer a la par. ¡Tocarnos!

Acariciar clítoris y labios vaginales buscando el éxtasis alimenta nuestra salud. El orgasmo libera químicos naturales del propio cuerpo como la dopamina, endorfinas y serotonina, que provocan alivio y relajación en el cuerpo. Mejoramos nuestro sistema inmunológico y nos quedamos con una sensación de placer general. ¡Sólo es cuestión de empezar!

Mariela Tesler

Sex Coach


Opiniones (0)
13 de diciembre de 2017 | 08:28
1
ERROR
13 de diciembre de 2017 | 08:28
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"