Deportes

Copa Davis: España busca la final frente a EE.UU.

Nadal venció a Querrey y Ferrer derrotó a Roddick en la serie que se disputa en Madrid, y España vence por 2 a 0. El dobles entre Feliciano López-Fernando Verdasco y Mike Bryan-Mardy Fish puede definir la serie.

España quedó a un paso de la final de la Copa Davis al adelantarse 2-0 a Estados Unidos gracias a los triunfos de Rafael Nadal y David Ferrer en una intensa jornada en la plaza de toros de Madrid.

Número uno del mundo, Nadal se impuso por 6-7 (5-7), 6-4, 6-3 y 6-4 en tres horas y 17 minutos a Sam Querrey, mientras que Ferrer luchó en un partido con dramático final para derrotar a Andy Roddick 7-6 (7-5), 2-6, 1-6, 6-4 y 8-6 en exactamente la misma cantidad de tiempo.

"Muchas gracias al público, sin ellos no lo habría sacado adelante. Con Roddick siempre son duros, ganar 8-6 el quinto es lo más bonito que me podía pasar", dijo emocionado Ferrer tras el triunfo.

El triunfador de la semifinal se medirá del 21 al 23 de noviembre con el triunfador del choque que Argentina va ganando por 1-0 a Rusia en Buenos Aires.

España busca su sexta final de la Copa Davis para intentar ganar su tercer título tras los logrados en 2000 y 2004. Estados Unidos está ahora más lejos de su final número 62 de un torneo que ganó 32 veces, todo un récord.

Querrey, debutó a sus 20 años en la Davis demostrando que no se deja amedrentar, aunque enfrente esté un hombre que desde abril de 2005 ganó 116 partidos sobre arcilla y sólo perdió dos.

Amedrentar sí fue en cambio lo que el público de la Plaza de Toros de Las Ventas hizo en el momento decisivo con Roddick, que cayó por cuarta vez en seis enfrentamientos con Ferrer.

El de Ferrer y Roddick fue un partido pleno de emociones. Ninguno dio tregua al otro en el primer set, saque a saque hasta llegar al tie break, que el número cinco del mundo se llevó por 7-5.

"Siempre es bueno empezar con ventaja", se alegró Rafael Nadal cuando escuchó la noticia.

Pero la ventaja duró poco. En el 2-2 del segundo set Roddick quebró el servicio de Ferrer para dar inicio a un parcial de 10-1 en el que martirizó al español con servicios de hasta 236 kilómetros por hora. El número ocho del mundo recordaba en cierto modo al jugador de hace cinco temporadas, cuando lideró el ranking.

Nadal, sentado junto al baloncestista Pau Gasol en un palco, veía cómo el partido cambiaba, mientras Ferrer se hundía en una de sus periódicas depresiones que lo llevan a creer que es el peor tenista del mundo.

Ferrer se rehizo sin embargo para quebrar el servicio de Roddick en el primer juego del cuatro set gracias a una doble falta del estadounidense.

Y así, sufriendo y con dudas -tiró un par de smashes groseramente fuera-, Ferrer se las arregló para llegar al quinto set: una furiosa derecha paralela le dio el 6-4 tras dos horas y 22 minutos de juego.

Sonaba el redoble de un tambor, varias trompetas y el público comenzó a gritar "¡España, España!", soñando otra vez con un 2-0 que acercara al equipo a la final.

El primer estallido llegó cuando Ferrer se ubicó 0-40 con el servicio de Roddick en el quinto set. Un passing cruzado de revés puso de pie al público y sumió en la euforia a Fernando Verdasco, que lanzó un aullido de apoyo a su compañero.

El quiebre llegó en 15 gracias a un revés de Roddick en la red. La victoria estaba al alcance de la mano, pero Ferrer volvió a hundirse y Roddick recuperó el quiebre de saque.

El español se recuperó de un break point sacando 2-3, y poco después obtuvo el aplauso del propio Roddick al ganar el juego con un passing de revés paralelo.

Saque a saque, con algunos puntos espectaculares y mucho drama, el partido llegó a un 6-6 en un quinto set que en la Copa Davis no apela al tie break.

Tras siete horas de comportamiento relativamente inofensivo, el público vio sobre las siete y cuarto de la tarde la oportunidad de irse a la yugular de Roddick: la gente gritó "fuera" durante un punto y, con más ruido, forzó en parte una doble falta del estadounidense.

Ferrer, sirviendo 6-5, tenía la mejor oportunidad del día, y no la dejó pasar. Roddick lanzó un revés fuera y se fue recriminándole al juez de silla, el portugués Carlos Ramos, su pasividad ante el mal comportamiento del público. Pero de nada servía ya, porque España acaricia la final de la Copa Davis.
En Imágenes