La apatía como señal de alarma

¿Qué pasa cuando ya no tenemos ganas de tener ganas? ¿Es señal de algo? ¿Nos alarmamos o lo dejamos pasar?

De repente fue como un dejarse estar, como una languidez que me decía en secreto: "mejor no hagas... mejor no te molestes....está bien así... quieto... inerte."

En la filosofía oriental existe el principio de Nirvana, que indica un estado en el que la actividad mental se detiene, lo que conduce a alcanzar la liberación espiritual. Sería como un apagar o extinguir cualquier deseo consciente que lleve a romper un equilibrio.

Le propongo un juego. 

Busque en el archivo de su cerebro la primera imagen que se le venga cuando escucha las palabras asilo de ancianos. No puedo saber su respuesta, pero, conociendo algo de imaginario colectivo, la mayoría hablaría de personas mayores sentadas en sus sillas mirando al piso...¿no? 

Sería el cuadro que podemos ver cuando pasamos por la puerta del Santa Marta, en calle Boulogne Sur Mer y que nos hace mirar hacia otro lado bajo la exclamación de "qué pena me da".

Dentro del ámbito de la psiquiatría, como me explicó el Dr. Juan Ignacio Bacha, la apatía es una falta de motivación. Los griegos la definían como "falta de pasión". Las personas apáticas no encuentran sentido ni placer por hacer algo. Nada los mueve, nada los engancha, nada los saca de esa nada.

La apatía es un síndrome que podemos ver en diferentes cuadros psiquiátricos (como en la depresión, en la esquizofrenia), y neurológicos (Alzheimer, Parkinson, ACV, Traumatismos de cráneo) pero resulta ser que también es sumamente común en la vejez normal.

La jubilación, que conlleva sentimientos de desvalorización y dependencia, es una de las causas. Si la persona adulta no pudo crear un mundo paralelo independiente del laboral en el cual realizarse, el pensamiento lógico es: "si ya no trabajo más, no sirvo más", de ahí a no tener ganas de nada....hay sólo un paso.

Otro motivo es la desesperanza, el sentir que lo que uno piense o diga, no le importará a nadie, porque cada uno tiene sus ritmos, sus obligaciones, entonces, "¿para qué voy a hablar, si a nadie le interesa?"

No es mi objetivo caer en la moralina de "debemos prestar atención a nuestros mayores", "debemos dedicarles tiempo"...quizás lo deje para otro artículo.

Lo que me interesa que quede claro es que la vejez puede ir acompañada de apatía. Las últimas investigaciones en Alzheimer, indican que el 60% de los pacientes que padecen esta patología, presentan apatía. Pero hay un 50% de personas mayores que presentan apatía como síntoma prodrómico (o sea, un síntoma que precede a la enfermedad). Traducido, sería que, aquellos adultos apáticos que nos despiertan tristeza, pueden estar desarrollando una demencia y el síntoma llamativo, más allá de algún olvido, pueda ser la falta de motivación.

El psiquiatra Bacha nos explica que hay tratamiento para este síndrome, siempre, por supuesto precedido por un diagnóstico multidisciplinario.

Como siempre les digo, queridos lectores, no alcanza con decir "son cosas de viejos", "llegar a viejo es así...qué le vamos a hacer". El llegar a viejo no significa retirarse de la vida. El llegar a viejo no implica la reposera y el piso como compañeros y cómplices de miradas y de recuerdos. Cualquier cambio en la forma de ser, tiene una causa, y la apatía es un cambio.

El quedarse en la pena, la bronca, la lástima no ayuda ni dignifica, el prevenir, sí.

Cecilia Ortiz, licceciortiz@hotmail.com  

Opiniones (3)
22 de noviembre de 2017 | 12:18
4
ERROR
22 de noviembre de 2017 | 12:18
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Censurar mi comentario, solo demuestra su incapacidad de responder. No se haga problema, ya que la vida la enfrenté siempre solo y decidí solo. Era para saber su opinión, pero al censurame, ya me la dió.
    3
  2. Excelente columna: hace pensar y coincido plenamente con los conceptos desgranados por la licenciada.
    2
  3. Uno de los problemas esenciales de la sociedad actual es qué hacer con el viejo... Hemos progresado en aumentar la expectativa de vida pero no nos hemos ocupado en mejorar el modo... Cantidad (más años) pero no calidad de vida. Nadie no enseña a envejecer y al estado y a las instituciones el viejo es prácticamente una carga... También en muchos casos para la familia. La vejez llega cargada de enfermedades físicas, mentales y anímicas; es la lógica... Si a eso le sumamos la pérdida de espacio y valor, estamos condenados. Es mucha mayor la gente que le teme más a la vejez que a la muerte... ¡Y todos vamos a llegar a viejos un día, si sobrevivimos! Lamentable, deprimente y fatal. No veo ni una luz en el camino... Yo me he estado preparando desde hace tiempo, me queda poco para jubilarme; seguiré ocupado en algunos proyectos... Pero cuando llegue el día que no pueda trasladarme por mí mismo, esperando que mis hijas me vengan a buscar, probablemente sólo me quede la reposera y la mirada, tal vez no al piso, pero sí a través de la ventana esperándolas llegar, hasta que algunas veces lleguen. Triste pero real...
    1
En Imágenes
Grammy Latinos 2017
18 de Noviembre de 2017
Grammy Latinos 2017
Lluvias torrenciales en Grecia
16 de Noviembre de 2017
Lluvias torrenciales en Grecia