¿Sos hija del padre o de la madre? Descubrí tu arquetipo y sus implicancias

Desde las constelaciones familiares, saber a qué arquetipo respondés, es fundamental para sanar la relación con tus padres y empoderar tu proyecto de vida ¡Hacé click y enterarte!

En el mes de octubre, en Encuentro Femme, celebramos la maternidad en una interesante conversación con la Dra. Virginia Riccio (abogada, especialista en constelaciones familiares) sobre los diferentes aspectos que hacen a una buena unión entre madres e hijas y las consecuencias que se derivan desde ahí para concretar tu proyecto de vida de una manera sana y vital. 

El contenido de la conversación lo presentamos en dos entregas, en el siguiente link  encontrá la Entrega # 1. Ahora te presentamos la segunda y ultima entrega. 

Virginia explicó que hay dos arquetipos "La hija del padre y la hija de la madre" y destacó que a medida que crecemos, cambiamos y vamos mudando de arquetipo. Hay momentos de nuestra vida que seremos hijas del padre, luego de la madre y así. Se trata de un arquetipo con el que vamos resonando más en un determinado momento de nuestra vida. 

Sociales Noveno Encuentro Femme 31


Lo arquetípico significa que es simbólico, que opera en el plano de lo inconsciente. Desde las constelaciones se enseña que cuando nacemos primero estamos en la esfera de la mamá (sea la biológica o quien cumplió el rol de madre, en el caso de aquel que no conoció a su mama biológica). Esto significa que luego de que ella da a luz, el hijo queda conectado con el campo emocional y la energía de la madre. Luego cuando crecemos, entre los 7 o 10 años (es la edad ideal) debemos salir de esa esfera. Sin embargo, puede pasar que ese primer movimiento lo haga una persona a los 50 años, como también que nunca lo haga. Para que el hijo pueda salir la madre, ella debe darle permiso de hacer ese primer movimiento, que implica ir hacia su papá y hay veces que la mamá no da ese permiso.

-  ¿Qué significa que la madre de el permiso? 

- Por ejemplo, si la pareja no funciona bien, puede ser que la madre no de ese permiso. Se trata de un permiso interior. Si elle rechaza al padre de su hijo, internamente no va a poder aceptar a su hijo con todo lo que tiene, pues tiene cosas de su padre. Ese rechazo que, no importa si es o no justificado, puede generar un rechazo inconsciente a lo que su hijo tiene de ese hombre. Por su puesto que esto no tiene que ver con el amor de la madre al hijo, que seguramente es así y quiere lo mejor para él y tiene las mejores intenciones. 

- Está claro que estamos hablando del inconsciente, entonces nos referimos a lo que nos pasa y que no nos damos cuenta; a esto que nos condiciona o nos lleva a repetir historias y situaciones no resueltas. Y muchas veces no entendemos por qué nos pasa eso, y es justamente porque está en el inconsciente , no lo tenemos presente, está oculto y no lo vemos

-  Sí; y además debemos considerar que no se trata solo de hablar o no hablar mal del padre , porque aun cuando no hablemos nunca mal del padre, si la madre tiene un problema con él, entonces el hijo por lealtad a la madre no quiere estar con su padre y lo rechaza.

- A veces uno cree que solo comunica con palabras, con lo que dice, sin embargo transmitimos con todo nuestro ser, si decimos "tu papá es lo mejor" pero sentimos rechazo por él, vamos a transmitir ese rechazo

- El hijo cuando es pequeño resuena todo el tiempo con el mundo emocional de la madre, entonces si la mamá odia al padre, el hijo capta esa bronca. Eso genera que este hijo o esta hija tengan dificultad para ir hacía el papá. Es bueno aclarar que el hijo varón es el que más se queda por lealtad con la mamá, en cambio la hija se las ingenia más para salir de la esfera de la madre e ir hacía el padre. Entonces, la hija del padre es esa mujer que sale de la esfera de la mamá y se va a la esfera del padre . Ahora esto no termina ahí:

Bert Hellinger dice que una mujer para desarrollarse como una mujer sana, debe haber tomado a su mamá, después moverse hacia su papá y tomarlo; y luego debe volver a la madre. 

La hija de la madre es la que fue al padre y volvió a la madre. Hay una excepción: una mujer no haya salido nunca de la esfera de la madre, que siente que no tiene papá, que está ausente por diversos motivos, a ella le falta seguridad , fuerza y decisión. La virtud de la hija del papá es que puede decir, avanza, trabaja y no le cuesta el mundo, tiene éxito y camina hacía el mundo con seguridad. 

La mujer que cumple todo el ciclo, es hija de la madre y tiene equilibrado sus dos fases: puede trabajar , dirigir una empresa, a la vez que en la pareja se ubica en un lugar receptivo y se deja cuidar por el hombre. 

Salvo la excepción, en que ella elija conscientemente un hombre a quien tenga que cuidar y quiera quedarse en la posición de sostenerlo a él, en ese caso no hay problema. 

- O sea el punto es no quedarse en una contradicción , sino estar viviendo lo que una quiere vivir a través de elecciones lo más conscientes posibles

- En constelaciones nunca vamos a decir que "eso" está mal, sino que está mal para esa persona cuando eso representa un síntoma o una dificultad en su vida y te dice, por ejemplo: "siempre elijo hombres que tengo que cuidar y no quiero eso". En esos casos decimos que esta mujer se quedo del lado del papá , necesita volver a la esfera de la madre para recordar qué era esto de ser cuidada y tener elasticidad emocional. La hija del padre tiene dificultad para sentir, le cuesta la elasticidad emocional porque está acostumbra a dar, hacer, activar, demostrar. Y esa actitud seguramente es algo que fue premiado en su familia de origen.  

Virginia Riccio


 Bert Hellinger dice que la pareja funciona bien cuando cada uno ocupa su lugar;  cuando por ejemplo,  la mujer ocupa el lugar masculino en la pareja,  transforma al hombre en un hijo, entonces él gira y se aleja, es decir se genera una distancia en la que no te encontrás como pareja. La pareja funciona de acuerdo a ordenes arcaicos que operan, que nosotros no vemos. En el caso del ejemplo estamos frente al arquetipo del hijo de la madre, que es aquel hijo que nunca paso a la esfera del padre porque, por ejemplo, es leal a su mamá que rechaza a su papá. 

Cuando una mujer rechaza al padre de su hijo, lo resuelve comprendiendo que ese hombre es el mejor padre para este hijo, porque si no fuera así este hijo no estaría acá y no sería así tal como es. 

- Volvamos a la configuración de la pareja, desde estos arquetipos, ¿cuál es el lugar que debemos ocupar en la pareja para que ella funcione bien? 

- Bert Hellinger en este punto genera bastante controversia; él dice que la mujer va a la izquierda y el hombre va a la derecha; esto quiere decir que  aunque la mujer sea Jueza de la Suprema Corte y tenga muy desarrollado su masculino y este hombre sea más femenino y receptivo, sin embargo cuando ellos se juntan él necesita estar a la derecha, es decir, en primer lugar.

 - Pienso en las mujeres que hoy ocupan cada vez más espacios en el mundo laboral, desarrollan más su aspecto masculino; ¿cómo hacés cuando estás en ese extremo para ubicarte a la izquierda en la pareja? 

 Bert Hellinger enseña  que la responsable del lugar en que se ubica el hombre es de la mujer , entonces la pregunta seria; ¿cómo hago para ubicar al hombre a la derecha? Tengo que respetar profundamente a mi madre, porque la hija que no la respeta es una hija del padre, que no puede ubicar a su pareja a la derecha, ella internamente le dice a él "yo no confío en vos y yo sé como se hacen las cosas".

 Que el hombre esté a la derecha y en primer lugar, implica que esté al servicio de la mujer. Ella quiere ser protegida, para ello debe poder decirle internamente "yo confío en vos y me entrego a vos y estás a mi servicio". Para dejarme cuidar debo desarrollar mi lado receptivo y para eso tengo que tomar a mi mamá. No se trata de un sometimiento a la madre, sino un respeto profundo hacia ella. 

Cuando vos ordenás la relación con tus padres, esa energía vital que estaba atrapada en el pasado, vuelve a vos; y desde ese lugar sos más protagonista de tu vida, es decir,  no haces elecciones en piloto automático.

-  O sea que puedo elegir algo que tenga más que ver conmigo. Así la elección de mi pareja es mas genuina y consiente 

- Si no tengo la relación sana con mis padres y no estoy bien unida, cuando busco una pareja, estoy condicionada por el circuito familiar, por ejemplo ese que me dice " yo sé cómo se hacen las cosas y van a ver que es así", por eso, inconscientemente, voy a buscar un hombre débil para demostrarle a mi familia "que yo se cómo se hacen; que yo sé sostener y el hombre no sabe sostener", por eso digo que no elige la mujer sino el circuito familiar que la condiciona y no la deja surgir. Elige el mandato, porque estoy al servicio de demostrar a mi mamá que lo hago mejor que ella, entonces ahí otra vez es rendirnos humildemente a nuestra madre. 

- (Público) Hiciste referencia a la mujer que elige a un hombre como hijo, ¿qué ocurre con el hombre que elige a una mujer como madre y la mujer no quiere estar en ese lugar?

- Siempre se trata de uno, entonces si una mujer permanece al lado de un hombre que le exige que sea la madre constantemente, ella tiene que descubrir qué fuerza la lleva a tomar un hombre que quiere que sea su madre. 

- Está bueno recordar que hablamos de cosas que pasan a nivel inconsciente, por lo tanto está oculto y no lo vemos. Aunque no es eso lo que quiero, hay un impulso inconsciente que me lleva a ser madre de mis parejas y elijo hombres que, inconscientemente, pretenden que su pareja sea una madre. Es cuando en el vínculo aparece el desorden y los conflictos, que empiezo a ver que algo no está bien y surge el primer paso para acomodar y cambiar.

- En este caso, hay que ver qué pasa en la relación de esta mujer con su familia de origen. Aquí se produce lo que llamamos en constelaciones "implicancia", por ejemplo podría estar implicada con con un niño que no nació o que nació y murió a temprana edad, en otra generación de la familia; y este duelo que no está resuelto es lo que finalmente atraviesa a esa mujer, sería esa fuerza inconsciente. Así ella se aferra a su pareja, que hace de niño, porque ella responde más a esta historia familiar de duelo no resuelto que a su propio futuro que estaría representado por una buena pareja. Sin embargo la llegada de esta persona a su vida es una bendición porque justamente le permitió darse cuenta de esto. 

- ¿Cómo podemos hacer para que eso, que hace a la historia familiar, se transforme en una fuerza y no en algo que nos arrastra para atrás?

Por un lado, cuando me doy cuenta, reconociendo que esta pareja es una bendición, porque me ayudó a ver  que yo no quiero esto; ahí ya comienza a crecer  en mi una fuerza hacía el futuro. 

 En la dinámica de esta pareja, al hombre le falta madre y la pareja está al servicio de su agujero emocional y ella a su vez lo hace porque en le fondo siente que si se va "abandona a un niño",  y en realidad él no es el niño que fue abandonado, eso pasó antes en la historia de tu familia. Las implicancias son muy fuertes, nos atraviesan de manera inconsciente  y desde estos mandatos elegimos, en vez de hacer una elección consiente de todo lo que yo soy y desde todas las posibilidades que tienen futuro.

Por otro lado, además, necesito ordenar el amor hacía mi mamá, porque esa implicancia , ese duelo no resuelto que me atraviesa, fue una manera no sana de intentar acercarme a mi mamá (sobre este punto ampliá información en la entrega #1) 

- Por lo tanto el punto no es el otro, si él cambia o no lo hace, sino se trata de lo que el otro me refleja para poder mirar en mi interior y sanarme. Las emociones son buenos sensores, cuando en una situación sentimos displacer, eso nos indica que hay algo que tenemos que cambiar para recuperar ese lugar de bienestar. 

Se dice que las parejas son el mayor espejo donde podemos ver reflejadas nuestras mayores heridas a sanar. ¿Por qué uno sigue haciendo lo mismo, tenemos las mismas relaciones, entramos en el mismo circuito y tenemos siempre los mismos problemas, cuando uno quiere estar feliz?

  Solamente hay futuro cuando el pasado es procesado y el pasado se procesa cuando nos unimos sanamente a nuestra madre y nuestro padre.

 Además hay otra cuestión a considerar, pues cuando caminás hacía el futuro hay una sensación de bienestar pero incómoda porque yo quiero arrastrar a mis padres a ese futuro o a mi pareja a ese bienestar, quiero que ellos cambien conmigo y también vengan y eso no va a pasar porque yo cambie, y quizás ellos no quieren cambiar. En cambio, si es probable que los hijos nos acompañen en ese rumbo a un mayor bienestar

-  ¿O sea nosotras tenemos fuerza para promover el bienestar para abajo pero no hacia arriba de nuestro árbol familiar?

- Por supuesto que la mamá no puede manejar todo el destino del hijo, obvio que es muy complejo, pero los hijos van a acompañar a la madre en el bienestar cuando ella camina hacia el futuro. Uno, como hijo, se siente muchas veces desleal o culpable por ir a un bienestar que mamá o papá no pudieron tener.

 - El amor ciego que hablamos antes: entonces me privo de ir hacia el futuro porque ellos no vienen.

- Bert Hellinger, dice "esa culpa que siente el hijo por ir hacia el futuro, es la única culpa buena".

-  (Público) Me hizo ruido esto de que en la pareja el hombre va a la derecha, en relación al rol que se asigna al hombre y a la mujer en la cultura patriarcal donde se repliega a la mujer al ámbito de la familia y al hombre como proveedor, en una relación de dominación de él sobre ella. ¿Por qué tiene que ser el hombre a la derecha y la mujer a la izquierda?

- Estamos hablando en dos niveles de cosas diferentes; en constelaciones no hacemos juicios, sino que intentamos ver qué fuerzas operan en las relaciones. Por otro lado, en una relación si la mujer está a la derecha y el hombre a la izquierda, y ellos están bien con eso, no hay nada que cambiar. 

- Una cosa son los estereotipos culturales, en este caso los roles que asigna el paradigma patriarcal,  que conlleva una relación de dominio; y otra cosa es la ubicación arquetípica que plantea esta visión, vinculada a las fuerzas que operan desde lo inconsciente.

- Analizamos qué fuerzas están en juego cuando surge un problema en la pareja y consultan,  y ella dice por ejemplo "soy independiente , me autosostengo , pero no puedo más con estar con un hombre que tengo que sostener", no es que quiere  ser mantenida ni sometida sino un equilibrio, esto implica que esa mujer puede seguir siendo activa e independiente en lo laboral y lograr, a su vez, entregarse a un hombre, a su cuidado y protección; no implica dependencia hacía él. La que puede hacer eso es la hija de la madre. Ser receptiva es confiar en el hombre con el que estoy. Finalmente que el hombre vaya a la derecha, no significa que él decida o domine la relación, sino que él esté al servicio de la mujer. 

Opiniones (1)
20 de octubre de 2017 | 09:16
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20 de octubre de 2017 | 09:16
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  1. Ley de la vida: atorranta la madre, atorrante la hija
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