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Postales de una ciudad exótica: San Miguel de Tucumán

La capital de la provincia de Tucumán, San Miguel, aporta algunas postales curiosas a la previa del partido que mañana a las 14.10 jugará Godoy Cruz con San Martín.

El verde espeso y esa pintura selvática del paisaje impresionan de un solo saque. Pero hay algunos detalles de la capital tucumana que tienen poco que ver con lo geográfico y son muy llamativos.

Monumento al fútbol

En las adyacencias del Parque 9 de Julio, aparece un pequeño monumento al fútbol. Una estructura de casi un metro ochenta de alto se luce con la pelota en el pie, eludiendo a un rival invisible. No hay ni explicaciones ni placas. Sólo una chapa deslucida que reza: “Monumento al fútbol”.


El cine en la Terminal

A esta altura de la tecnología no es tan llamativo que hallan televisores en las estaciones de colectivos. En la Terminal de Tucumán estos pequeños artefactos funcionan desde fines de la década del 90. Son televisores que se manejar casi como un teléfono publico. Con 25 centavos puede ver la tele por 10 minutos, con 50 centavos media hora y con $1 una hora.

Pero para seguir en la avanzada, se sumó este año la posibilidad de ver una película en un DVD por la módica suma de $2,50. No hay más que pedirla al encargado de los monitores que deambula de pasillo en  pasillo con una carpeta bajo el brazo con los titulo que se ofrecen.

Lavadero ambulante

En el ingreso a la ciudad y en plena avenida central se pueden apreciar amontonados a la vera del camino, muchísimos carteles que anuncia un Lavadero. A primer golpe de ojo no se ve nada. Pero a medida que el camino sigue y los carteles no cesan uno se da cuenta que pegado a los carteles aparecen innumerables tachos de 200 litros con varios injertos de manguera y tarros.

Estos accesorios le dan al tacho una imagen futurista, pero no es más que la simple y antigua manera de lavar un auto. La crisis agudizó el ingenio para llenar la panza y esta es una clara muestra.

Menú a la tucumana, una bomba

La Terminal de San Miguel, ofrece uno de los menús más exóticos y rápidos que puedan verse. Panchuques con sopa crema. La comida que más se vende en la central de ómnibus.
El famoso panchuque es una fusión entre el pancho y el panqueque.

Una masa – tipo panqueque-  recubre una salchicha y el condimento se coloca por encima de la masa. Una verdadera invención culinaria que se acompaña con un sobre de sopa en polvo y una tasa de agua caliente. Ese menú cuesta $2 y como tentempié es ideal.
 
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7 de Diciembre de 2016|13:21
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