Tatuajes ¿originalidad o moda?

La opinión personal de Paula Pietra sobre lo que significa hoy tatuarse.

 

Muy atrás en la historia tatuarse, marcarse la piel de manera definitiva, era un instrumento de identidad, de unidad, de pertenencia a un grupo, a una tarea, o un símbolo de identidad. Los marineros fueron los encargados de repartirlo por el mundo, donde evolucionó y dejó de ser solo un símbolo, para convertirse en arte. 

Hace años, allá por los 80' y 90', llegar a tu casa tatuado era castigo seguro, realmente tener esas marcas en la piel eran motivo de estigma, hasta te complicarían el acceso a un trabajo, era una trasgresión, un símbolo de rebeldía. Por suerte eso va quedando atrás, inclusive hasta las mismas madres acompañan a los hijos algunas veces.  
Alberto Montt lo describe a la perfección.

 Tanto que se está llegando un poco al otro lado, hoy si no tenés un tatuaje casi sos un bicho raro. Te preguntarás si tengo alguno, pues no, ¿por qué? Porque considero que es una unión entre arte y significado, simbología y sentimiento, sin alguna de esas partes carecería de sentido para mí y como ser cambiante me aburriría al poco tiempo. 

 Pero me da mucha curiosidad que motiva a hacerse una marca para toda la vida hoy en día, es fácil de entender cuando se trata de familia, amor, una victoria de la vida, entre otros, pero nunca voy a entender que se te puede pasar por la cabeza para hacerte algo como esto: 


Todo en un tatuaje no se puede: mamá, unicornio y pizza, el perro quedó afuera supongo que por cuestión de tiempo.


Los postres le deben causar efectos colaterales, no encuentro otra lógica.


¿Será que le pasa como a Bob Patiño con los rastrillos? Tal vez se le rompen en todas las fiestas.

Algo que realmente me preocupa es que salga mal, todo queda en elegir o encontrar un buen tatuador, pero: 


La prima lejana, aplastada por un camión, de Amy Winehouse.


Es un perro, es un monstruo, nooooooo es es...no sabría decir con seguridad.


La ortografía tampoco.



Es tu vida y tu brazo, pero al menos usa el traductor de google.

Y siempre quedan los que son perturbadoramente inexplicables: 


Otro complejo de Edipo/Electra mal resuelto.


A la chica que se hizo esto se le pegaron los caramelos en el frasco.

Estos casos son extremos y graciosos, por supuesto que queda a criterio de cada uno hacerse algo así, pero volviendo al origen de esta nota y lo que la motivó, no puedo dejar de pensar en frases que he leído en las redes sociales:

- Mi terapia es un nuevo tatuaje.

- Hoy es un lindo día para un tatuaje nuevo.

- Salí de casa a trabajar y volví con un nuevo tatoo.

- ¿Quién necesita besos si tenés un nuevo tatuaje?

Dentro de poco va a ser: traje 3 kilos de papas, 1 kg de milanesas y un tatuaje de Winnie Poo. Esta genial que haya libertad de hacerlo, no es ese mi punto, el tema es que paulatinamente va perdiendo eso que lo hace especial.

Desde las calles, algunas tribus urbanas, y los marginados o atrevidos, a ganar terreno en los famosos, la televisión, las revistas de moda deviniendo en un uso o costumbre que está en boga, que es de consumo masivo. Somos bombardeados por los medios de comunicación hasta que nos guste de manera inconsciente.


La hija de Marce, Cande Tinelli, generadora de controversia entre el arte, moda y ¿exceso?

Porque una vez que a un elemento de la cultura, se le saca lo trasgresor está listo para ser explotado comercialmente, y así termina siendo parte de la cultura de masas. El detalle es que esta vez no lo puedo cambiar por una camisa nueva o un pantalón con otro corte, está ahí para quedarse. 

 No está bien ni mal, seguirá siendo especial para cada uno, por suerte aceptado, no estigmatizado, pero no trasgresión, ni diferenciador, te estás mimetizando. Porque al final cuando todos lo hacen, pierde tarde o temprano, eso que lo hace tan único y original.

 

Opiniones (2)
21 de agosto de 2017 | 15:05
3
ERROR
21 de agosto de 2017 | 15:05
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. chivo: Debés ser un sujeto muy agradable.
    2
  2. jajaja, le agradezco a mi abuela que me eseñó lo mismo que yo a mis hijos y éstos a los suyos: "cuando todos van para allá, seguro que no es, es para el otro lado". El tema que hoy en día hay tanta, pero tanta, pero tanta estupidez que es mejor tatuarse sin saber siquiera que carajo es. Si don Enrique Santos Discépolo resucitara vería que corto se quedó, la ficción una vez más superada por la realidad
    1