Alerta de los ajeros locales y brasileños por la avanzada china

Aseguran que el gobierno de Michel Temer está planeando eliminar el arancel a importaciones de ajo chino.

Los sectores productivos del ajo en Brasil y Argentina están muy preocupados por la posible decisión del gobierno brasileño de eliminar la tasa antidumping que rige desde hace 20 años para las importaciones de ajo provenientes de China, lo cual generaría una "feroz competencia desleal" por parte del país asiático que podría acarrear una "destrucción" de la producción ajera en ambos socios del Mercosur.

Ante el cambio de gobierno en el vecino país, que hoy preside Michel Temer, trascendió que las autoridades brasileñas analizan eliminar aquellas medidas antidumping, como sobretasas por derecho de importación, que pesan sobre determinados productos considerados como "sensibles" y que están vigentes desde hace más de 10 años. Además, hay rumores que Brasil podría reconocer a China como una "economía de mercado", lo que preocupa a muchos empresarios y productores.

En vistas de esas novedades, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Ajo del Brasil (Anapa), Rafael Corsino, llegó a Mendoza para tener contactos con las autoridades provinciales, acompañado por el director jurídico de la institución, Clovis Volpe, y el titular de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajo, Cebolla y Afines (Asocamen), Guillermo San Martín. Los productores se reunieron tanto con el ministro de Economía, Enrique Vaquié, como con el titular de ProMendoza y diputado del Parlasur, Gabriel Fidel, y les transmitieron sus preocupaciones por la nueva "embestida" del ajo chino en el vecino país.

Se trata de una grave problemática que afecta directamente a más de 4000 familias productoras de Brasil y pone en serio riesgo las 5 millones de cajas que exportan al mercado brasileño alrededor de 100 exportadores mendocinos, que a su vez emplean a miles de personas y constituye una de las principales actividades agrícolas en la provincia.

En diálogo con MDZ, Corsino, que es titular de la ANAPA desde 2008, explicó que las importaciones de ajo chino en su país se incrementaron más del 1000% en doce años y que actualmente China envía alrededor de 12 millones de cajas por año, a pesar que desde 1996 existe un arancel extra antidumping que protege la producción local y garantiza el ingreso del ajo argentino. Esta medida, según Corsino, estuvo durante mucho tiempo con "poca efectividad" ya que los importadores evadían el pago de la tasa mediante la imposición de amparos judiciales, que eran aceptados por los jueces. Así, solo en el 20% de las compras de ajo chino se pagaba el arancel.

Esto cambió en 2009, cuando la Suprema Corte de Justicia de Brasil falló a favor de Anapa y prohibió a los magistrados otorgar más "excepciones" a las exportaciones de ajo provenientes de China. "El mercado brasileño comenzó a ser más justo para los productores locales y argentinos, porque un mercado regulado es mucho mejor para la Argentina y para los importadores que pagan las tarifas correctamente", destacó. Aunque los importadores recurrieron a otras maniobras para evadir el impuesto, la rápida respuesta argentina y local logró desbaratarlos.

Pero ahora, con el ascenso al poder del PMDB a manos de Temer tras la destitución de Dilma Rousseff, el paronama vuelve a ensombrecerse. "El Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) era muy protector hacia las pequeñas cadenas productivas, cuidando mucho a los productores, y tenían a China como una preocupación muy grande, se evitaba cualquier acción política que podría afectar a esa gente. Sin embargo, el PMDB tiene otra dirección de pensamiento y ha realizado algunos movimientos al respecto", expresó el productor brasileño.

Las acciones del Gobierno brasileño

Una de las primeras medidas concretas, según Corsino, fueron los cambios que afectaron a la Cámara de Comercio Exterior (CAMEX): "Antes, el organismo formaba parte del Ministerio de Industria y Comercio y era el encargado de todo trabajo técnico respecto a la defensa comercial brasileña. Pero el Gobierno movió a CAMEX al Ministerio de Relaciones Exteriores, dándole un perfil más político, lo que hace que no haya acuerdos". Por eso "prevalecerán las decisiones políticas sobre las técnicas", señaló. Incluso añadió que "el Ministerio de Industria y Comercio nos pidió ayuda porque estaban perdiendo fuerza y temen que todo su trabajo técnico pueda naufragar".

Sin embargo, lo más preocupante fueron unas declaraciones del secretario de Seguimiento Económico del Ministerio de Finanzas, Mansueto Almeida, quien en una entrevista con el diario O Estado de S. Paulo donde dijo, según Corsino, que "el impuesto antidumping se va a retirar en todos los productos que lleven más de 10 años con ese impuesto, como el ajo, y aseguró que se puede realizar a través de un decreto presidencial". El justificativo, añadió el productor ajero, es que "si en 10 años esas cadenas productivas no pudieron anular ese dumping, dichos impuestos están subvencionando monopolios, duopolios y oligopolios".

Dadas estas declaraciones, la Anapa tendrá un encuentro formal con Almeida el próximo 25 de octubre para discutir sobre las afirmaciones del funcionario, la situación de la cadena productiva del ajo brasileño y la posible eliminación de los impuestos antidumping. También es intención de los ajeros brasileños, que estarán acompañados por la Asocamen, si esa idea se enmarca en una política comercial decidida por las autoridades superiores.

Guillermo San Martín también manifestó su desacuerdo con las declaraciones de Almeida: "En Mendoza existen alrededor de 100 exportadores de ajo, entre pequeños productores, empacadoras y pymes. Actualmente la oferta está muy atomizada: cerca de 20 empresas exportan entre 5 y 10 millones de dólares por año cada una, 30 empresas venden entre 2 y 5 millones de dólares, y el resto factura menos de 2 millones de dólares".

Además destacó que "en Brasil hay un desarrollado importante en la producción de ajo, con alta tecnificación, rindes muy competitivos y una excelente calidad en el producto; no es una cadena que se ha quedado conforme con las condiciones de mercado y no ha trabajado para mejorar su competitividad, al igual que en Mendoza". Por lo tanto "no es coherente con el comportamiento de un oligopolio", subrayó.

En ese sentido, Corsino destacó el trabajo en conjunto que vienen realizando desde hace años con los productores mendocinos, a quienes considera sus "socios estratégicos" ya que los ayudan a "abastecer el mercado brasileño" y unen fuerzas para "no ser depredados por China".

Otro problema es el posible reconocimiento de China como "economía de mercado", que en Brasil acarrea serios debates en los ámbitos políticos y económicos. "China quiere ser reconocida como economía de mercado. Existe una serie de interpretaciones de cómo se decidirá el pedido de reconocimiento, si se concretará o no y, en caso de afirmarlo, cuáles caminos se tomarán", explicó Corsino. San Martín aclaró que "China no es una economía del mercado, ya que tiene una fuerte intervención del Estado y leyes muy flexibles, sin cumplir con los requisitos para ser catalogada como economía de mercado".

"Nuestra posición es que, si Brasil amplía su comercio con China, los mecanismos no sean automáticos, para que las cadenas productivas de Brasil no se vean afectadas, y que las políticas del Gobierno intervengan a favor de las cadenas productivas sin permitir que el antidumping sea eliminado", aseveró Corsino.

Las preocupaciones que "debería" tener la Argentina

San Martín consideró que esta realidad respecto al comercio exterior de China con Brasil, y América Latina en general, debería ser tomada muy en cuenta por los actores políticos y económicos de nuestro país: "En Argentina hemos comenzado a ver algunas señales de alarma, como en la primera licitación para energías renovables, donde las grandes beneficiadas fueron las empresas chinas, por sobre las nacionales. También hay temor de las automotrices argentinas al ingreso de vehículos chinos muy baratos".

"Este nuevo gobierno tiene una visión más de libre mercado, pero no toma en consideración los grandes impactos económicos y sociales que tienen en las economías regionales", criticó el productor mendocino, en referencia a la visión macroeconómica de la administración de Mauricio Macri.

A su vez, expresó que "en cualquier país desarrollado, si se apunta a una apertura de mercado, se producen procesos de muchos años de duración que permiten aumentar la competitividad local, pero acá salimos de una situación de mercado muy difícil competitivamente y entramos a otra donde se requiere ponerse a competir con gente que está vendiendo por debajo de sus costos, que tiene el claro objetivo de destruir el mercado y quedarse con los restos".

Lo que prometió la Provincia

Tras las reuniones que los titulares de Anapa y Asocamen mantuvieron con Vaquié y Fidel, San Martín las calificó como "muy positivas" y adelantó algunas propuestas del Gobierno mendocino: "Acordamos trabajar en lo inmediato, al corto plazo y mediano plazo. Dentro de poco iremos a Brasil en una misión técnico-comercial para reforzar el trabajo de lobby y se presentará en el Parlasur un proyecto para que el ajo se mantenga en la lista del TEC (Tarifa Externa Común) durante cinco años más".

Algunos datos

  • - China es el principal productor mundial de ajo y encabeza las importaciones de ese producto en Brasil, con ventas de 12 millones de cajas anuales. En 2003 vendió tan solo 1 millón de cajas de ajo, lo que representa un incremento superior al 1000% en doce años.
  • - Argentina (noveno productor mundial) es el segundo proveedor de ajo en Brasil, con 5 millones de cajas vendidas por año, cifra que se ha mantenido relativamente estable. La gran mayoría proviene de Mendoza.
  • - España logró posicionarse en los últimos tiempos como el tercer vendedor de ajo al vecino país, alcanzado las 1,5 millones de cajas, un crecimiento del 400% en cuatro años.
  • - Los productores brasileños cubren el resto de la demanda local, que se estima en 30 millones de cajas de ajo por año.
  • - Hace 20 años, Brasil cubría el 90% de la demanda interna de ajo con producción propia. En 2009 alcanzaba solo el 25%, y hoy está en el orden del 40%.
  • - La caja de ajo argentino se vende en Brasil alrededor de 20 dólares, mientras que el ajo chino (sin la tasa antidumping) cuesta 10 dólares. 

Opiniones (7)
23 de septiembre de 2017 | 06:39
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23 de septiembre de 2017 | 06:39
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  1. Vamos derechito hacia un modelo de desintegración regional, lo que construyó durante años, puede perderse en poco tiempo.
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  2. Tienen razón señores foristas: A los gobiernos tipo empresa como son ahora Brasil y nuestro país compran la mejor calidad al menor precio que es lo que hacemos todos nosotros cuando vamos al súper. Esa actitud es perfectamente normal pero tiene un inconveniente. No contempla ningún aspecto humano, no tiene ningún objetivo social y solo puede premiar la eficiencia en la producción. Entonces la única arma que queda es disminuir la compra de artículos que les compramos y eso es todo. Por supuesto que con el ajo tendrán que hacer dulce y pedir subsidios como hacen siempre.
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  3. tan neoliberales que le compran a un país comunista...
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  4. Votan neoliberales acá y allá y se quejan porque son gobiernos liberales. JODANSE por pelotudos.
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  5. amigos ajeros, antes de quejarse paguen impuestos! gracias!!! no se olviden que somos muchos los que sabemos que vienen los brazucas con el maletín lleno de dólares y les paga en efectivo el ajo... eso si, ni una facturita se les cae. Dejen de negrear antes de llorar!
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  6. atilio, desde cuando esta gente votó a Temer??? mierda que sos estúpido!!!
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  7. ¡¡¡¡¡ AGUA Y AJO !!!...... ustedes los votaron..... mantengan la alegría
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