Al rescate del traductor de "Ulises"

Lucas Petersen saca del ostracismo a José Salas Subirat, un escritor mediocre que en 1945 logró lo que parecía imposible: la traducción completa al español de la obra cumbre de James Joyce.

"Su trascendencia en nuestra cultura es ya otra. Una forma de entender la literatura argentina ubica su punto de partida en un hombre, intelectual autodidacta  y ambicioso, que tradujo la frase 'On ne tue point les idées' de la forma más libre e inverosímil: 'A los hombres se degüella; a las ideas, no'".

¿A quién se refiere el periodista Lucas Petersen? Si leemos este párrafo fuera de contexto, podría referirse a cualquiera de las más reconocidas plumas del mundo literario nacional. Sin embargo, la persona aludida por éste es José Salas Subirat, más conocido por ser el primer escritor de habla hispana que tradujo completamente una de las novelas más intrincadas, apasionadas y descabelladas de la literatura universal: Ulysses, del irlandés James Joyce.

El traductor de Ulises new

El traductor de Ulises (Sudamericana) es más que una biografía de Salas Subirat, un escritor mediocre de mediados del siglo XX que en 1945 sorprendió a Latinoamérica y España con la traducción de una obra considerada hasta entonces como "intraducible", tal como lo había asegurado Jorge Luis Borges. El libro de Petersen aborda, analiza y desentraña la vida y obra de un hombre promedio que buscaba la superación personal a través de la meritocracia, en base a su autoaprendizaje y su incursión en la efervescente escena literaria porteña de los años '20.

Con escasos datos concretos y mucho empeño, Petersen reconstruyó la historia de un hijo de inmigrantes españoles-catalanes, que desde temprana edad manifestó mucho interés por las artes, especialmente la literatura, el cual reforzó con una formación autodidacta y empeño en la superación personal para lograr el ascenso social. Su entrada al grupo Boedo, en 1925, le permitió iniciarse en la escritura, y si bien no logró la trascendencia de otros colegas, como Leónidas Barletta, Elías Castelnuovo y César Tiempo, su pluma adquirió riqueza y maleabilidad en la escritura. A su vez, siguió con su camino laboral, trabajando en diversos sectores hasta que afianzó su carrera como agente de seguros en la emblemática empresa aseguradora La Continental.

Sorpresivamente, a finales de la Segunda Guerra Mundial, la editorial de Santiago Rueda lanzó al mercado la novela Ulises, de James Joyce, completamente traducida al idioma español por Salas Subirat. La primera edición al castellano de la considerada obra cumbre de la literatura anglosajona del siglo XX, levantó ásperas críticas (como la del propio Borges) y enérgicas defensas, que se mantuvieron incluso mucho después de la revisión que el propio traductor realizó cinco años después y que vio la luz en 1952. Tras este suceso, del cual Salas Subirat nunca renegó, siguió una etapa alejada de la literatura de ficción que se contrapesó con una profusa bibliografía en libros de "autoayuda" y orientados al seguro de vida, junto con extensos viajes por Latinoamérica y numerosas conferencias. Sin embargo, sostuvo sus ideales hasta el último día de su vida: acercar la cultura a los sectores postergados y que, consciente o no de ello, logró con creces gracias a "su" joya, el "Ulises criollo".

Petersen rescató a Salas Subirat de la oscuridad, apenas alumbrada luego de su muerte en 1975 por algunas escasas referencias literarias relacionadas con el Ulysses de Joyce y contadas notas periodísticas, como la del español Juan José Saer en 2002. El Traductor de Ulises se propone explicar cómo alguien del margen del ecosistema literario, que había terminado la primaria a los 23 años, que tenía un dominio rudimentario del inglés y desconocía gran parte de la literatura joyceana, logró trasladar al idioma español una novela extremadamente multifacética, introspectiva y compleja en su estructura, lenguaje, tonalidad y metodología de lectura. 

A medida que avanza este texto, el autor analiza en profundidad todos los textos y obras escritos por Salas Subirat, desde sus pequeñas notas como crítico musical de los '20 hasta los libros de "superación personal" que publicó en sus últimos años, repasando novelas, artículos en diarios y borradores; dedicándole amplio espacio a las dos ediciones traducidas de Ulises. Sin ser obsecuente con el personaje, Petersen no escatima en criticar la prosa de Salas Subirat, ni tampoco en alabar sus aciertos como escritor. Además se interina en los campos de acción por los cuales se movió el traductor, tanto en el ámbito del grupo Boedo (y sus alcances externos) como en el profesional y personal, pero sin dejarse perder en los contextos social y artístico de la época ni desviarse del objetivo principal.

Esta combinación de datos históricos con análisis literario y contextualización de los hechos, proyecta una perspectiva muy abarcativa sobre Salas Subirat, compensando carencias biográficas de un traductor reacio a dejar testimonio sobre su existencia con miradas más interiorizadas en el legado literario, menos guiadas por la intuición que en el contraste objetivo obtenido de la investigación. Mezcla de biografía y ensayo, con algunas pinceladas propias de la narrativa, El Traductor de Ulises revalorizó a un hombre que aportó mucho a nuestra literatura.

Nicolás Munilla


Opiniones (1)
10 de Diciembre de 2016|01:40
2
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10 de Diciembre de 2016|01:40
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  1. Excelente libro!!! El Ulises casi imposible hasta de leer. En Mendoza hace unos año hubo un grupo de lectura para hacerlo. Gran Nota!
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