Triple crimen de los empresarios: un testigo secreto guía la investigación

Un hombre que declaró bajo identidad reservada dio nuevas pistas. La pesquisa llegó hasta la escribanía en la que Sebastián Forza constituyó sus sociedades. Se confirman los vínculos con los narcos mexicanos.

El círculo se va cerrando. La investigación de la banda de mexicanos que instaló un laboratorio clandestino para elaborar drogas en Ingeniero Maschwitz se acercó ayer en forma decisiva a la pesquisa del triple crimen de los empresarios asesinados en General Rodríguez a partir de varios elementos, recoge TotalNews.com.ar.

La declaración de un testigo de identidad reservada, una nueva presentación de Solange Bellone, la viuda de Sebastián Forza (uno de los tres muertos) y la realización de media docena de allanamientos, entre los que se encontraba el más importante: el operativo llevado a cabo en una escribanía situada frente a la Plaza de Mayo, donde se constituyeron varias de las sociedades que Forza usaba para realizar sus negocios.

El testigo protegido se presentó ayer por primera vez en la causa, y se trataría de un allegado a Forza. Identificó una fotografía en la que aparece un tal Marcelo, a quien habría visto alguna vez en compañía del joven emprendedor asesinado. Ese Marcelo estaría vinculado con los mexicanos. La declaración de Solange fue necesaria para corroborar los dichos de Luis Tarzia, el único argentino detenido el 18 de julio junto a nueve mexicanos presuntos integrantes del Cartel de Sinaloa. Tarzia admitió ante el juez Federico Faggionatto Márquez que tenía en su teléfono el número de Sebastián F y que correspondía a Forza. Solange ratificó que su marido conocía a Tarzia desde hacía por lo menos cinco años.

El juez ordenó anoche media docena de allanamientos, algunos de los cuales fueron una derivación de los realizados en la noche del jueves. Todos tienen el objetivo de rastrear la ruta de la efedrina, principal ingrediente de las drogas sintéticas. Pero el operativo más importante se realizaba al cierre de esta edición en una escribanía situada en el octavo piso de un edificio ubicado en Hipólito Yrigoyen al 400, donde Forza constituía las sociedades comerciales. La documentación secuestrada permitirá obtener más nombres para terminar de encontrar quiénes eran los principales interesados en asesinar a Forza. En esa escribanía se constituyó Megfarm, una sociedad que Forza intentó comprar por intermedio de un allegado. Forza quiso anotar esa compañía en el Registro Nacional de Precursores para poder negociar con efedrina.

La principal hipótesis de los investigadores es que Forza habría acercado a los mexicanos un plan para comprar sociedades farmaceúticas con el objetivo de adquirir grandes cantidades de efedrina sin levantar sospechas. Con ese ofrecimiento habría dejado al margen del negocio a otros proveedores de la banda local del Cartel de Sinaloa. Esa arriesgada maniobra le habría decretado la muerte. Otra de las víctimas, Damián Ferrón, habría sido ajusticiada por su cercanía con Forza, y el tercero, Leopoldo Bina, encontró la muerte por estar en el lugar equivocado.

Problemas superados

Martín Magallanes, un ex socio de Sebastián Forza, declaró ante la fiscal Ana Yacobucci, todavía a cargo de la investigación por el triple crimen. Magallanes, según sus abogados, declaró que tuvo problemas comerciales con Forza, que luego fueron solucionados en una mediación privada. Las viudas de las tres víctimas pidieron que la causa pase al juez federal Faggionatto Márquez.
Opiniones (0)
23 de septiembre de 2017 | 11:41
1
ERROR
23 de septiembre de 2017 | 11:41
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'
    20 de Septiembre de 2017
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'