40 síntomas que reflejan que ya no estas tan pendejo

El Dr. Bomur nos deja una lista completa de 40 síntomas que determinan que ya no sos un pendex.

 De a poco me he dado cuenta algunos “síntomas” que determinan que ya no sos un pendejito, que ya te estas poniendo peludon y que no da para que te hagas el pendex. Hablo de la “transición” que va desde que sos un pendejo choto a cuando ya sos un vejete joven, ese “impass” que existe a mediados de tu facultad y principios de tu primer trabajo… esa etapa que no sos tan maduro como para contraer responsabilidades serias, pero tampoco podes seguir viviendo de tus viejos, esa edad en la que no sos una gran empresario, pero tampoco vendes cds y juguetes viejos para tener guita, esa edad en la que no sos un erudito para el estudio, pero tampoco te da para machetearte, esa edad en la que no miras dibujitos animados, pero no te perdes los simpsons.

Si llegas a cumplir con estos cuarenta síntomas te recomendamos relajarte, tomarte un complejo vitamínico, aflojarle al viagra y sacarte el carnet del Pami, porque estas viejo... y choto.

1- Tus asados ya no son solo una bola de carne apestosa, barata y escasa; ahora le mandas algo de cerdo, varias achuras, choris, morcilla ¡y hasta ensalada! Ya no termina siendo una jauría de animales carroñeros empeñados en garronear algo de alimento, sino que ya se sientan en una mesa, como personas civilizadas y todos tienen cubiertos.

2- Preferis tomar un buen trago y dejar de lado el cartón con esrpite o el totin con coca, lejos han quedado los litros y litros de porron tobara que te dejaba la vejiga como un zeppelín y un tornillo en la cien o esos vinos agrios y con nombres ridículos y etiquetas coloridas. Esto es por dos motivos, primero porque tenes el paladar mas preparado para catar, mas critico y segundo porque ya no te pinta levantarte al otro día con la resaca de un ferne vitone o medio litro de ginebra con limón. Ya no queres más acostarte y que todo de vueltas como una montaña rusa… el enterprise dejalo para viaje a las estrellas.

3- Siguen hablando de fútbol, de minas, de autos, de videojuegos, contando chistes estúpidos y burlándose de los ñoños, solo que ahora también han agregado tópicos sobre política, algo de historia, alguna experiencia laboral o negocio y varios ya proyectan a largo plazo.

4- Tus cumpleaños de 15, de 18 y de 21 fueron suplantados por casamientos y despedidas de solteros. Si mas de dos amigos cercanos a vos se casaron… ya es peligroso, porque si tenes novia ¡se acerca el guadañazo chabon!

5- Vas al casino y ganas plata por primera vez, eso quiere decir que ya no vas por joder, timbearte unos mangos, sacar ficha a los viejos viciosos, escaviar de arriba y chamullarte meseras, sino que además ahora jugas con conciencia y queres ganar plata

6- Hace rato que no salís “de miércoles a domingo” como antes. Te haces el galán y preferís irte uno de los días con alguna amigota a ver una peli o a cenar, todo porque no te bancas aceptar que la joda de dos días seguidos te cuesta… date dos añitos y vas a ver como pegas boliche dos días al mes. Y date otros añitos y vas a ver como pegas almohada…

7- Empezas a ver pelis de drama o de historias verídicas, ya no te llama tanto la atención las balaceras, las explosiones intergalácticas, las cagadas a piñas de uno contra mil, las navecitas volando sobre cohetes marcianos o los dragones volando. Ya no te reís tanto con esas pelis yankees baratas, ahora ves algunas románticas y hasta a veces se te hacen nudos en la garganta

8- Esos discos de árbol, de 2 Minutos, de Attaque, de Kapanga, de La 25, de Jóvenes Pordioseros, de Los Gardelitos, de Miranda, de Motor Loco, etc, fueron suplantados por cds de Spinetta, de Placebo, de Cacho Castaña, de Nina Pastori, de Calamaro, de Pink Floyd, de los Beatles, de Coldplay, de Keane y de música mas tranqui y con letras menos estrepitosas, mas cargadas de verdades, de política y de mensajes culturales y sociales contundentes.

9- Si te llegas a lesionar haciendo deporte estas tres semanas para recuperarte. Tenés que empezar a darle bola a los precalentamientos y a las elongaciones previas y posteriores al ejercicio.

10- Tus gloriosos “me eché 6 en una noche” hacen resonancia nostálgica en tu cabeza, todavía no es “uno y a dormir” como tu papá, pero… esos 6 están lejos, bastante lejos.

11- La zarta de boludeces que le pusiste al auto te parecen tan ridículas que no te animas a sacarlo de la cochera. Esos alerones fantasmas y esos antiniebla inmundos, solo te gustan a vos, no levantas ni sospechas con el auto fantástico. El escape atronador de turismo carretera que tenes, solo excita a los pibes del barrio y solo calienta el motor.

12- Despegaste de la pared todos los posters de minas en bolas onda gomería y los de cantantes baratos onda rokeria, despegaste del techo esas latas de cerveza viejas y llenas de polvo y esa bandera del equipo rasca que seguís todos los domingos. Es mejor una pintura linda, agradable a la vista, algo de feng sui y un buen cuadro.

13- Ya no escondes el porno, lo tenes en las carpetas de tu celular a la vista de cualquiera.

14- Esos peinados astrales que te hacías o esos cortes inexpugnables han quedado en la lejanía. Los escalones o los agujeros o pelones que aparecían sobre tu cuero cabelludo son parte del pasado. Ahora frecuentas a un peluquero homosexual y caro.

15- Estas empezando a llegar a fin de mes con tu sueldo. Esos impulsos compulsivos por lo material se están calmando y te estas dado cuenta lo feo que es quedarte ratoneando a los vagos un finde.

16- Ya no te pinta ir a ver bandas donde se arme tremendo descontrol, pogos salvajes y smosh sin tu consentimiento. Si te dan a elegir, te quedas toda la vida con una buena butaca, en el teatro, sentadito y relajado.

17- Te estas empezando a vestir como una persona. Ya no más esos mamarrachos de colores o esos pantalones locos. Ahora sentís un poco de vergüenza cuando quedas como un choto frente a mucha gente. Ya no te quejas si te tenes que poner el traje y la corbata para ese cumpleaños, ese casamiento o festichola.

18- Ya conoces mas bares que boliches, y la frase “hagamos algo tranqui” es de uso común en el grupo. ¿Donde quedó “no paramos hasta que nos echen del boliche” o “la seguimos en mi casa” o “vamos a comer un asado a la montaña”? Del bar a la camucha.

19- Esas vacaciones a la costa, llevando 40 botellas de fernet, 10 litros de vodka, 50 latas de speed, licores de todos los colores y sabores, 12 cajas de vino, 80 paquetes de cigarrillos, 1 kilo de marihuana, 100 cajas de forros (para 99 pajas de lujo obvio), donde dormías solo dos horas (y en la playa), donde te olvidabas absolutamente todo lo que habías echo en esos 15 días del infierno, han quedado relegadas a viajecitos al sur, de mochileros. O como turistas a otro país, tranquilo, observando y levantándote temprano para conocer monumentos históricos o hacer excursiones caretas.

20- Empezas a dar y recibir regalos de tus amigos y para tus amigos en los cumpleaños. Ya no caen 400 vagos de garrón a tu casa a comerse todo (y si pueden a tu hermana también), a chuparse todo, a romperte todo y a dejarle a tu vieja una tonelada de platos para lavar y el baño todo vomitado y meado. Ahora, por lo menos traen regalos.

21- Empezás a encontrar motivos para no ir a bailar. Ahora te molesta el amontonamiento, el olor a pucho, que te pisen y que te manchen con fernet. Cuando años atrás te hacinabas con los vagos en el antro más pequeño posible para tocar colas y refregarte contra alguna gamba, fumabas como guanaco wiskero, volvías con las llantas a la miseria y empapado en speed. Y eras feliz y reincidente…

22- Vos, que eras el Iron Man de la noche, te has visto sorprendido por esas cabeceadas que te has pegado incluso un día jueves… eso ira intolerable para un bucanero de tu talla. También te empiezan a dar bostezos en las previas.

23- Ves niños y reís sin motivo estas hasta el moño, antes pasaban completamente desapercibidos. Son señales Bambino, son señales…

24- Empezas a ver casas, calcular el precio de los metros cuadrados, de lotes, de estilos de construcción y de formas de financiamiento… ¡hay olor a casamiento y vejez papa!

25- Ya no hay McDonalds después del boliche… apuradito al sobre. Ni hablar de esos after de zurditos liberales, ¡puaj que feo!

26- El poker suplanta a la Play.

27- Te metes la camisa adentro del pantalón (y con un cinturón marrón o negro)

28- Te aprendes el precio del diario y a comprar estratégicamente los días clave.

29- Te levantas de dormir y tardas más tiempo que antes en recomponer la cara de mamarracho.

30- Ya no da para volver roto un martes, por pudor y porque al otro día trabajas.

31- En vez de pedir: “che dame carne y costillas señor carnicero”, decís: “hola Carlitos, dame cuadril, palomita, tapa de nalga, sima, vaquero, asado de carnicero, o el peor de todos: lo mismo de siempre” Estas nono habitué.

32- Te compras con tu plata los zapatos.

33- Un amigo te regala un sello con tu nombre.

34- En la farmacia se aprenden tu nombre, y no precisamente por comprar preservativos todos los días…

35- Te das cuenta que perder palabras y tiempo con una chica una noche para volverte calenchu a tu casa ya no vale la pena. Si no percibís apareo no perdes ni dos segundos.

36- No usas más el volumen del reproductor al palo.

37- Te sabes el nombre de más de 3 rutas.

38- Un nene te dice “señor”… ni te cuento si te lo dice una pibita de 15 a la que miras con cara de león en celo.

39- El fulbito de los domingos lo cambiaste por el sillón, los 3D, la coquita y Fantino. Ahora tu ejercicio físico se limita a actividades en inglés como “taebo”, “power box”, “futing”, “espining” y “mariconing”.

40- Cuando dejaste de jugar a los videos como un enfermo.

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24 de octubre de 2017 | 03:19
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