Los típicos chabones del baño del boliche

Don Rata entró sobrio al baño de un boliche y sacó su libreta de mano para regalarnos esta nota.

 El baño de un boliche, un lugar único de aroma inconfundible, de meadas con humito e inodoros con mochilas llenas de aire. No se compara con ningún otro rincón de la tierra, lugar de mierda, donde el hombre saca su instinto animal y cada quien le da animo a su “Pirincho”. Lugar de culto para algunos, lugar de llanto para otros…

Muchos pensarán que estoy exagerando, “que gordo exagerado re culiado” dirán. Pero eso es porque ustedes siempre entran quebrados al sitio en cuestión. El otro día salí casi sin guita y me tocó entrar sobrio al baño de hombres, al paraíso de toda puta, la pesadilla de toda madre (porque están todos los bordes del inodoro meados) y un lugar digno de una nota mía.

Tomé mi libreta de mano, me acomodé los lentes y comencé a tomar apuntes, bajo la atenta y estremecedora mirada del seguridad que está en la puerta y del flaquito que estaba en el tercer mingitorio. De esos apuntes, armé esta nota en la que intento describir lo que pude ver.

Al entrar al baño obviamente hay puros vagos, pero la primera cosa que observe fue que se dividía en grupos:

Los trípode (alias anaconda): No es que ande mirando garchas, sino que estos son los primeros en dirigirse a los mingitorios, aunque el baño con inodoro este vacío. El flaco va a donde un ser humano normal no quiere ir en primera instancia, para que algún mirón goloso le carpée el contrabando de peceto que tiene en la ingle y muera de envidia. Este tipo pega saltitos involuntarios al sacudírsela (por el contrapeso) y mientras mea ves que tiene sus las manos ocupadas y la espalda arqueada para atrás (también por el contrapeso). Su frente siempre bien en alto, el tipo jamás mira para abajo, ni para el costado, nada lo distrae del orgullo que significa ser el más dotado de la noche.

Los chizitos (alias los tortuguitas): Estos son los que aunque este el baño apestado en vagos y se estén meando encima, esperan a que se desocupe el baño con inodoro y cierra la puerta. Es obvio que aunque se aferre a la teoría de que el tamaño no importa (inventada por otro pito chico como él), esta totalmente avergonzado de la pequeñez de su miembro, que apenas le cuelga, mas que colgarle digamos que parece algo asomado y hasta ahí nomás. El tipo al mear, encoje sus hombros y mira su miembro, sosteniéndolo con la punta de los dedos (a veces como un pucho) procurando de no mearse el pantalón.

El talentoso: Este es un tipo único en su especie, es un crack, el que sobresale, es un genio, canchero. Es el que agarra el trago con una mano y mea con la otra sin que se le caiga nada, ni una sola gota de desperdicio, para sacudirla coloca el vaso en su hombro y la sacude haciendo equilibrio para que nada se vuelque.

El charlatán: Nunca falta ese personaje que le habla al desconocido de al lado y tienen charlas breves, pero muy interesantes como: “mierda ¿hiciste pacto con el diablo para tener ese alien en la ingle?” O “¡que putas andan las minas hoy en día loco!”

El extasiado: Hay tipos que parece que están teniendo un orgasmo, y cuando mean cierran los ojos y sacuden la cabeza diciendo “¡aaaaahhhh que placer!”, y el sonido del líquido cayendo es el mismo al de la garganta del diablo, te sorprende como una vejiga pudo haber soportado tantos hectolitros de alcohol.

Luego de hacer la necesidad biológica el hombre se vuelve a preparar para salir al asecho de alguna borracha o una mina con la autoestima baja. Se lava las manos, se comienza a peinar, a hacer gestos al espejo y a sacar culo. Después de esto se seca tibiamente las manos con los bolsillos de atrás. Todo ante la atenta mirada de el flaco que limpia el baño que es también una especie de patovica de los baños, que te dice cuando si y cuando no podes pasar.

Siempre te encontrás a algún amigo haciendo fila para entrar y lo abrazas, dejando en su espalda el resto de líquidos que quedaba en tus pegajosas manos (que seria una mezcla de trago volcado, con gotas de meo y agua). Pero al flaco no le queda otra que saludarte con un abrazo porque ni modo que te salude con la mano después de manosearte el sodape.

Como ven el baño de hombres es un asco, pero si estas en pedo se convierte como un vestuario donde haces la concentración antes de un partido, todos te dan aliento y te tiran buena vibra porque lo ultimo que se pierde es la esperanza. Todos los que allí están tienen el mismo fin y la misma meta, y aunque algunos la tengan enorme y otros pequeña lo que importa es ponerla.

Ya lo dijo un amigo mío que la tiene mas chica que yo: “el tamaño de la varita no importa mientras haga magia” que traducido seria algo así como: “si la tenés chica usa los dedos campeón”

Opiniones (1)
23 de octubre de 2017 | 02:18
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23 de octubre de 2017 | 02:18
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  1. Que giladas pone este muchacho x Dios..
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