Correr: diversión o una forma deportiva de sufrir

Varios adjetivos están asociados al running, los más comunes tienen que ver con cosas que no son precisamente muy agradables en la vida

 La práctica de correr se populariza cada día más en todo el mundo, ganando miles de adeptos en una progresión que parece no tener fin. Entre los motivos que sirven de atracción para que nuevas personas se acerquen al running y lo conviertan en una rutina habitual en sus vidas se suele mencionar que se trata de una modalidad divertida y que provoca muchas satisfacciones.

Pero muchos de estos nuevos corredores acostumbran a compartir en sus redes sociales y páginas personales sus experiencias y sentimientos, y allí abundan también relatos en los que los corredores mencionan durante sus entrenamientos y competencias las palabras como ‘dolor', ‘sufrimiento', ‘fatiga' y ‘agotamiento'.

Pareciera en principio contradecir la afirmación de que la práctica de ejercicio por definición es una actividad saludable y que causa gran placer en sus practicantes. ¿Es entonces el running sinónimo de disfrute o de sufrimiento?

Muro

OPINIONES

En días pasados sometí a muchos amigos corredores a una encuesta para saber su opinión respecto del tema que nos ocupa esta semana, pidiendo su parecer sobre si ellos consideraban que pudieran ser comparables las situaciones de dolor físico que a veces se presentan cuando uno corre a otras manifestaciones en este sentido asociadas por ejemplo a patologías, como pudiera ser un cólico de riñón o los característicos dolores de parto en la mujer.

De forma mayoritaria un 95% señaló que ambas clases de sensaciones no pueden ser equiparables, y que expresiones al correr por ejemplo del tipo ‘he sufrido horrible' o 'el dolor muscular era insoportable', se refieren más a situaciones de incomodidad respiratoria o fatiga muscular de carácter transitorio que suelen desaparecer al poco tiempo una vez se cesa el ejercicio físico.

Laura Carmona señala que su respuesta es no: ‘solamente el domingo pasado iba en mi fondo con un terrible cólico y ni eso me detuvo. Iba más suave pero no me detuvo de correr. Y creo que es parte de la vida de todo corredor entrenar con dolor, o mentalizarse que al kilómetro 30 te puede comenzar a doler una lesión del pasado y que hay que terminar la maratón. Así fue mi caso en la maratón de Chicago en el 2014. Al kilómetro 31 comenzó el dolor de una lesión en una rodilla. Me sometí y aquí es donde el cerebro manda sobre el cuerpo. Llegue a la meta con dolor pero más me hubiera dolido no haber terminado'.

IMG 1489

Por su parte Sara Macías está convencida de que ‘si no duele, significa que puedes más. Hay que aprender a disfrutar ese -dolor- que sientes al darlo todo cuando corres. Creo que no hay comparación con otros dolores'.

‘Hay que partir del hecho de que la mayoría de los corredores no somos profesionales ni vivimos de ello. Obvio en ocasiones se hace muy duro y es sacrificado pararse de madrugada los fines de semana para completar nuestros fondos, igual que estar bajo el inclemente sol y aguantar la deshidratación mientras los pies parecen ardieran sobre el asfalto por la alta temperatura. Puedes pasar incluso por momentos desfallecimiento y de no querer dar un paso más, pero si lo analizas fríamente, corremos porque nos gusta, nos da placer, se siente rico, aunque durante las corridas a veces nosotros mismos nos preguntemos qué demonios estamos haciendo corriendo 30 o más kilómetros bajo ese sol', comenta riendo Carlos Medina.

Otra opinión, de una mujer que se esta entrenando para triatlón, solo se le escuchan penurias, siempre esta cansada, se duerme y no tiene ganas de nada. Entonces para que ? Con que sentido ?

COMPARACIONES

El maratonista Salomón Quijada piensa que el nivel de sufrimiento y exigencia que puede sentir un corredor durante una competencia está directamente relacionado al nivel de preparación que ha llevado durante las semanas y meses anteriores.

Un experimentado corredor de fondo reconoce que en ocasiones ha sufrido dolores y espasmos por deshidratación severa y se pasa bastante mal, ya que no puede controlar el cuerpo: ‘el resto de dolores han sido lesiones mal curadas o los típicos por ir demasiado por encima de nuestras posibilidades'.

DSC 7753


Precisamente el no conocer nuestros límites supone uno de los principales motivos por los que los corredores pasan en ocasiones por algunos episodios en los que literalmente creen ‘que se ven morir'.

Existe una teoría sobre el rendimiento físico denominada del Control Central, según la cual el cerebro recibe, analiza e interpreta las señales del resto de los órganos de nuestro cuerpo, actuando como una especie de válvula de seguridad que mandaría una señal de alarma cuando de su análisis concluyera que las funciones básicas del organismo pudieran correr un riesgo.

A base de entrenamiento se podría de manera progresiva y por decirlo de algún modo ‘ir engañando al cerebro', retrasando cada vez más la sensación de peligro y haciendo que el cerebro no entre en función de subsistencia.

Y es que quizás los runners tengamos en el fondo algo de masoquistas. ‘El dolor de correr fuerte y darle el 100% es rico', comenta el ultramaratonista Marvin Corea, ‘pero no creo se compare a un dolor de parto'.

¿Disfrute o sufrimiento?, quizás sean caras de una misma moneda, ya que la satisfacción personal que siente un corredor al cruzar una línea de meta suele ser directamente proporcional al esfuerzo y sacrificio que tuvo que realizar para poder lograrlo.

Que opinas?

DSC 8414

Fuente: Fernando Revuelta

Opiniones (1)
12 de diciembre de 2017 | 07:41
2
ERROR
12 de diciembre de 2017 | 07:41
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Los 42km son una hermosa manera de sufrir. Este dolor es diferente al de una patología, proviene desde diferentes partes de nuestro cuerpo. Sin embargo el placentero premio de cruzar la linea de llegada corriendo, caminando o incluso gateando (lo he visto) nos impulsa a no claudicar, a seguir adelante a pesar de todo. Es nuestra mente, nuestro cuerpo y alma contra todo el resto.
    1