El peor enemigo de la Selección: los números

La Selección argentina completará los 19 choques posibles entre Brasil 2014, Chile 2015 y EE.UU. 2016, pero los títulos no avalan el gran trabajo.

Si bien la Selección argentina es imbatible desde lo numérico, las finales le jugaron una mala pasada y el recorrido casi perfecto es poco valorado por los amantes del fútbol.

En las últimas 3 competencias internacionales, Argentina logrará mañana jugar los 19 partidos de las competencias. Sin embargo, las derrotas ante Alemania en la final del mundo en 2014 y contra Chile en el choque decisivo por la Copa América 2015, empañaron un trabajo casi perfecto. De hecho, ninguna Selección en el mundo ha logrado los números que hoy ostenta el equipo albiceleste.

¿Un traspié, otro traspié, provocaría que nuevamente todo quede tapado por el descrédito? La selección hasta aquí disputó 52 partidos oficiales por todos los certamen desde el traumático Mundial 2002 y apenas perdió 6. Menos que cualquier potencia. Tiene un porcentaje de eficacia (71,79) similar a Alemania (73,85) y a España (73,04), superior a Brasil (70,17) y muy por encima de Italia (50,40). Pero estos cuatro fueron campeones del mundo en este lapso y la Argentina no ganó nada de nada. "Es siempre la misma pregunta, es recurrente. Siempre hay un buen rendimiento y se abren las expectativas, pero falta un partido.Para cambiar esto hay que ganarlo a ese partido", agregó Martino, que ya cayó en las finales de 2011 -como entrenador de Paraguay-y 2015. Todos quieren ganar, ellos antes que el resto. Por eso la obligación es observar más allá de lo obvio.

Es apenas un juego, pero sirve para entender que hace años la selección pertenece a la elite. Lo indica el ranking FIFA que la encumbra como la N°1, pero conviene buscar argumentos más sólidos que ese embrollo aritmético.

El rastrillaje es contundente: la Argentina perdió menos partidos que los demás, pero es el único seleccionado que no alzó ninguna copa. Nadie en su sano juicio podría pedir una invasión al Obelisco para festejar.... una buena campaña. Pero sí convendría estudiarlo antes de dejar caer la guillotina. Se acepta que no todo lo que brilla es oro, pero no se digiere el camino contrario. Ahí nace la distorsión que se transforma en injusticia.

Apenas seis caídas. Ninguna más dolorosa que la final del Maracaná en el alargue con Alemania. Y las palizas de Brasil en las definiciones de la Copa América 2007 (3-0) y la Copa de las Confederaciones 2005 (4-1). La eliminación de Sudáfrica 2010 a manos de Alemania (4-0) y la derrota 1-0 con Inglaterra que anticipó la salida de Japón 2002 completan la secuencia traumática. Un revés decorativo con México (0-1) en la etapa de grupos de la Copa América de Perú 2004 completa el sexteto.

 Ese mensaje social que impone que el que pierde se tiene que ir ya atravesó a distintas generaciones. Incluye a la camada passarelliana que potenció Bielsa (Ayala, Zanetti, Crespo, Piojo López), pasando por el amplio abanico de Pekerman (de Sorin a Messi, de Samuel a Di María, de Cambiasso a Romero, de Riquelme a Mascherano), hasta las apuestas de Sabella/Martino como Rojo y Ramiro Funes Mori.

La selección intenta salir de esa nube de escepticismo y descrédito que hasta no hace tanto tiempo alentaba teorías desestabilizadoras. La constante mirada retrospectiva sobre los fracasos siempre ha invalidado la renovada búsqueda de estilo e intérpretes. Desde luego que la victoria es embriagadora, pero entre caprichos e intereses han quedado postergadas estadísticas que en otro contexto únicamente hubiesen despertado elogios.

Las cifras no encierran verdades absolutas, pero sí marcan tendencias. Valorizan los recorridos. Un triunfo ante Chile derribará tantos preconceptos. Hipócritas conversos. Aquí el mérito es de la perseverancia de muchos jugadores -los de hoy y los de ayer, que siguieron poniendo la cara mientras los citaron- que eligieron sostenerse en un tembladeral. Era tan fácil dejar de venir... Si la Argentina gana la Copa América relucirán los números y muchos dirían que todo cambió. Mentira. Este sostenido protagonismo en las definiciones no es casual ni espontáneo. Comenzó a construirse cuando muchos propiciaban una demolición generacional.

¿Que otros números robustecen esa desatendida conquista sin vuelta olímpica? La Argentina mañana completará los 19 partidos posibles entre Brasil 2014, Chile 2015 y Estados Unidos 2016?, sin perder nunca en los 90 minutos. 

Otro dato contundente es que en los últimos cinco años la selección apenas perdió 9 encuentros de los 69 que disputó. Mientras tanto, el ciclo Martino luce un 75% de eficacia... Datos olvidados detrás del recelo y el imperio del resultadismo.? Por eso, si la Argentina pierde la Copa América Centenario... mejor que no vuelvan?

Fuente: La Nación.




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Opiniones (1)
30 de Septiembre de 2016|10:18
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30 de Septiembre de 2016|10:18
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  1. Mediocre la nota. Porque no verlo desde el lado positivo? Cualquier derrota comienza con este tipo de razonamiento.
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