Ika Fonseca Ripoll, la conquista de la renovación

Ganadora de la categoría Cuento del Certamen Literario Vendimia de este año, la joven escritora reafirma los nuevos aires de la literatura cuyana.

Este año, la categoría Cuento del Certamen Literario Vendimia nos dejó como ganadora a una joven escritora que representa la renovación generacional de la literatura cuyana. Ika Fonseca Ripoll ofrece al público su más reciente obra Pulpa, un abanico de cuentos que, desde la ciencia ficción y el terror, expone la complejidad de la realidad social y cuestiona los mandatos tácitos que nos oprimen.

Nacida en San Juan, Ika se conectó con la escritura desde niña, iniciando su carrera profesional en el año 2011, como colaboradora en la revista virtual Manzana Latente. Además de escribir ficción, forja un fuerte vínculo con el periodismo cultural, ya que participó en redacciones como Los Andes y Veintitrés, además de revistas especializadas como La Extremidad de Otro y El Ojito, siendo esta última donde se desempeña en la actualidad. También conduce un programa de radio en Radio Peluca y colabora en Radio Universidad.

Con Pulpa, Fonseca Ripoll logró que su trabajo literario tenga la posibilidad de ser apreciado por un público más amplio, anhelo que muchos escritores jóvenes buscan desde sus inicios en las letras. Esto fue posible gracias a que el jurado de la categoría, compuesto por Carmen Toriano, Elizabeth Auster y Mariana Guzzante, consideró que la obra de Ika presenta "una estructura poliforme que, a través de la interconexión con diferentes prácticas discursivas, aporta múltiples modulaciones de aquello que se percibe como real".

"Las narraciones se desenvuelven precisas, mantienen la tensión en un grado de intensidad que no cede y logran remates contundentes, siempre sorpresivos", añadió.

- ¿En qué consiste Pulpa?

- Pulpa consiste en una colección de historias, diálogos y bitácoras relatadas en primera, segunda y tercera persona. Algunos cuentos son de otros mundos y otros tiempos, de universos paralelos, de otras vidas que pueden ser las mías o las del lector; otras son situaciones cotidianas -o no tanto- que podrían pasarle a cualquiera, o generar sensaciones similares a las que experimentan los personajes. La idea es proponer nuevas lecturas de esas vivencias cotidianas y proponer universos paralelos a éste que nos remitan al nuestro de alguna manera. 

- Utilizar la ciencia ficción y, principalmente el terror, para platear temas sobre la realidad no es una tarea sencilla para un escritor, sobre todo si se trata de agrupar diversos cuentos. ¿Desde cuáles puntos abordaste esta complementación de las narraciones para unirlas en un solo libro?

- Al estar constituida por 27 narraciones sin índice, Pulpa le da la libertad al lector de recorrerla en el orden que desee, invitándolo al mismo tiempo a completar ese viaje para tener un panorama completo de los personajes y sus circunstancias. 

No es sencillo definir una línea que una todos los relatos, como no es sencillo el análisis y la crítica a un contexto complejo como es nuestra realidad. Por ello cada cuento, a través de las voces de sus personajes con su respectiva cosmovisión, propone variados lugares donde el lector se puede situar para relacionar esas ficciones con la realidad, y de esa manera cuestionar esta última, los roles sociales, privilegios y opresiones de sus protagonistas.


- ¿Qué vamos a encontrar los lectores cuando leamos los cuentos de Pulpa?

- Cuando lean Pulpa, los lectores encontrarán un abanico de sensaciones (agradables y desagradables), lugares y cuerpos que habitar. Encontrarán también situaciones que alguna vez imaginaron, otras que reprimieron y otras que están latentes. Ya no verán de la misma manera las cosas de su vida cotidiana, desde los rincones oscuros de sus casas, pasando por las luces fluorescentes y las miradas perdidas de los gatos, hasta los átomos que lo componen todo.

Algo que no encontrarán, además de un índice, es una estructura uniforme o una sola voz en la totalidad los cuentos. Esta fue una decisión adrede. No me gustan las estructuras y todas esas herramientas que encorsetan el lenguaje, me resultaría tedioso y sumamente olvidable un libro de cuentos que tuviera la misma estructura narrativa y la misma voz en todo su desarrollo. 

Justamente lo que busco en un cuento -o en una colección de éstos- es que sean dinámicos, que planteen un viaje cuyo recorrido uno elije, y a ello también se debe la decisión de la ausencia de un índice.

- ¿Por qué presentaste esta obra para competir en el Certamen? ¿Qué
te pasó cuando te enteraste que ganaste?

- Tenía la colección armada para publicarla de manera autogestiva, como ya he editado antes, pero quise aprovechar el Certamen para poder llegar a otro público, uno más amplio, y no solamente al que ya he llegado y tanta satisfacción me ha dado. 

Otro factor que me animó a participar (además de Gabriel Dalla Torre, escritor amigo que me incitó a hacerlo), fue la idea de conexión y difusión que brinda el Certamen a quienes lo ganan, ya que seguramente (o eso espero) gracias a la publicación de Pulpa y la difusión del libro, llegaré a conocer gente que de otra manera no podría conocer.

Cuando me enteré que gané grité, bailé durante todo ese día y en momentos de días posteriores en que recordaba haber ganado. Le conté a mi novia, llamé a mi vieja, recibí muchísimo afecto (además de las protocolares felicitaciones) por parte de amigos, escritores, editores, gente que promueve la cultura desde espacios autogestivos y otra gente que admiro por su trabajo y/o sus ideas. 

Todavía se siente un poquito irreal todo, pero se disfruta, como esos sueños que sabés que son sueños pero que igual están buenos. Ahora siento cada vez más ansiedad de tener Pulpa en mis manos y que mucha gente también lo tenga, lo disfrute y me pregunte "¿para cuándo el próximo?".


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10 de Diciembre de 2016|09:30
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