La Nena de Mamá: esposas contemporáneas

Marquinho nos deja otra de sus notas demoledoras... esta vez atenta contra las típicas nenas de mamá.

La idea con esta nota no es que me odien, ni me ubiquen en el rango gay resentido/misógino/machista cavernícola, sino reírnos un rato con anécdotas cotidianas, que se viven en todas las casas donde hay una joven y una madre consentidora.

Sus padres soñaban con tener una princesa, y llegó… el título no lo tiene, pero el modo de crianza (con sus limitaciones naturales de no poseer el sostén económico de la realeza) se asemeja…

Durante su niñez estaba siempre impecable, no se trepaba a árboles, a sus cumpleaños solo asistían nenas, en la mayoría de los casos asistía a colegio religioso de niñas, si iba a colegio mixto nunca hablaba con los varones del curso, menos con los vecinitos del barrio.

La madre la tenía realmente muy consentida… ambos padres soñaban el mejor estilo de vida para ella mientras la mamá le hacía las trenzas y el papá le forraba los cuadernos con papel de Sarah’s Key.

En su adultez ella decidió por una carrera universitaria o un trabajo tranqui, porque no es muy hacendosa, las tareas hogareñas le resultan materia desconocida, prefiere cumplir un horario y que otro (en este caso su madre, hasta que te conozca) se ocupe de las tareas del hogar.

Y ahí es cuando vos aparecés en escena, la conocés en un pub/boliche o por amigos en común, al principio se muestran indiferentes, pero deciden darse una oportunidad, se ven con frecuencia, te lleva a su casa (pasas la prueba del padre quemándote la cabeza con clases de asado), vos a la tuya (tu vieja que le pregunta absolutamente todo, porque como mujer sabe que después sacan las uñas). Meses de un noviazgo perfecto, con el poco tiempo y sin darse cuenta deciden dar un paso más... EL paso... ¡¡¡Casamiento!!!

La fiesta es genial, con todo lo que imaginabas, tus amigos de toda la vida, compañeros del primario, secundario, facultad, los del laburo y los del barrio… abunda morfi y alcohol… la mejor noche de tu vida, que por supuesto culmina con la noche de bodas…

Día 30 de matrimonio: (Nótese la originalidad en los apodos con los que se tratan, con el tiempo mutarán hasta el grado Vieja malcogida hinchapelota y Viejo carcamán ni se te para, dejá de pedirme boludeces)

Él: Amorchichi mientras me doy una duchita ¿me hacés un cortado?

Ella: ¿Un cortado? ¿Café con leche? ¿Más leche que café? Ay gordi mejor te hago un té de durazno.

Día 40: La primera visita de matrimonios amigos al nidito de amor

Él: Corazoncito ¿me aliñás la carne mientras prendo el fuego?

Ella: Chanchi ¿la que dice nalga? ¿O tortuguita? Pero sacale el film vos que me da asco la sangre…

Día 45: Arreglos en el nidito de amor

Él: Marisa (ya la trata por el nombre que ella odia) alcanzame el phillips que estoy haciendo malabares con la cortina…

Ella: Ay amorzus ahí te lo paso esperá que me saco los guantes de goma, estaba plantando los pensamientos

Él: Ese no es el phillips ¡¡¡es una pico de loro!!! ¡¡¡Un destornillador que es en forma de cruz!!!!

Ella: Bueno no me digás así, tenés tantas herramientas que hay que hacer un curso para saber el uso de cada una.

Él: ¡¡¡Pero sos ciega!!! ¡¡¡No me ves que estoy haciendo magia para colgarte esta cortina de mierda que compraste y encima que te demorás me traés una llave tubo!!!!

Destornillador phillips:

A

Día 50: la visita de tu vieja

El: Gorda (ya hace referencia a los 5 kg que se cargó después del casorio) hoy viene a cenar mi vieja, no te hagás drama por la comida, pido algo… mientras baldeo el patio tendete la cama…

Ella: pero vida, si no va a entrar a la pieza… aparte ayudame vos, que siempre se me sale el elástico cuando lo pongo de un lado…

Día 54: Planeando el finde largo

Él: Eh Gorda, ¡¡¡Marisa!!! (Ya le eleva el tono, la trata de cosa, obesa y por su nombre odiado)

Ella: ¿Qué pa?

Él: traete la heladerita del garage y pasale un trapito mientras bajo las botellas del auto.

Ella: ¡¡¡Goooordooo!!!! ¡¡¡Tiene telas de arañas!!! ¡¡¡Deben andar por acá!!! ¡¡¡Encima sabías que andan de a dos!!!

Día 55: ya instalados en el camping

Él: ¡¡¡Ehhh!!! (Ya ni la nombra) pasame la tanza y ese tarrito…

Ella: ¡Ay gordo! ¡¡¡Tiene gusanos el tarro!!!

Él: ¡Pelotuda son lombrices para pescar!

Ella: Bueno igual son gusanos, ¡¡¡que asco!!! La tanza no sé donde la dejaste… mejor me voy a caminar por ahí.

Él: ¡Pero sos o te hacés! ¡¡¡La tenés enfrente tuyo!!! ¿Y te vas a ir a caminar de tacos por las piedras?

Día 56: decidiste la vuelta

Él: ¿Te podés apurar?

Ella: bueno espera que estoy cargando unas cosas…

Él: ¿Para qué llevás piedras?

Ella: Bueno las coleccionaba con mi mamá…

Él: ¡me cago en vos y en tu vieja que no te supo enseñar nada! ¡Vamos a pasar por su casa y juntas me van a limpiar el baúl del auto!

Día 70: Limpieza general

Él: pasame el brillapiso…

Ella: ¿es este gordito? ¿Limpiavidrios?

Él: ¡¡¡NO!!! ¿Pero no sabés leer? ¿Para qué estudiaste en la universidad, si no deberías ni haber pasado el pre de Odonto? ¡¡¡DICE BRILLAPISOS!!!

Ella: ¡Bueno no te enojés! Estaba mirando una receta de Canal Gourmet… mirá.

Él: ¡Pero que hacés! ¿No ves que esta limpio y me venís pisando todo?, ¿no podés pasar por un costado? ¡Encima esa receta que estás copiando es carísima y ni siquiera se consiguen esos ingredientes!

Para no cebarme les dejo la puerta abierta para que aporten con sus anécdotas, reírnos un rato y celebrar la convivencia, la paciencia y el amor…

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24 de agosto de 2017 | 08:23
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