La Mansión Hayes, el "Teatro de los Sueños" argentinos

El búnker de la Selección argentina en California fue construido hace más de un siglo y hoy acuna los sueños de volver a gritar campeón.

La Mansión Hayes no es el estadio de Old Trafford, propiedad del Manchester United, pero por su estructura de características medievales y su historia, que data de hace dos siglos, constituye un verdadero teatro de la vida, que en este caso es el que alberga los sueños del seleccionado argentino que llegó hasta Santa Clara el pasado domingo para hacer realidad sus anhelos de coronarse en la Copa América Centenario.

El centenario estadio del United por el que transitan a diario el arquero Sergio Romero y el lateral izquierdo Marcos Rojo es el "Teatro de los sueños", y en él se vivieron grandes momentos del fútbol, este deporte creado por los ingleses que no tuvo su prolongación genética en los estadounidenses, pero sí pudo conquistar al resto del mundo.

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La Mansión Hayes fue reconstruida en 1905, después de que un incendio destruyera su estructura original en 1899 (se había levantado en 1882 y era propiedad de la neoyorquina Mary Folsom) y se erigió copiando arquitecturas del Mediterráneo en pleno San Francisco, donde su impactante bahía contrastaba en los albores del siglo XX con la trístemente célebre prisión de Alcatraz, construida sobre la isla del mismo nombre entre 1910 y 1912.

Esta residencia hoy transformada en hotel resume un refinado buen gusto, con detalles arquitectónicos que atraen la avidez de quienes disfrutan de opulentas celebraciones, como casamientos fastuosos (se realizó uno de un familia hindú ya con la selección argentina establecida) y agasajos o convenciones del más alto nivel empresarial y político.

Su acceso, sencillo para la prensa acreditada a esta Copa América Centenario, no lo es tan así para el público en particular, aunque la vigilancia es discreta y el acceso directo a sus instalaciones, para lo que hay que atravesar amplios y bucólicos jardines, tampoco es sencillo de lograr, aunque sí es disfrutable si su tránsito está autorizado.

Aquí, por consejo y gestión del ex arquero de River Plate y Los Andes, Darío Sala, radicado desde hace más de una década en los Estados Unidos, el seleccionado argentino vive la vigilia del comienzo de esta Copa América Centenario que sueña con ganar después de las repetidas finales frustradas en el Mundial de Brasil 2014 y la Copa América de Chile 2015.

Sala se ocupó de la logística por pedido del técnico Gerardo Martino, ante la orfandad conductiva de AFA, y buscó un lugar "apartado y acogedor" para albergar al "seleccionado de Lionel Messi", como les gusta definir a los medios estadounidenses al representativo argentino.

El clima caluroso de la costa oeste de los Estados Unidos y el campo de juego impecable del campo de entrenamiento del equipo de fútbol americano Spartans que parece una continuidad sin flores de los enormes jardines de la Mansión Hayes hacen más plácida la estadía de las huestes del 'Tata'.

Y salir de ella para cualquier traslado hace también placentero el recorrido porque se debe transitar por barrios residenciales típicamente californianos de esos que se ven en las series de televisión, con jardines sin rejas, ventanas también sin protección y lujosos automóviles estacionados en sus rampas de acceso.

Y a propósito de series televisivas, para los argentinos en especial, sobre todo para aquellos que cuentan más de cuarenta y pico, es recordada aquella que protagonizaban un veterano Karl Malden y un muy joven Michael Douglas entre 1972 y 1977, "Las calles de San Francisco", que se presentaban para entonces plagadas de criminales a los que ellos, que encarnaban a sendos policías, debían atrapar.

Nada de eso ocurre ahora en derredor de donde vela armas el seleccionado argentino, quizás porque San Francisco recibió su nombre de San Francisco de Asís, el más santo entre los santos, el más bueno, o porque la ficción tergiversa la realidad.

Por eso o por lo que fuera, hoy el equipo de Messi está tan a gusto aquí que le gustaría qudarse, pero como eso es imposible por ahora, no le disgustaría volver, aunque para que eso ocurra debería terminar segundo en el Grupo D, y eso sería como despertarse bruscamente de su sueño, aunque claro está que todavía no alcanzaría el grado de pesadilla, sobre todo si después se le gana al primero de la Zona C.



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9 de Diciembre de 2016|14:55
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