Cómo la planta Knorr en Mendoza es modelo de producción internacional

En Maipú funciona un centro modelo que se ha convertido en el orgullo de una multinacional, en la búsqueda de calidad e innovación, bajo el paraguas de lo sustentable.

"Es una nueva forma de hacer negocios", afirma Paula López Landívar, directora de Marketing Unilever Cono Sur, al referirse a una fábrica “verde”, ubicada en Maipú bajo el nombre de Finca Los Almendros. Allí, cada uno desde su rol específico, los participantes del proceso de producción en la planta de deshidratación de Knorr y hasta varios de sus proveedores, conjugan la puesta en práctica de criterios sustentables.

La experiencia de cultivo en la Finca Los Almendros, en Maipú, y el proceso artesanal en la planta de deshidratación, es un ejemplo y compromiso, en tanto que desde el gerente de planta hasta el chef corporativo, están enfocados en la producción sustentable.

Maximiliano Fontanet, el chef corporativo de Knorr-Unilever, tiene la certeza que esta práctica "me asegura dejarles, en principio, un mundo mejor a mis hijos, en lo personal". Al referirse a lo estrictamente profesional afirma: "Los chefs sabemos que el sabor está íntimamente ligado a la sustentabilidad. Esta calidad, el cuidado por el medio ambiente, el sistema de riego, es lo que nos permite llevar el mejor sabor a las mesas de nuestro país".

La planta de Knorr en Maipú fue construida en 1964 y es la única propia de Unilever en todo el mundo. Los agricultores que proveen a la marca están obligados a cumplir con los lineamientos establecidos en el Código de Agricultura Sustentable de Unilever. Esto, en términos más simples, se reduce a cumplir una serie de prácticas para adoptar en las fincas en que se cultivan los vegetales. Entre otros aspectos, se cultiva respetando el calendario de siembra y los tiempos de la naturaleza.

Sin gran complejidad industrial, en la planta de Knorr los vegetales se procesan de manera artesanal. La comunidad de empleados directos es de 140 personas, que trabajan en tres turnos de ocho horas, seis días a la semana. El promedio de edad de los empleados –con baja rotación- es de 39 años. Casi el total del agua que se utiliza en la planta para los procesos de lavado, deshidratado y cocción de vegetales, se recupera y se reutiliza para el riego en las fincas.

José Gámez es el propietario de la finca de Maipú, cuyas 37 hectáreas hoy se encuentran plantadas con una gran variedad de hortalizas –cebolla, ajo, pimiento, lechuga, coliflor, zapallo y puerro, entre otras– cuya producción se destina a la elaboración de sopas y caldos Knorr. A sus 61 años, José reconoce el orgullo que siente porque Los Almendros haya sido nombrada Finca Destacada Knorr (Knorr Landmark Farm), un reconocimiento global al que no sólo ha alcanzado todos los requerimientos de prácticas agrícolas establecidos por el Código de Agricultura Sostenible de Unilever, sino que incluso los han superado, convirtiéndose así en un ejemplo y fuente de inspiración para agricultores de todo el mundo.

Afirma Gámez : "Cuidar la flora y la fauna autóctonas requiere de un cambio de mirada. Al principio erradicábamos todas las plantas autóctonas para plantar hortalizas, pero ahora estamos comenzando a darles un espacio en la finca, del mismo modo que a la fauna del lugar, como los zorros o las lechuzas, ya que entendimos que forman parte del ecosistema. Las lechuzas, por ejemplo, se encargan de mantener bajo control los roedores".

Guillermo Gari, gerente de planta Knorr de Mendoza, explica el proceso de una forma de producir que desde Maipú comienza a ser exportado por Unilever en su extensa red internacional.

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18 de diciembre de 2017 | 19:11
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