10 tipos de hombres de los que hay que huir despavorida

La Dra. Li nos deja un listado de algunos tipos de los que es mejor alejarse si buscamos una relación seria.

 Aquí van solo 10, aunque sabemos que hay varios más y eso reduce la posibilidad de encontrar un complemento normal, dejando una proporción de 7:1 como todos sabemos, por lo que es posible terminar con uno de estos.

1- Nenes de mamá: La suegra suele ser algo peor que una bruja, ya que no tiene la potestad de desaparecer por arte de magia. El nene estuvo toda su vida entre almohadones, en una casa reluciente, con la ropita perfecta, las medias contadas, el pañuelo en el bolsillo, la pancita llena, los calzoncillos planchados, sin que nunca moviera un dedito. Cualquier chica que se digne a asomar la cabeza en su casa o a llamar y preguntar por él, inmediatamente integrará la lista de “personas a extinguir”. La novia deberá asumir que serán criticadas todas sus actividades, no importa cuál sea, estará tan mal que haga gimnasia o se abandone, que cocine muy salado o sin sal, que use demasiado o muy poco suavizante, que trabaje o que sea vaga y mantenida.

2- Fierreros: Una especie cada vez más numerosa como los pericotes de la plaza Independencia. Si una decide unir su voluntad a uno de estos fanáticos tuerca, debe tener en cuenta que todo piropo o frase cariñosa que escuche no será dirigida a ella sino a su auto totalmente tuneado en los que invirtió miles de salidas, cenas, cine, ropa, perfumes, que en otro caso serían para una. Los sábados a la noche no será nuestro turno, sino que sacará a su flamante novia de cuatro ruedas a exhibirla como un banana. Sólo apto para mujeres con pata de lana o tan fierreras como su consorte.

3- Adictos: Jodidos, jodidos. Según a qué sea adicto (alcohol, juego, droga, etc), nos veremos expuestas a diferentes situaciones (todas horribles) y en peligro constante de perder no sólo la tranquilidad sino todo nuestro patrimonio. El adicto vive sólo para su vicio: después de cada comida, antes de dormir y al levantarse, como quien se cepilla los dientes. Si es jugador, bueno, está la ventaja de que está siempre afuera de la casa, la desventaja es que quizá un día también quedemos nosotras en la calle. Si tiene afición por los estupefacientes, ¡ni hablar!, será imposible tenerlo en cuenta para nada más que charlar horas y horas de filosofía barata o intentar volar desde el puente colgante de Cacheuta. Los borrachines son un párrafo aparte, no sólo son las diez de la mañana y ya despiden olor a pileta de fermentación primaria de bodega vieja, si no que a los 45-50 empiezan con hemorragias digestivas, várices esofágicas, gastritis, cirrosis… ¡además de paciente, hay que ser enfermera!

4- Babosos: No hablamos de los babosos normales, sino de los patológicos. El que no puede ver la tele sin ponerse como loco y vociferar obscenidades con todas las mujeres que salgan en pantalla, incluido algún que otro travesti. El que de la boca para afuera se voltearía media humanidad. El que espera a salir con una para darse cuenta de que todas las demás mujeres en el mundo están buenísimas y no lo disimula. Además, si tiene público como una pareja amiga o compañeros de trabajo de la mujer, se siente mucho más motivado. Si van a adquirir un aparato de éstos, o hay que tener demasiada alta la autoestima y notar que aunque él mira a los demás, los demás la miran a una o dejarlo en vergüenza con un “ya lo hablamos con el sexólogo, hasta que no termines el tratamiento de estiramiento peneano, nada de entusiasmarse” en la primera oportunidad para que nunca más lo vuelva a hacer.

5- Calentones: ¡No hablo de ese tipo de calentura que nunca viene mal! Hablo del que se cree la 5ta reencarnación de Bruce Lee por haber ido a 6 clases de Ai-ki-do. El que ante la más mínima provocación sube el tono de voz y ofrece piñas, donde sea y cuando sea, terminando más de una fiesta en el hospital o la comisaría, y con el consiguiente odio de los que te invitaron por obligación. Cada vez recibirás menos de estas invitaciones, ni siquiera tus hermanos/as querrán verlo. En el barrio todos te odiarán porque tu marido se encargó de putear y amenazar a todas las viejas que le pidieron ayuda, a los pendejos que le pisaron el pastito, a los perros que le mearon el cantero. No tendrás amigos en ninguna parte, tus hijos se acostarán a dormir solos a las 8.30 por miedo al padre psicópata. Al menor contratiempo volarán sillas, adornos, mascotas, relojes, etc.

6- Depresivos/dependientes: Al principio pueden parecer de lo más dulces y tiernos: “Sin vos no puedo vivir”, “te necesito más que a nada”, “sos lo único bueno que tengo en la vida”. Pues bien, mujeres, no son tan buenas estas palabras. Pueden ser verdad LITERALMENTE, y darnos cuenta un día que volvimos de un viaje de trabajo, que el sujeto no se bañó, cambió ni comió porque no le encontró sentido a vivir sin nosotras. Que se vuelve loco si encuentra una cartita de un noviecito que dejamos a los trece años y pide explicaciones como si nos hubiera atrapado ‘in fraganti’ con su propio hermano. Que nos pregunta todo el tiempo dónde estamos y con quién, si lo seguimos amando (cada 5 min) hasta que inevitablemente una prefiere cruzar la Acceso Sur con los ojos cerrados antes de volver a atender el celular que él nos compró y tiene un solo número en la agenda. Pueden volverse peligrosos si los dejamos: acoso, extorsión, amenaza de suicidio. Algunos deberían andar con una oblea de incapacidad en el bolsillo “no apto para formar pareja”.

7- Bohemios: Sé que es generalizar. Pero este caso se refiere a los hombres que no les gusta verse en oficinas, que saben que nacieron para otra cosa, artes plásticas, literatura, música, baile. Piensan que un trabajo formal les extinguiría su espíritu artístico, los mataría en vida. No comprenden y se mofan del que labura 12 hs por un sueldo mínimo. El típico caso del muchachote que tiene una banda de música por la que vive y respira, ensayan casi todos los días (perdón, las noches) hasta altas horas de la madrugada, lo que al día siguiente los inhabilita para el estudio, trabajo, familia, etc, etc. ¿A los 39 años seguís en el garage de tu casa? ¡No va a funcionar! ¡Date cuenta y dale a tu familia un respiro! A lo mejor ganan mujeres cuando son chicos, pero a esta altura yo creo que una mujer sensata saldría corriendo. A menos que le encante sufrir.

8- Amigos de lo ajeno: Bueno, quizá no sea tan malo al principio si una no tiene ningún tipo de respeto por la propiedad ajena. Pero luego vendrá la paranoia; con instalación de alarmas por toda la casa, las múltiples cuentas de banco a nombre de todo conocido que tengan con las consiguientes peleas y desilusiones por que los que parecían leales les robaron o los cagaron, porque “¡Cómo está el mundo Dios mío no se puede confiar en nadie, los negros de mierda que te roban en cualquier lugar, nunca pensé que Pepitohonguito nos iba a cagar así, si compartimos aguantadero y fuimos compañeros de atraco (o malversación de fondos públicos) desde pibes!” Si se va a convertir en cómplice de un ladronzuelo, sepa que la plata va y viene, que ladrones como Ud. hay en todos lados y que las revisaciones en Almafuerte incluyen tacto rectal.

9- Avaros: Señora: más vale que tenga su propio trabajo donde le pagan en caja de ahorro y jamás le cuente, ni en caso de emergencia, la clave. Es de los que lloran cuando hay una salida con otras parejas, de los que usan los zapatos que le dejó su padre porque a él le daban vergüenza usarlos de viejos que estaban, de los que arrugan la frente cuando ven que se gastó más de diez pesos en el regalo de cumpleaños de mamá, o ponen cara de culo cuando invitamos algún amigo a comer. Te dirá “¡Para qué querés tantas remeras /carteras /bombachas /sandalias /ropa /remedios si ya te compraste el año pasado!” Si la mujer tiene trabajo, el muchacho olvidará siempre la billetera o no tendrá nunca más de veinte pesos encima, cosa de recurrir al dinero de ella ante cualquier eventualidad como cargar nafta, ir al súper, pagar los impuestos, el cable, el taxi, hasta los preservativos. Y los regalos de cumpleaños serán algo que a él le guste (ej: plasma), o bien, algo que le ahorre comprarlo después (ej: manguera de 20 m). Son fácilmente distinguibles en un grupo desde chicos, no les gusta salir a comer ni a bailar, andan con ropa vieja, piden moneditas para el colectivo, caen a tu casa siempre a la hora de comer y piden al mozo que les envuelvan lo que sobró, aunque sea el pan.

10- Gays: Estos hombres siempre son muy limpitos, siempre andan bien vestidos y con rico perfume. Cuando les hablás te escuchan y te responden sinceramente sobre lo que piensan, o bien para decirte que te calles que están podridos de escuchar, pero siempre con buena onda. Te acompañan a mirar vidrieras y te ponen el hombro para llorar, te aconsejan sobre peinados y maquillaje y bailando son muy divertidos. Es muy probable que no miren fútbol los domingos ni se junten a jugar martes y jueves, que no eructen ruidosamente después de cada comida o bebida que ingieran y que no escupan en el suelo cada 2 minutos. Generalmente son cultos y tienen muy buena relación con su madre y con la tuya también. Te decoran hermosamente la casa y les gusta ofrecer fiestas con comidas exóticas y tragos novedosos. Cuando te miran, te miran a los ojos. Generalmente, les gusta ir al cine a ver películas de todo tipo, hasta las alemanas o japonesas, y a la salida comentar qué les pareció, y discutir los posibles finales, y cómo trabajaron los actores. Pueden probar comidas nuevas y hasta cenar sin carne. Pero así con esa maravillosa complejidad y sentido común, obviamente como a nosotras, les gusta enredarse con primates menos evolucionados. ¡Una lástima! 

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24 de agosto de 2017 | 08:22
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