Dualidad moral en la pluma de Vonnegut

"Madre noche" es una de las primeras obras maestras del eximio escritor estadounidense. La guerra, el nazismo y los ideales inestablemente explosivos.

Kurt Vonnegut (1922-2007) es considerado uno de los escritores más extraordinarios del siglo pasado, tanto por sus atrapantes obras, su exquisito manejo del lenguaje y una poderosa capacidad de transmitir ideas y reflexiones a los lectores, entre otras cualidades destacables. Recordar sus escritos, principalmente sus novelas, es reencontrarse con una atractiva manera de contar historias.

Madre noche libro

Madre noche (La bestia equilátera) es una de esas grandiosas novelas que Vonnegut legó a la literatura universal. Publicada en 1961, y considerada como la antesala de su obra cumbre, Matadero 5 (que vio la luz ocho años después), esta novela de ficción histórica se sitúa entre las décadas de 1930 y 1960, una época marcada por la Segunda Guerra Mundial.

Se basa en las memorias ficticias de Howard W. Campbell Jr., un escritor nacido en Estados Unidos pero que fue criado en Alemania, donde desarrolló un fuerte sentimiento pronazi que lo llevó a ser un destacado vocero radial de las actividades del III Reich, pero a su vez utilizaba ese canal de comunicación para transmitir mensajes cifrados y confidenciales a las Fuerzas Armadas estadounidenses y sus aliados. Es decir, era un doble espía. Además, vivía un tórrido romance con su esposa Helga e intentaba seguir elaborando novelas y piezas teatrales, ya que era un exitoso dramaturgo. Pero, casi 20 años después, terminó en una cárcel israelí acusado de crímenes de lesa humanidad. Dichas memorias, que reúne un compilador (que resulta ser el propio Vonnegut), cuentan el largo proceso que vivió Campbell entre su participación en la guerra y sus días en la prisión de Jerusalén.

El autor revela la disyuntiva que Campbell se ve sometido permanentemente ante los ojos de los demás y de sí mismo: es un nazista empedernido que glorificó con la propaganda al régimen de Hitler como pocos, pero también fue uno de los colaboradores más eficaces y leales a la causa aliada. Esta dualidad es el reflejo de la naturaleza humana que oscila entre el bien y el mal, que está convencida de sus acciones pero actúa entre ambas partes, incluso sin saber realmente a cuáles pertenecen una y la otra.

"Hay muchas buenas razones para luchar, pero no hay ninguna para odiar sin reservas. […] ¿Dónde está el mal? Es esa gran parte de cada hombre que quiere odiar sin límites, que quiere odiar con Dios a su lado. Es esa parte de cada hombre que encuentra atractiva toda clase de fealdades. Es esa parte de un imbécil que castiga y denigra y va a la guerra con gusto".

Desde esta perspectiva, el doble espía solo se salva de su doble moralidad a través del amor efusivo hacia su esposa Helga, con quien forma una "nación de dos" a la cual promete fidelidad absoluta. Pero la desaparición física de la mujer lo obliga a replantearse su propia existencia, y se convierte en un ser poco pasional, ligeramente esquizofrénico, susceptiblemente racionalista y marcadamente sarcástico.

En línea con su impronta pacifista y progresista, Vonnegut manifiesta una crítica sutil pero bastante contundente hacia los sistemas de gobierno, las ideologías, los servicios secretos y las sociedades de posguerra, como así también convierte la novela en un discurso que cuestiona el pasado moderno pero mira con escepticismo ciertas ideas del presente de los ’60, que se encaminaba hacia la posmodernidad.

Utilizando una narrativa con abundantes dosis de ironía, sarcasmo y humor, pero extraordinariamente seria, detallista y arrolladora, como así también cierta experiencia propia en la misma SGM (que es más explícita en Matadero 5), Vonnegut deja traslucir una reflexión sobre el paradigma de la dualidad entre el ser y el aparentar, y cómo el segundo supera al primero, tanto en la visión externa como interna.

"Esta es la única de mis historias cuya moraleja conozco. No pienso que sea una moraleja maravillosa. Simplemente es que se cual es: Somos lo que aparentamos ser, así que debemos tener cuidado con lo que aparentamos ser. […] Pensándolo bien, esta novela también tiene una segunda moraleja: cuando estás muerto, estás muerto. Y ahora se me ocurre una tercera: haz el amor cuando puedas. Es bueno para tu salud". Kurt Vonnegut.

Nicolás Munilla

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Opiniones (1)
3 de Diciembre de 2016|01:41
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3 de Diciembre de 2016|01:41
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  1. Howard Campbell Jr vuelve a aparecer en Matadero 5. Vonnegut nunca deja del todo claro si este personaje era un doble agente, un nazi o un héroe aliado. Maravillosa la ironía de KV.
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