Exitoso y prometedor cierre del Filba en San Rafael

La ciudad sureña vivió un fin de semana inédito por la enorme propuesta literaria del evento nacional.

El Festival de Literatura Filba, que se desarrolló este año en San Rafael, concluyó su quinta edición, después de cuatro días de talleres, cata de libros, charlas y paneles, de los que participaron Eduardo Sacheri, María Teresa Andruetto y Eduardo Belgrano Rawson, además de una comitiva de autores locales.

"El balance es muy bueno porque el Filba se consolida en el interior sobre todo por la convocatoria. Todas las actividades estuvieron llenas con públicos muy diversos: chicos, grandes, intelectuales, más intelectuales, menos intelectuales", contó Gabriela Adamo, directora de la Fundación Filba, organizadora del evento en colaboración de la Fundación Williams.

Pese al fuerte temporal que azotó la ciudad durante este fin de semana y complicó viviendas y escuelas de la zona (hecho que obligó a trasladar las actividades previstas al aire libre en el Laberinto Borges), San Rafael vivió durante cuatro días un celebrado encuentro de literatura para todos los gustos, con propuestas en simultáneo para adultos y niños.

"Para San Rafael el Filba implicó un movimiento muy interesante en cuanto a la gente: vinieron escritores que admiramos pero también personas que no eligen venir a una biblioteca. Eso oxigena al público. Y nos hace tomar conciencia de nuestra capacidad para hacer y disfrutar", sostuvo Carla Andreoni, al frente de la Biblioteca Municipal M. Moreno, el espacio que por dos días fue sede de la cita literaria.

Autores de Mendoza (Mercedes Araujo, Gabriel Dalla Torre); de Córdoba (María Teresa Andruetto, Eugenia Almeida); de San Luis (Eduardo Belgrano Rawson); y de Buenos Aires (Oliverio Coelho, Jorge Consiglio y Hernán Ronsino) se sumaron a un mosaico de propuestas -talleres, lecturas, paneles- que si bien fueron diversas mantuvieron, en tono con el Filba, "la especificidad del contenido que supone una demanda alta en el lector", destacó Adamo.

Era sábado a la noche y por la biblioteca de San Rafael (de una asociación civil, sostenida a pulmón y con 97 años de historia, y en una ciudad en la que sus habitantes reconocen la falta de sitios estatales de gestión cultural), circulaban, entraban y salían por las distintas salas escoltadas de libros sin vitrinas, personas de todas las edades: docentes, niños, jóvenes, familias enteras, desde abuela hasta nieto.

Una de las notas del día la dieron María Teresa Andruetto, Gabriela Massuh y Hernán Ronsino, quienes dialogaron en el panel "Civilización y barbarie hoy" en torno a esa dicotomía de la cultura argentina. En un día que la lluvia había amainado pero el frío se hacía sentir, la concurrencia superó todas las expectativas. Las sillas, organizadas prolijamente, no alcanzaban.

Otra de las actividades que más gente reunió fue la entrevista a Eduardo Sacheri, el viernes en la Universidad de Cuyo. En una divertida complicidad con el público, el escritor contó sobre la adaptación al cine de "La pregunta de sus ojos"; evadió posicionamientos políticos y confesó eso tan íntimo que la fama ni ningún premio (acaba de ganar el Alfaguara de novela) cambiará: la familia, Independiente y Castelar.

El viernes por la noche, también en la biblioteca, el recital de poesía a cargo de jóvenes poetas fue una de las expresiones nocturnas más convocantes, sin olvidar el recital de Mariana Paraway el sábado después de una intensa jornada de paneles que se sucedían en simultáneo con el Filbita para chicos con susurradores y cuenta cuentos.

El uno a uno, esa experiencia tan íntima del Filba en la que un autor comparte en voz baja un texto a un invitado, entusiasmó la experiencia de la lectura como lugar de emociones. También la cata de libros en sintonía con la provincia de viñedos, jugaba con las sensaciones cuando escritores invitaban a sentir aromas y sabores a grupitos de lectores inscriptos con anticipación.

Mariana Enríquez, Tálata Rodríguez y Eugenia Almeida sostuvieron una lectura de relatos de terror en el más absoluto silencio. Un grupo de lectoras conmovidas marcaron la tónica de la noche fría cuando Enríquez leyó un cuento suyo que alumnos de una escuela local convirtieron en una obra de teatro pero que por culpa del temporal no pudieron interpretar frente a su autora.

Un poco más temprano, otro panel de escritores abordó la idea de lenguas y voces en la literatura. ¿Qué guía sus narraciones? Una voz, muchas, una imagen, fueron las respuesta. El tono cordobés de Almeida; el mendocino de Gabriel Dalla Torre y el porteño de Luis Chitarroni dibujaron un mosaico de cantos locales, precisamente en una mesa que abordó las fronteras de la lengua.

Es que la frontera fue el gran tema que atravesó la programación de la quinta edición del festival, precisamente en una ciudad que la tiene como referencia obligada. Pero no sólo frontera de las lenguas, también de geografías (¿Cómo se traduce el paisaje?) ; biográficas (¿Cuál es el límite más íntimo?); o fronteras políticas (¿Cuál es la vigencia de la dicotomía civilización y barbarie?).

Pero el Filba también salió de la ciudad y llegó hasta El Sosneado, un pueblo de 400 habitantes en las afueras que toma su nombre de los primeros rayos del sol a cielo abierto, con la donación de una biblioteca de libros a una escuela que abre sus puertas 15 días con albergue. La otra mitad del mes regresan con sus familias, cuya forma de subsistencia es la crianza de cabras y ovejas.

La experiencia fue emotiva para todos; la comandó María Teresa Andruetto y la acompañó la comitiva de escritores del evento, que desperdigados en grupos por el salón de la escuela -el mismo que funciona como comedor, biblioteca y recreo- leían con los chicos los cuentos que ellos mismos elegían. "¿Cómo se alimentan los libros?: 'leyéndolos'", respondían con entusiasmo los chicos.

El Filba incluyó otras perlitas como la inauguración de Eduardo Belgrano Rawson en el Concejo Deliberante, donde habló sobre "La pasión de contar" ante un público divertido por sus dotes de narrador; la entrevista pública a Andruetto con docentes sanrafaelinos en el marco de un encuentro para maestros y profesores; y las lecturas en homenaje a Antonio Di Benedetto.

En palabras de Pablo Braun, presidente de la Fundación Filba, el evento de literatura que ya recaló en Azul, Bahía Blanca y Santa Fe, entre otros lugares, va "creciendo todos los años, se va asentando. A San Rafael vino un montón de gente y la relación de los escritores entre ellos y con el público fue muy buena", celebró.

La experiencia inédita de un festival de esta identidad literaria en la ciudad, la donación a la biblioteca escolar, la llegada de escritores reconocidos y celebrados, todas esas actividades, a entender de Braun, plantaron "una semillita y ojalá que ellos la puedan transformar en algo mejor, porque nuestra idea es que esto siga pero sin que dependa de nosotros", concluyó.

Fuente: Télam

Opiniones (0)
10 de Diciembre de 2016|02:05
1
ERROR
10 de Diciembre de 2016|02:05
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic