5 señales que indican la transformación de tus amigos en minas

El Ingeniero Conep te deja una lista de señales que tus amigos pueden tomar y transformarse en mujercitas de 16 años.

 Todo hombre sabe en su interior, y por más que no lo admita públicamente, que hay un par de cromosomas con tacones y peluca rosada preocupándose si este mes le llega la Cosmopolitan. Y muchas veces esos estúpidos y sensuales cromosomas toman la batuta de nuestro ser y nos obligan a manejarnos como unas locas histéricas bárbaras.

Quizás vos te das cuenta y podés llegar a controlarlo pero siempre hay un amigo que es vencido por tal fuerza maléfica y es necesario ayudarlo. Por eso les voy a tirar cinco típicas reacciones de aquellos machos cabríos que están más cerca de llorar con “PD: Te Amo” a concurrir al estadio de la Lepra para tirar piedras.

1. Pedido de explicaciones

El hombre es un ser independiente y por eso necesita ser libre. Eso significa poder ir al baño cuando quiera, poder sacarse mocos molestos o incluso no concurrir al partido de los jueves o la salida programada del viernes. Eso sí, nunca falta el que te exige explicaciones y le cuentes detalladamente porqué quebraste tal promesa. Y sobre todo tiene que ser realmente de importancia, sino… ¡mamadera!

Pará loco, no fui a jugar porque tenía paja. Fin. En la historia del fútbol mundial jamás se suspendió un 7 contra 7 porque faltara uno. ¿O acaso para que se inventó la regla “el arquero puede marear”?

2. Ofensas múltiples y llamados al silencio

Este punto también está relacionado a salidas. Pero también toca cosas como saludos de cumpleaños, rendidas de materia, situaciones maritales, etc. “¿Ni un mensaje para mi cumpleaños cierto?” o “Che, por si te interesa, rendí bien”. No quiero dejar de lado el momento en el que uno logra pegar minita y el otro no. La tabla de los mandamientos masculinos expresa claramente: “La posibilidad de copular no da lugar a explicaciones por falta hacia los amigos, porque ponerla es lo más”. La peor parte es que luego de esto se viene un tiempo en el que probablemente no te den bola.

¡Tomate un Ribotril capo de la vida! Sos hombre al igual que yo, y sabés bien dos cosas: 1 - Que está en nuestra naturaleza olvidarnos de cosas. 2 – Quizás esta noche la ponga, osea, ¡hellooooooo!

3. Cambios repentinos de humor

No digo que el hombre no tenga cambios de humor. Lo cambiamos y mucho. Por la guita, por las minas, por el fútbol. Pero no me vengas con boludeces que no soportás a nadie ni a nada. Mirate una porno, comete un chori debajo del puente del Tomba, jugate un torneo completo al PES en la play. Siempre ayudan.

4. Mensajes con doble sentido

¿Qué necesidad? Digamos, somos hombre y decirnos las cosas de frente o sin dar tantas vueltas es una de las grandes diferencias respecto de las mujeres. Eso y tener tetas naturales (que si las tuviera no dejaría de tocármelas un minuto).

Pausa. Sentate. Decí en una oración lo que te jode. Lugo habrán dos opciones: 1 – Te darás cuenta que era realmente una boludez. 2 –Camino directo y sin retorno a las trompadas con tu mejor amigo. Jugatelá.

5. No saber si usar tanga o colaless

Típico, previa en la casa de tu amigo, te preparás para salir y te llama a la habitación. Entrás y ahí está con una tanga metida entre sus glúteos. Amigos, eso es muy de minita, en serio.

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21 de octubre de 2017 | 18:33
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