El pedazo de Mendoza en venta, con lago y todo

Una investigación expone la concentración de la tierra en la Patagonia y el cierre de lugares con ríos, lagos y glaciares, prácticas que los distintos órganos del Estado debieron evitar.

 Una investigación dio a conocer una extensa nómina de empresarios que venden grandes porciones de tierras en la Argentina que poseen lagos. Entre ellos hay algunos mendocinos.

campo

La lista, elaborada por Federico Soria en su blog, fue difundida por el Diario San Rafael e incluye a la Estancia San Isidro que tiene lagos artificiales, aunque no son presentados en el listado como tales, y que es propiedad de Daniel Vila.

Sin embargo hay otro mendocino propietario de un terreno de gran dimensión y es sanrafaelino: René Chaumont. Posee un campo denominado "Puertas del Barrancas" que según lo publicado "posee glaciares, cuerpos de agua y nacientes de ríos y arroyos, el cual también está a la venta y es ofrecido en el extranjero por inmobiliarias internacionales".

huanquimileo
 

Según ese informe, la Laguna Negra está ubicada en la zona donde nace el Río Barrancas, en el límite entre Mendoza, Neuquén y Chile (ver imagen satelital). Para los mendocinos constituye el confín más remoto del territorio provincial, ya que llegar hasta ella desde la capital provincial por el único acceso público demanda un interminable y extenuante periplo de más de 800 km por rutas, huellas y senderos sólo aptos para los pocos avesados que cuenten con buen equipamiento vehicular o con ganas de cabalgar o caminar mucho. Al mismo tiempo, la recóndita Laguna Negra es la reserva de agua dulce en estado líquido más grande de esa provincia, después de la Laguna del Diamante.

Laguna Negra

La Laguna Negra, al fondo el Volcán Barrancas.

A pesar del largo y complicado recorrido que se debe realizar para acceder a ella, los paisajes y el patrimonio natural y cultural que guarda esta apartada e ignota región son de una singularidad tal que indudablemente ameritan su conservación para beneficio y goce de las presentes y futuras generaciones. Aunque parezca increíble, este maravilloso ambiente natural único está en venta y se ofrece en internet al mejor postor de cualquier parte del mundo.

Como se llega a este increíble tesoro natural?

El paisaje está dominado por mesetas y montañas de mediana altura, atravesadas por valles profundos; por tratarse de un ambiente árido, la vegetación es escasa y achaparrada, a excepción de los mallines o vegas, que son comunidades vegetales conformadas por pastos y otras hierbas higrófilas que crecen amontonados allí donde hay vertientes o surgencia natural de agua en el suelo. En estos sitios se concentra la mayor parte de la biodiversidad de la zona, así como también la escasa población humana que vive principalmente de la ganadería trashumante de subsistencia.No es tarea fácil, pero para el avesado que se anime, el punto de partida para acceder a la Laguna Negra es la localidad de Barrancas, a orillas del río homónimo, que en todo su recorrido hace de límite entre las provincias de Mendoza y Neuquén; pequeño pueblo con servicios básicos ubicado a la vera de la Ruta Nacional 40, que permite llegar desde una u otra provincia, desde el norte o el sur respectivamente (en el caso de Mendoza, la ruta 40 es un desastre, no así en Neuquén).

Desde Barrancas se toma la ruta provincial 53, un camino de tierra que en su primer tramo es transitable con precaución para cualquier tipo de vehículos. Al principio se transita por una meseta alta y ondulada, cortada por profundos cañadones que se trasponen por caracoles de bajada y subida; en la meseta hay algunas lagunas pequeñas de aguas salobres, pobladas con aves acuáticas que en todos los casos permanecen de paso en sus largas migraciones estacionales; en los cañadones hay ríos bastante caudalosos. con algunos puestos ganaderos tradicionales. Posteriormente el camino desciende al Valle del Río Barrancas, el cual sigue por un largo tramo, al principio encajonado en la playa del río, que en este primer tramo está conformada por materiales muy gruesos, con bloque enormes que aparentan ser erráticos, pero en realidad fueron transportados y depositados por el aluvión de 1914. El valle es encajonado y hay algunas cascadas que se descuelgan de las laderas circundantes.

Más o menos en la mitad del recorrido está la Laguna Carilauquen, un pequeño espejo de agua con una gran historia que guarda silenciosa: la tragedia del 29 de diciembre de 1914, cuando colapsó de manera repentina el dique natural que la contenía y su nivel descendió de manera abrupta 90 metros, erogando el 90% de su capacidad en unas pocas horas. El antiguo lago tenía 25 km. de largo por 11 km. de ancho aproximadamente y actualmente la laguna residual tiene 3 km. de largo por 1 km. de ancho.

Para quien desee conocer más a cerca de esta tragedia, de la que sólo quedan relatos testimoniales pasados de boca en boca, de generación en generación por antiguos pobladores, pueden explorar acá: parte 1, parte 2, parte 3, parte 4, parte 5

De acuerdo con el informe de Soria, la antigua cota del pelo del agua puede observarse como una marca en las laderas, como una suerte de gran isohipsa, que permite apreciar al observador las descomunales dimensiones de ese antiguo espejo de agua. En el fondo del valle y aguas arriba de la actual laguna, los antiguos sedimentos lacustres conforman un piso de valle bastante plano y fértil, donde el Río Barrancas divaga dividido en varios brazos, entre praderas de densos pastizales y pequeñas lagunas, resabio del antiguo ambiente que desapareció tras el vaciado repentino del Lago Carilauquen.

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20 de agosto de 2017 | 19:20
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