¿Por qué China no descubrió América?

Las expediciones de la flota imperial china terminaron de forma tajante y ello favoreció en gran medida la navegación y la exploración europeas.

 Todos hemos aprendido durante nuestros años de colegio que Cristóbal Colón descubrió “accidentalmente” América el 12 de octubre de 1492, el “Tierra a la vista” de Rodrigo de Triana, las carabelas Pinta, Niña y Santa María, los posteriores viajes y todo lo que supuso para España aquel histórico momento. También es cierto que Cristóbal Colón no fue el primer europeo en pisar el continente americano; años atrás, en torno al año 1000, los vikingos de Erik el Rojo y su hijo, Leif Eriksson, llegaron desde Groenlandia a las costas de Terranova en Canadá, siendo célebres los relatos de las Vinland Sagas (Saga de los Groenlandeses y la Saga de Erik el Rojo). El asentamiento de L’Anse aux Meadows es una prueba de ello; sin embargo, la colonización vikinga del “Nuevo Mundo” no prosperó debido a las hambrunas, las inclemencias del tiempo y los ataques de tribus hostiles como los Micmac o Surike (llamados Skraeling por los vikingos), causas que llevaron a los vikingos a retirarse de “Vinland” y abandonar sus planes. Hasta la fecha, tanto Colón y sus hombres como los vikingos que llegaron desde Groenlandia a la costa este de Canadá, son considerados propiamente como descubridores… y no faltan tampoco otras hipótesis y casos que se suman a dicho descubrimiento, siendo las más conocidas la del enigmático mapa del el almirante otomano Piri Reis (todo apunta a que se copió un mapa del propio Colón tras la captura de unos barcos españoles fondeados en Valencia), o el caso que nos ocupa en esta historia: el almirante chino Zheng He y la flota del tesoro china.

 En 2006 corrió como la pólvora la noticia de que había aparecido en Pekín la copia de un mapa del propio almirante Zheng He en el que aparecía ya detallado el continente americano. Dicho mapa era supuestamente de 1418, nada menos que 74 años antes de la llegada de Colón. Mucha gente duda de la autenticidad de dicho mapa, entre otras cosas, por el detalle con el que está dibujado, porque la copia mostrada era de 1763… y la razón de peso que nos lleva a pensar que China no descubrió América es la propia historia de Zheng He.

Zheng He nació en 1372, en la aldea de Hedai, en la provincia montañosa de Yunnan, y no siempre fue conocido con ese nombre, su verdadero nombre era Ma He. En esa época, el poder de los mongoles había comenzado a decrecer y a ser reemplazado por los Ming.La familia de Zheng He había luchado junto a los mongoles y pertenecía a una casta foránea, concretamente a los hui(aquellos que se expresan en chino y son musulmanes). Siendo un niño, había sido capturado por los Ming y posteriormente castrado. Ya como un eunuco, fue enviado a Beijing para servir en la corte del príncipe Zhu Di (futuro emperador Yongle), donde juntos, Zheng He y Zhu Di, conspiraron para derrocar a Jianwen, emperador por aquel entonces de China y sobrino del mismísimo Zhu Di. Tras los enfrentamientos, tomaron la capital, Nanjing, y en 1402 el príncipe Zhu Di fue coronado como emperador Yongle. El emperador Yongle es considerado por muchos como el “Pedro el Grande chino“, debido a que los territorios de China crecieron más y más. Como recompensa por sus acciones durante la rebelión contra el emperador Jianwen, Zheng He fue nombrado almirante. Tras alcanzar el poder, una de las prioridades del emperador Yongle fue impulsar el comercio marítimo como importante y provechosa fuente de ingresos (actividad mal vista hasta su llegada).

Barcos del Tesoro

Zheng He, ya como almirante, se le encomendó la difícil tarea de construir una poderosa flota para navegar y comerciar por los mares de Oriente. Con unos mapas viejos y desfasados, unos pocos barcos y apenas tripulación, se puso manos a la obra. Ordenó construir gigantescos astilleros en la rivera del río Yangtze, a las afueras de Nanjing, que entre 1403 y 1407 fueron capaces de fabricar alrededor de 1600 barcos. Esta flota no fue creada únicamente para fines económicos, también para combatir la piratería, establecer nuevas relaciones diplomáticas, la búsqueda de animales exóticos, plantas medicinales… La flota de Zheng He era una auténtica ciudad flotante compuesta por todo tipo de barcos, entre los que destacaban los llamados “Barcos del Tesoro“. Se desconocen sus verdaderas dimensiones, ya que no se ha conservado ni uno, pero se calcula que eran de 120 metros de largo, 50 metros de ancho y con más de 5 mástiles… toda una fortaleza flotante que poco o nada tenía que ver con otros navíos de la época en Europa.

La imponente flota del almirante Zheng He realizó hasta siete viajes por los mares y costas de Oriente. Pese a que habían soldados en los navíos, Zheng He no los utilizó con fines expansionistas o colonialistas, más bien como fuerzas disuasorios o como tropas de refuerzo para defender los intereses de los aliados de China. Para hacernos una idea de los beneficios obtenidos de estos viajes, en 1412 se financió la construcción de una torre de 80 metros de alto en Nanjing, la Torre de la Porcelana, destruida en 1856 por los Taiping. China, durante el reinado del emperador Yongle, vivió un esplendor sin precedentes: se edificaron importantes obras arquitectónicas como la citada Torre, la Ciudad Prohibida, se retomaron obras de reparación y construcción de nuevos tramos en la Gran Muralla, prosperó el comercio…

Viajes Zheng He

Viajes de Zheng He

El primer viaje del almirante fue en 1405, con cerca de 320 barcos y 28.000 hombres. Durante los más de dos años que duró la expedición, visitaron Sumatra y Sri Lanka, se enfrentaron a los piratas cerca de Malaca (Malasia) y llevaron a China a varios embajadores extranjeros. En el segundo viaje, la flota y tripulación fue mucho más pequeña que en el primero (unos 70 barcos), ya que el objetivo era devolver a su hogar a los embajadores extranjeros que habían traído a China. En el tercer viaje, en 1409, el número de barcos y de hombres fue incluso más modesto, apenas 50 barcos, pero aún así visitaron Vietnam, Temasek (actualmente Singapur) y nuevamente Malaca. Estos primeros viajes mejoraron las relaciones comerciales con el sudeste asiático, pero el emperador Yongle fijó a Zheng He una nueva misión: la exploración de Arabia y África, lugares que no eran del todo desconocidos por los chinos.

En el cuarto viaje, Zheng He partió de China el año 1414 con unos 63 navíos y llegó hasta la India y las Maldivas. En este viaje, como curiosidad, Zheng He llegó a China con el rey de Bengala como invitado y éste obsequió al emperador Yongle con un “qilin” (un animal mitológico similar al unicornio que aparecía cuando los gobernantes eran justos, aunque en realidad era simplemente una jirafa). Sea como fuere, muchos felicitaron al emperador por esa símbolo de buen augurio. En el quinto viaje, ya en 1416, Zheng He visitó los puertos habituales del sudeste asiático y esta vez sí que llegó hasta la península Arábiga y Somalia. En el sexto viaje, la flota repitió los destinos habituales y Zheng He fue invitado a la inauguración de la Ciudad Prohibida.

Las cosas comenzaron a torcerse en el que sería ya el séptimo y último viaje de la flota imperial china. Los confucionistas, partidarios del aislacionismo, comenzaron de nuevo a ganar terrero e importancia en la corte del emperador Yongle, la construcción de nuevos barcos comenzó a decaer tras la remodelación del Gran Canal en 1411 (dicho canal ofrecía una ruta mucho más rápida y segura que la marítima), comenzaron también los problemas internos: hambrunas, epidemias, déficit, inflación, guerra con los rebeldes vietnamitas del norte del país… y la muerte del principal valedor de Zheng He en 1424, el emperador Yongle. El hijo de Yongle, el emperador Hongxi, pese a que solo reinó durante 9 meses, se mostró partidario de cancelar las expediciones navales.Xuande, el sucesor de Hongxi, ante la crisis que se cernía sobre China, ordenó iniciar los preparativos del que sería el último viaje de Zheng He. En 1430 zarpó desde China una flota similar a la del primer viaje con más de 300 barcos. Esta gran flota se dividió en dos: una marchó por África (llegando hasta Kenia y Mozambique) y la otra, con Zheng He al mando, puso rumbo al Golfo Pérsico. Zheng He falleció antes de llegar a su destino y pese a que tiene una tumba en China, está vacía. Como buen lobo de mar, fue enterrado en el océano. La flota regresó a China sin su almirante pero con nuevos productos, embajadores y hasta varios “qilin” más. La situación se desmoronó con la muerte del Xuande. Su sucesor, Jungtong, de tan solo 7 años de edad, fue capturado por los mongoles en 1449. Los confucionistas, con una fuerte presencia en la corte, una gran influencia en China y mucho más conservadores que anteriores emperadores, prohibieron la construcción de barcos con más de dos mástiles y la navegación marítima mediante el edicto Hai Jin. Para evitar futuros despilfarros, parte de los viajes de Zheng He fueron “borrados” por los funcionarios del nuevo emperador Ming. Los mongoles volvían a ser una seria amenaza en el norte de China y se necesitaban soldados para defender las fronteras, cosa que hizo insostenible el elevado gasto que requería mantener las flotas del tesoro.

Sea como fuere, las expediciones de la flota imperial china terminaron de forma tajante y ello favoreció en gran medida la navegación y la exploración europeas. De haber seguido con sus expediciones, lo más probable es que hoy al sur de EEUU se hablase chino y no castellano. Como todos sabemos, unos años más tarde y desde otro lugar del mundo, un tal Cristóbal Colón ponía rumbo a…

Colaboración de Pedro Sanmartín

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5 de Diciembre de 2016|13:19
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5 de Diciembre de 2016|13:19
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  1. Bien la nota y el aporte. Hablando de descubrimiento y en referencia a un nuevo aniversario de la fundación de Mendoza el pasado 2 de marzo, posteo una reseña respecto del descubrimiento de Cuyo. El licenciado Pedro de la Gasca (Presidente de la Real Audiencia en Lima y Jefe del Gobierno) por real cédula del 19/6/1549, nombra a Juan Nuñez del Prado para que organice una expedición y conquiste la región del Tucumán; siendo rubricada el acta por el escribano Pedro de Avendaño y muy a pesar de Pedro de Valdivia (Gobernador de Chile), que afirmaba que la zona le correspondía a la gobernación de Chile. El 9/7/1549, Valdivia manda en comisión a Francisco de Villagra, para que reclute hombres, traiga caballos y se entreviste con Gasca para informarle de la situación en Chile. Para ello lo embarca en una fragata con destino al Perú; además, le ordena que a su regreso ingrese a la región del Tucumán y reclame el territorio por corresponderle a la gobernación de Chile. Una vez llegado a la Ciudad de los Reyes, Villagra tiene una entrevista con Gasca, quien lo exime de culpa y cargo por haber ejecutado a Pedro Sancho de la Hoz (enemigo de Valdivia y Villagra) y, a su vez, le emite una provisión real en donde le encomienda los descubrimientos que haga en la región del Yungulo (Noroeste de Argentina, faldeos de la cordillera de los Andes), haciéndole entrega de pertrechos y dineros para que inicie su vuelta a Chile. El martes 20/8/1549, Villagra pregona la provisión correspondiente y comienza a reclutar hombres para su expedición. Cumpliendo con la real provisión dada por la Real Audiencia de Lima, Nuñez del Prado, organiza una expedición con la que ha de colonizar la región del Tucumán; para ello, comienza a reclutar hombres en la ciudad de Potosí (Bolivia), luego de algunos días, logra reunir una fuerza de 90 soldados y decide dar inicio a la expedición. Mientras tanto, deja a cargo del campamento a su maestre de campo Juan de Santa Cruz para que junte algunos hombres más y luego se los envíe para reforzar la expedición. Nuñez del Prado llega al valle de Chicoana (Bolivia) y allí levanta un campamento a la espera de los refuerzos que debe enviar Santa Cruz. A su vez, Villagra comienza a reclutar hombres en Lima con engaños, diciéndoles de las grandes riquezas que hay en Chile; luego de un tiempo, logra reunir una fuerza de 100 soldados y emprende su regreso en dirección sureste, para volver a Chile previo paso por la región del Tucumán. Villagra llega a la ciudad de Huamanga (Perú) en donde logra incorporar algunos hombres más a la expedición, después parte con destino al Cuzco (Perú). Al llegar, se entrevista con el corregidor Juan de Saavedra y le muestra las provisiones emitidas por el licenciado Gasca, a su vez, envía a algunos de sus capitanes al suroeste a las ciudades de Arequipa y Collado (Perú), en donde incorporan más soldados. Llegados los capitanes, Villagra y la expedición siguen su marcha y llegan a Potosí (Bolivia) y se encuentran con Santa Cruz, quien está abocado a la tarea de reclutar más hombres para Nuñez del Prado. Antes de seguir su camino, Villagra se reúne con el comerciante Juan Vélez de Lara quien le da en préstamo 30.000 $ en oro y ropa; también, recibe 8.000 $ en oro de Antón de Luna; y, Juan de Oviedo, Alonso de Moya y Antonio Nuñez, le hacen sendos préstamos de ropa y oro. En la villa de Plata (Potosí), el corregidor Esquivel le ordena a Villagra que deje en libertad aquellos aborígenes que no quieren participar de la expedición. Es aquí donde Villagra se hace de los pertrechos y dineros necesarios que le faltaban para continuar con su largo viaje hacia Chile. Luego de unos días, emprende su marcha y llega al valle de Sococha (Bolivia); allí, Villagra le ordena a su maestre de campo, Gabriel de Villagra, que se dirija a Cotagaita (Bolivia) a la espera de Santa Cruz; allí, se encuentran con el alguacil Martín Monje, enviado por el licenciado Polo Ondegardo (Corregidor de Charcas) y le ordena a Villagra que le quite las cadenas a los aborígenes que lleva. Villagra no hace caso de la orden y se dirige al sur y llega a Humahuaca (Jujuy); después pasan por Esteco, en donde, por el gran hambre que tienen deciden sacrificar algunos caballos y perros para alimentarse; desde allí, recorre 20 leguas hasta llegar a la provincia de Tuama. Preocupado porque los refuerzos no llegan, Nuñez del Prado, envía a Miguel de Ardiles y Nicolás Carrizo, junto a 30 soldados a Potosí. Al mismo tiempo, Santa Cruz parte desde Potosí con algunos refuerzos más y luego de algunos días de marcha se encuentra con Ardiles y Carrizo en Cotagaita. A su vez, Nuñez del Prado y el resto de la expedición siguen en dirección sur, con el fin de llegar al Tucumán. El 24/6/1550, Gabriel de Villagra y 60 hombres, toman por sorpresa el campamento de Santa Cruz y tras un breve enfrentamiento se hacen del control de la situación, quitándole sus armas, pólvora, caballos y 28 hombres, dejando a Santa Cruz, Ardiles y Carrizo de a pie y librados a su suerte. El 29/6/1550, luego de varios enfrentamientos con aborígenes de la región, Nuñez del Prado llega a destino y funda la ciudad del Barco (Santiago del Estero, hoy Monteros al sur de Tucumán). Luego de nombrar el Cabildo de la ciudad y de realizar el repartimiento de tierras, Nuñez del Prado, envía al alcalde Martín de Rentería a explorar las zonas de Macherata, Collagasta, Mocata, Ligasta y Tomagasta (Tucumán), siendo recibido cordialmente por los aborígenes de la región. Llegado Gabriel de Villagra a Jujuy, junto a las tropas que habían desertado de Santa Cruz, sumado a las que ya tenía Villagra, logran reunir unos 180 hombres, que después de reorganizarse parten y llegan al asiento de Tomagasta a fines de octubre de 1550, tomándola por la fuerza y sometiendo a los aborígenes del lugar. A principios de noviembre, Nuñez del Prado, le ordena a Rentería que vaya nuevamente a visitar a los caciques comarcanos para afianzar los lazos de amistad. El 10/11/1550, Rentería levanta un campamento en el pueblo de Tepiro y un cacique amigo le informa que en Tomogasta hay soldados españoles que han sitiado la ciudad. Este día, Rentería llega a Tomagasta al cuarto de alba y se encuentra con Villagra y 100 hombres a su mando, se produce un enfrentamiento y, Rentería derrotado decide regresar a la ciudad del Barco, informándole a Nuñez del Prado que Tomagasta ha sido invadida por intrusos españoles. Al llegar Rentería a la ciudad se encuentra con Rui Sánchez de Vargas y este le informa que Gabriel de Villagra había sometido a Santa Cruz en Cotagaita. De inmediato, Nuñez del Prado organiza una expedición y se encaminan a Tomagasta, al llegar al lugar se da cuenta que el invasor es Villagra; entonces, visto y considerando que su situación es complicada, decide volver a la ciudad del Barco y envía a fray Alonso Trueno, de la Orden de Santo Domingo y 3 Regidores del Cabildo de la ciudad para que hablen con Villagra. Los 3 regidores no son recibidos por Villagra, pero si el fraile, quien tras una entrevista no logra disuadirlo de su actitud. Haciendo caso omiso de los consejos del cura, Villagra se encamina a la ciudad del Barco para sitiarla. Al llegar a ella, Villagra y los expedicionarios se alojan en la casa de Lorenzo Diez y Lorenzo del Arco; entonces, Nuñez del Prado se presenta ante Villagra y sin oponer resistencia le solicita una entrevista. En la reunión, Villagra obliga a Nuñez del Prado a dejar la ciudad y que la misma quede dentro de la jurisdicción del reino de Chile y al mando del gobernador Valdivia. Apaciguado los ánimos y con la ciudad bajo su control, Villagra reorganiza su ejército y se apropia de 800 aborígenes que estaban bajo el mando del cacique Lindo. Esa noche previo a su partida, Villagra manda a quemar la casa del cacique con toda su familia y criados dentro. A partir de ello, Villagra decide volver a Chile a fin de cumplir con las órdenes de Valdivia, entonces, parte desde la ciudad del Barco. Varios hombres que habían sido reclutados por Santa Cruz y Nuñez del Prado se incorporan a la expedición de Villagra y queda conformada por: Alonso de Reinoso (maestre de campo), Alonso Hidalgo, Antonio de Bilbao, Baltasar de León, Baltasar Méndez, Bartolomé de Arenas, Bernardino de Mella, Cristóbal Varela, Cristóbal Rodríguez, Cristóbal Ruiz de la Ribera, Diego de Maldonado, Diego Ortiz de Gatica, Diego de Herrera, Diego de Arana, Diego Cano, Diego de Rojas, Diego de Frías, Francisco Hernández, Gabriel de Villagra (maestre de campo), Gaspar de Villagra, García de Alvarado, Gaspar Pérez, Gonzalo Hernandez, García de Corrales, Hernando de Alvarado, Hernán Pérez de Quesada, Hernán Rodríguez, Juan Sanchez de Alvarado, Juan Martin Gil, Juan de Lazarte, Jerónimo de Ayala, Juan de Matienzo, Juan Fernández, Jerónimo Nuñez, Juan Jiménez, Lorenzo Bernal de Mercado, Luis Bonifacio (clérigo y vicario general), Miguel de Avendaño y Velasco, Martín Hernández, Nuño de Abrego, Pedro de Salinas, Pedro de Avendaño, Pedro Guajardo y su esposa Elena Gómez, Pedro de Aguayo, Pedro de Rueda, Pedro de Castro, Sancho García, Salvador Martín, Sebastián Gonzalez, Tristán Sanchez y otros. Los expedicionarios parten de la ciudad del Barco en la provincia de los Juries y llegan hasta la provincia de los Comechingones (Córdoba, La Rioja y San Juan). Por consejo del aborigen que los guía, quien afirma conocer grandes riquezas en la zona, la expedición se divide en dos grupos; el primero, al mando de Francisco de Villagra y conformado por 100 hombres: Alonso de Reinoso, Baltasar Méndez, Bartolomé de Arenas, Cristóbal Varela, Diego de Maldonado, Diego Cano, Diego de Frías, Diego de Herrera, el vicario Luis Bonifacio, Miguel de Velasco y Avendaño, Martín Hernández, Pedro de Avendaño, Sancho García y otros; el segundo grupo, al mando de Gabriel de Villagra y conformado por: Alonso Hidalgo, Antonio de Bilbao, Cristóbal Rodriguez, Diego de Arana, Francisco Hernández, Hernán Rodriguez, Juan Fernández, Pedro de Castro y otros. El primer grupo, inicia su marcha en dirección suroeste con el obejtivo de descubrir la provincia de Yungulo a espaldas de la cordillera y que había sido dada en merced a Villagra por Gasca. Al cabo de unos días, Villagra descubre el río Bermejo y viendo que no hay tales riquezas en la zona, decide asesinar al aborigen que los guía y le lanza su perro a otro aborigen que escapaba y lo mata. El segundo grupo, se ubica en la retaguardia en la provincia de los Comechingones y lo sigue detrás a una distancia de 100 leguas. El día de San Juan (Evangelista, 27/12/1550) y a pedido de sus hombres, le solicitan esperar y marchar al otro día por ser fiesta de guardar; Gabriel de Villagra hace caso omiso al pedido y parte en la mañana temprano con un día claro y soleado, pero, después de recorrer una legua y media, se desata una tormenta de granizo, viento frío y niebla; después de la cual, la expedición pierde varios caballos y mueren 200 aborígenes según dice Tristan Sanchez. Por otro lado, el primer grupo al mando de Villagra ya se encuentra en el Valle de Ayo (Cuyo, hoy Mendoza). En los primeros meses de 1551, ambos grupos se encuentran en Cuyo buscando un camino para cruzar a Chile. Enterado Huchiquimi de la llegada de los invasores, se enfrenta a los españoles en la zona de Taitanquen (Bermejo, Guaymallén), perdiendo la vida en la contienda. Villagra somete a los aborígenes de la región; a su vez, Inchuacce, esposa de Huchiquimi y su hijo Ayguil, y como es costumbre entre los aborígenes de la región (levirato), se transforma en la esposa del cacique Achagua, hermano de Huchiquimi; trasladándose a las Lagunas de Huanacache junto a su nuevo esposo. Luego de sometidos, son los Huarpes los que le informan que hay más gentes (tribus) en el camino que va a la Mar del Norte (Patagonia). El 18/5/1551, Villagra escribe una carta para el gobernador Valdivia y manda a Diego de Maldonado, Baltasar Méndez, Bartolomé de Arenas y 5 hombres más a Chile (primer cruce de los Andes documentado), para anoticar al gobernador Valdivia de los sucesos acontecidos en la zona y a la espera de instrucciones, ya sea para seguir descubriendo nuevas provincias o en su defecto volver a Chile. Los 9 hombres llegan a la cordillera de los Andes (Uspallata) y desde allí siguen por el Camino del Inca, y viendo que se encuentra sin nieve, deciden cruzarla y llegan hasta un pueblo llamado Aconcagua (Chile). En espera de una respuesta de Valdivia, Villagra organiza una expedición y junta a 60 de sus hombres, entre los que iba Miguel de Avendaño. Emprenden viaje hacia el sur, pasando por los valles de Cabay (Luján de Cuyo), Uco (Tupungato y Tunuyán) hasta llegar al río Diamante (limite entre San Carlos y San Rafael), en donde se encuentran con una estatua, y algunos aborígenes del lugar dicen que fue hecha por los Incas. Entre tanto, el resto de los hombres se quedan apostados en Cuyo, al mando de Gabriel de Villagra. Al regreso de la travesía, Villagra comenta que en la misma ha perdido varios yanaconas (servidumbre aborígen) y caballos. Maldonado sigue viaje y arriba a Santiago de Chile, se entrevista con Jerónimo de Alderete; luego de la reunión, envía a un mensajero a Concepción para que le entregue la carta de Villagra al gobernador Valdivia. Alderete y Maldonado se quedan en la ciudad a la espera de las órdenes del Gobernador. Llegado el emisario a Concepción se reúne con Valdivia y le hace entrega de la carta de Villagra; una vez leída, envía nuevamente al mensajero a Santiago de Chile con la orden para que Alderete, Maldonado y sus hombres, vayan a Concepción. A su vez, Valdivia le ordena a Rodrigo de Quiroga que se surta con provisiones, las lleve a Aconcagua y se las envíe a Villagra. Alderete y Maldonado, llegan a Concepción y luego de reunirse con Valdivia, les hace entrega de algunas cartas para que se las envíen a Villagra y le avisen que debe retornar a Chile. Maldonado llega a Aconcagua y organiza una expedición con 60 yanaconas para darles las cartas a Villagra. A su vez, Villagra parte desde Cuyo dividiendo la expedición en dos grupos, el primero está a su mando, ordenándole a Miguel de Avendaño que vaya adelante y que con sus caballos y esclavos despeje el Camino del Inca que está cubierto con nieve. En este momento, Maldonado despacha a los yanaconas y se internan en la cordillera. Luego de la partida de los yanaconas, llega a Aconcagua con las provisones Quiroga y se la entrega a Maldonado. Después de recorrer 9 leguas en la cordillera, los yanaconas de Maldonado se encuentran con Villagra y le hacen entrega de las cartas de Valdivia. Villagra lee las cartas y les dice a los yanaconas que regresen a Aconcagua y envía a un criado suyo que los acompañe, para que vuelvan con provisiones por el gran hambre que están pasando. Los yanaconas llegan a Aconcagua y se hacen de las provisiones, partiendo inmediatamente. Al encontrarse con Villagra, les ordena que sigan y abastezcan con comida al grupo rezagado, mandando a Sancho García para que los acompañe. La expedición comandada por Villagra cruza la cordillera y luego de un viaje de 700 leguas (3.200 km) de recorrido y 2 años de pasar hambre, sed y grandes necesidades, llegan al valle del Aconcagua el 15/9/1551, siendo recibidos por Maldonado. Desde allí, Villagra despacha un emisario a la ciudad de Concepción y le envía algunas cartas a Valdivia. Leídas las cartas por el Gobernador, envía un emisario y le avisa a Villagra que se traslade a la ciudad de Concepción. A su arribo a la ciudad, Villagra se entrevista con Valdivia y le informa que en la zona descubierta de Cuyo se encuentran tierras fértiles y aborígenes dóciles; además, llega con 185 hombres: soldados, herreros, carpinteros, médicos, cirujanos; 500 cabalgaduras de yeguas, caballos, potros y mulas, muchas cabras y una gran cantidad de yanaconas y negros; siendo, Jerónimo Nuñez, uno de los que más había invertido en la travesía con 8.000 $. Según Alonso de Torres, vecino de La Serena, a raíz que Villagra trajo caballos y cabras en cantidad, bajaron los precios de estos animales en el mercado, ya que, hasta ese momento los valores ofrecidos eran muy altos. Para el 25/9/1551, Valdivia le envía una carta al rey Carlos I y según texto original dice: "Dos días después que llegaron estos despachos de V.M., rescibí una carta, de los dieciocho de mayo deste presente año de quinientos cincuenta y uno, del capitán Francisco de Villagra, mi lugarteniente, que, como a V.M. escrebí, luego como di la vuelta de las provincias del Perú, cuando fui a servir contra la rebelión de Pizarro, le despaché con los dineros que pude a que me trajese la gente y caballos que pudiese, y en su compañía envié al capitán Diego Maldonado. Y él fue el que se atrevió con ocho gentiles hombres a atravesar la cordillera por me dar aviso desto, y quiso Dios que la halló sin nieve; escribióme cómo traía doscientos hombres, y entre ellos venían cuatrocientos caballos y yeguas, y quedaba en el paraje de la ciudad de Santiago de la otra parte de la nieve (Cuyo), e que no se determinaba de pasar hasta tener respuesta mía y ver lo que le enviaba a mandar y convenía que hiciese en servicio de Vuestra Majestad". En noviembre de 1552, el gobernador Valdivia hace merced a Juan de Cuevas de la encomienda del valle de Mahuelturata (Uspallata) integrada por los caciques Ilchuna, Nicha, Cachino, Equilima y Coinincha, con todos sus indios y sujetos; quienes, comienzan a cruzar a Chile para trabajar en los viñedos que posee Cuevas en la zona del valle de Aconcagua; además, Cuevas recibe encomiendas en el valle de Huantata, conformada por el cacique Tabalque y sus tierras (Area Fundacional) y por el cacique Callaupacatapa y sus tierras en las Lagunas de Huanacache (Lavalle). Saludos.-
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  2. Algunos aportes a la nota, en un libro 1423 el AÑO QUE CHINA DESCUBRIO EL MUNDO, se sostiene la hipótesis del descubrimiento de america por parte de la flota del Tesoro. También han aparecido mapas, anteriores a los del Almirante Turco Piris Reis, de origen Koreano, en donde hablan de la Cola del Dragón, que no sería, ni mas ni menos que américa, ya que dibuja en el año 1380 aproximadamente, existe el mapa de Zeitz de 1470 se puede ver como las Indias Orientales (América) aunque unidas al Asia se empiezan a separar de esta, regresa el concepto de la Cola del Dragón. Cuenta la historia que Enrique el Navegante, quién fue el impulsor de la navegación europea, luego fue rey de Portugal, visitó Venezia y de allí trajo mapas dibujados por un antecesor de Marco Polo que había viajado en la flota del Almirante Zhen He y había traido a esa tremenda ciudad comercial noticias y mapas, cartografía detallada de lo que se denominaba las INDIAS, que eran Occidentales u Orientales, para los europeos, según el rumbo que tomaran (oeste) o bordeando Africa como hicieron los Portugueces al este,así está el concepto de indias orientales u occidentales. El comercio con europa era muy intenso y se interrumpe cuando los Turcos Otomanos toman Constantinopla http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/la-cartograf-a-de-ptolomeo
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