Deportes

Los campeones y su gran festejo

Emocionados hasta las lágrimas y gritando con toda el alma, los jugadores argentinos mostraron al mundo su alegría por conseguir el oro en los Juegos.

La fiesta de anoche (mediodía en China) comenzó a gestar su último capítulo con el pase de Lionel Messi y la gran, enorme, definición de Ángel Di María, a los 12 minutos del segundo tiempo.

Ese 1 a 0 puso a la Argentina con un pie en el lugar más alto del podio del fútbol olímpico, tal como ocurriera hace cuatro años, cuando el seleccionado era dirigido por Marcelo Bielsa.
 
Los futbolistas argentinos ganadores de la medalla de oro tuvieron una sobria celebración en el podio pero extendieron los festejos con una lenta y ordenada vuelta olímpica.

Diego Maradona se unió a los festejos en el campo de juego, donde se unió en un fuerte abrazo con Juan Román Riquelme y también cruzó saludo con Ronaldinho, cuya sonrisa eterna fue la única luz que emanó desde el tercer escalón del podio, donde Brasil se instaló casi por obligación y con poco ánimo para brindar por el tercer puesto.
 
Esta vez, el rostro alegre de Sergio Agüero bien podía sintetizar tanta alegría contenida pero soñada, sobre todo después de la goleada por 3 a 0 a Brasil, el martes.

Messi, el Pulga que casi no viene a esta competencia por decisión del Barcelona, también festejaba, sobre todo porque se sabía símbolo de un equipo que no sólo gana, sino que gusta.

Qué decir, entonces, de Di María, que llegó al equipo de manera anónima y se convirtió en un referente.

Y el serio Juan Román Riquelme, que esta vez aprovechó sus más que justificados motivos para sonreír.

Hasta Sergio Batista se sintió un pibe más cuando terminó el partido y supo que el tan ansiado oro se quedaba en Argentina. Y él es, sin dudas, gran responsable de ese logro que hizo explotar, también a los millones de argentinos que, a su manera, patearon cada pelota con el aliento de la madrugada, del otro lado de la pantalla de los televisores.

Sergio Romero, el arquero que empezó suplente y obligado titular por la lesión de su compañero Oscar Ustari, fue el que se envolvió en la Bandera Argentina.

Ustari, pese al tener ocho meses sin jugar asegurado por su lesión ligamentaria en una rodilla, fue uno de los más efusivos y con el dolor a cuestas se animó a saltar en el máximo escalón del podio.

Javier Mascherano, el único deportista argentino en ganar dos preseas doradas en Juegos Olímpicos, fue el primero en besar la nueva medalla.

El presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, no se quiso perder entregarle la medalla a Lionel Messi y para adelantarse al titular afista, Julio Grondona, pasó de largo a Ever Banega y Romero.
¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
4 de Diciembre de 2016|01:03
1
ERROR
4 de Diciembre de 2016|01:03
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016