Las 8 claves para juntar millas de vuelo

¿Conviene ser viajero frecuente? ¿Cómo hacer para aprovechar los puntos juntados? ¿Puede algún miembro de mi familia pasarme sus millas? Estrategia para conseguir un vuelo gratuito.

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A los pasajeros frecuentes, las aerolíneas les dan puntos o millas para reconocer su fidelidad. Y los viajeros, cuando acumulan créditos en cantidad suficiente, pueden obtener pasajes de avión sin cargo o upgrades (“mejoras”) dentro de la cabina. Además está la opción de obtener, con esos puntos, productos de empresas asociadas, léase, descuentos en hoteles o en alquiler de autos, incluso en restaurantes. Sin embargo, cada aerolínea tiene sus reglas.

Te damos algunas sugerencias para aprovechar al máximo los beneficios de los puntos o millas.

1. Lo primero es asociarse

Son tres los conglomerados del sector que nuclean a la mayoría de las aerolíneas: Oneworld, Sky Team y Star Alliance. Lo favorable de ser viajero frecuente de alguna de estas corporaciones es que la membrecía permite, por un lado, aprovechar los beneficios del grupo (acceso a salones vip o lounges dentro de los aeropuertos, ingreso preferencial al avión, descuentos en equipaje extra y hasta prioridad en las listas de espera), pero lo más importante es que se pueden canjear las millas o puntos obtenidos en cierta línea aérea para adquirir pasajes en otras compañías del conglomerado. Así, al viajero afiliado se le abren más puertas a nuevos destinos y a través de líneas aéreas alternativas.

Para sacar la tarjeta de viajero frecuente en una línea aérea sólo se requiere atravesar un trámite online breve y sencillo: previo al viaje se ingresan los datos personales en la página web de la línea aérea y por lo menos una clave alfanumérica. Ya autorizada la membrecía, el usuario contará con un número de socio y una credencial virtual que conviene imprimir para tener el número siempre a mano.

2. Recordar siempre número de socio

Uno desearía que todo fuera automático, pero la trampa del tema “millas”, tal vez la especulación de las líneas aéreas, es que su acreditación depende de la memoria endeble del viajero: no se suman solas por el sólo hecho de viajar sino que el turista debe hacer el trámite en el mostrador al momento del check in o, igualmente, a través de internet, si se opta por el web check in. En cualquier caso, se requerirá el número de socio. Es importante, en particular si el vuelo es de otra aerolínea del conglomerado.

El boarding pass es una especie de constancia de que uno viajó. Con ese código se puede ingresar en la web de la aerolínea y chequear que las millas se hayan acreditado, en especial si no llega ningún e-mail avisando que los puntos se sumaron a la cuenta. Algunas líneas aéreas demoran 48 horas y otras hasta 15 días en efectuar el depósito de puntos.

Para ansiosos y despistados, algunas compañías permiten ingresar el número de viajero frecuente al momento de comprar el pasaje o, incluso, al reservar. Y algunas habilitan un plazo a posteriori para acreditar los kilómetros volados, es decir, si el pasajero se olvidó de presentar su número de socio.

3. Volar seguido vs pasajes caros

Desde que se inventó el “estatus” para diferenciar el nivel de fidelidad del socio, parece premiarse con millas tanto al que hace viajes muy largos como al que paga pasajes caros.

Por ejemplo: los socios de Aerolíneas Plus (programa de fidelidad de Aerolíneas Argentinas) que compran pasajes Buenos Aires-Cancún en clase Económica, obtienen, en puntos, el 100 por ciento de las millas recorridas, o sea, 4.263 créditos. Pero al cruzarse este parámetro con la tarifa (una tendencia que abarca otras marcas como Flying Blue, de Air France-KLM, y también Miles & More, de Lufthansa), en pasajes caros se puede ganar hasta el doble de millas de la distancia recorrida; y si el boleto es promocional, en cambio, hasta un cuarto de la distancia volada, que para el ejemplo de México son sólo 1.066 puntos. El extremo de este panorama es el caso de líneas aéreas como Delta y United Airlines, que desde este año calculan las millas a partir del precio del ticket y no más por la distancia recorrida.

4. Cómo calcular los puntos que necesito para viajar gratis

Las millas acumuladas no representan una distancia real para un futuro viaje. Las millas o kilómetros de vuelo son puntos. O sea que si uno juntó 5.000 millas, ni remotamente podrá canjearlas por un pasaje a México. Aunque la distancia geográfica sea poco más 4.000 millas, se requerirán desde 35.000 millas (más bien, puntos) para adquirirlo en forma gratuita.

Un cálculo que sugieren hacer los expertos es multiplicar por ocho el viaje deseado: es decir que volar gratis a cualquier destino requerirá (por lo menos) haber comprado ocho pasajes de similares características, como si uno dijera que “el noveno es gratuito”. Lo mejor es consultar la tabla de millas de cada programa de fidelidad.

5. Vencimiento de puntos

Los kilómetros o millas de vuelo vencen pero puede renovarse fácilmente si se viaja seguido.

Los pasajes gratuitos obtenidos con millas canjeables no suman puntos a la cuenta, así como algunos tickets promocionales que tampoco incrementan el haber. Sin embargo, la buena noticia es que estos viajes, si bien no dan créditos, generan muchas veces un “refresh” en la cuenta, o sea, una reprogramación del vencimiento de los puntos ya acopiados.

¡Ojo! algunas líneas aéreas no renuevan la caducidad cuando el pasajero viaja, sino que imponen reglas extravagantes, como mover la fecha de vencimiento de los puntos sólo si el pasajero adquiere productos no aéreos (por caso, compras o transacciones hechas con las tarjetas de crédito emitidas por la compañía).

6. ¿Los pasajes de mis hijos me pueden sumar puntos?

No, por lo general las líneas aéreas permiten que los pasajeros desde los 2 años se transformen, también, en viajeros frecuentes. Así que los viajes de los chicos no suman al adulto a cargo, independientemente de quién pague el boleto. Las millas sólo se suman al pasajero, no al comprador.

7. Alianzas para aprovechar

Los convenios entre aerolíneas y empresas de otros rubros son un hecho. Vale la pena molestarse en conocerlos, darse de alta donde haya que hacerlo y aprovechar los beneficios de las alianzas, ya que a medida que uno gasta va sumando puntos que luego puede transformar en millas. Dos ejemplos son las alianzas con cadenas de hoteles internacionales y las tan difundidas con tarjetas de crédito emitidas por determinadas entidades bancarias.

8. Transferir puntos

Ciertas compañías aéreas y emisoras de tarjetas de crédito difundieron la opción de obsequiar o transferir puntos de vuelo a otros socios. Conviene averiguar los detalles en cada caso, dado que no todas las aerolíneas simpatizan con esta política. Esto sin contar que, por barato que sea, no suele ser gratuita la gestión de obsequiar o donar puntos: por ejemplo, en LAN, el costo de transferencia de créditos a otros socios es de 7 dólares por cada 1.000 kilómetros donados.

Algunas compañías venden millas al usuario. Aerolíneas Argentinas las cotiza en 30 dólares (más impuestos) por cada 1.000 millas, con un máximo de compra de 60.000 y un mínimo de 1.000.

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9 de Diciembre de 2016|16:34
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