Punto a Punto, dos años de vida y una gran fiesta

La revista local celebró su segundo aniversario con una mega fiesta en el flamante Hotel Sheraton Mendoza. Asistieron más de mil personas. Hubo un exquisito catering, excelente música, premios y regalos imperdibles, y los mejores vinos de la provincia. Los suscriptores disfrutaron el encuentro, brindaron e hicieron negocios. Fotos y videos de la noche, en esta nota.

Una multitud – más de mil personas - se reunió en el salón Fernando Fader del novísimo Hotel Sheraton Mendoza para la gran fiesta que organizó la revista Punto a Punto para celebrar su segundo año de vida.

Los suscriptores de la publicación tuvieron asistencia perfecta en el tan esperado acontecimiento  y  abundaron empresarios, funcionarios, artistas, periodistas, profesionales y público en general. Todos degustaron las exquisiteces elaboradas por la cocina del hotel y los excelentes vinos y espumantes de reconocidas bodegas mendocinas que una vez más, quisieron estar presentes para la ocasión.

Con importantes premios que fueron sorteados a medida que transcurría la fiesta, y con los novedosos ritmos de dj Fabu de fondo, los invitados aseguraron volver el año que viene.

Adolfo de la Reta, director general de Punto a Punto afirmó que, “Mendoza es una plaza con mucho potencial, y desde la revista aportamos todo lo posible para que siga creciendo. Espero que esto sirva de base para un buen fin de año y un arranque del 2009 con toda la fuerza”.
 
Elegantes y sobrias, pero poco jugadas

La fiesta fue la ocasión precisa para que las mujeres lucieran sus mejores vestidos. Sin embargo, esta vez las mendocinas estuvieron poco osadas a la hora de elegir sus atuendos, aunque hubo algunas que se destacaron por su originalidad. Entre ellas, Gabriela Bourguet (foto), que estuvo lindísima, con un modelo “estilo japonés”, muy original. Eso sí, no quiso revelar dónde lo compró. La periodista Bibiana Orcajada, siempre elegante y bien lookeada, dio su opinión: “Las mendocinas se animan poco, pero hoy he visto elegancia y sobriedad, que son fundamentales”. Aunque afirmó que vio “algunos errores”. “Cuando algo sobra, cruzaste la línea”, puso como parámetro. Otras de las más lindas y glamorosas de la noche fue Emiliana Bobillo (foto), responsable de la sección Sociales de la revista y sin dudas, una de las mujeres más atractivas de la fiesta.

Pero la moda no es sólo cuestión de mujeres. Algunos hombres no quisieron pasar inadvertidos, y le pusieron onda a su vestimenta. Gilberto Santamaría (foto) se animó a usar tiradores debajo de su saco oscuro, que combinó con un pañuelo al cuello. “Abrió el vestidor y se puso lo primero que encontró”, bromeó un amigo. Y Santamaría, elegante como de costumbre, dijo: “Debo ser el único que usa tiradores, además de mi abuelo”. ¿Qué tal? Otros caballeros, en cambio, lucieron más informales, pero modernos. Combinando cuadros con rayas y varios tonos, igualmente “siempre están cancheros y buenos mozos”, dijeron algunas personas al ver a Nacho Ballester (foto) y a un trío que vistió con la misma onda: Federico Peñaloza, su papá Daniel y Francisco Hualde (foto).

 

 

 

 

 

Párrafo aparte para el menú y los vinos

Los presentes se deleitaron con todas las cosas ricas que prepararon los profesionales gastronómicos del hotel. Ragut de pollo y de cordero con arroz de manteca al verdeo y penne rigatti también al verdeo, fueron los platos fuertes que se sirvieron. Además hubo empanadas, pinchos de carne, bocaditos y tablas de quesos. Mención aparte merece la mesa de postres y tortas, donde hubo de todo y para todos los gustos. Pudo verse a más de uno eligiendo platos grandes en lugar de los típicos de postre, no querían dejar de probar todos.

Más de diez bodegas de primera línea presentaron sus principales vinos en los diferentes stands conformados alrededor del salón. También hubo livings de diferentes sponsors, que atraían a los invitados no sólo por sus cómodos sillones, sino también por los regalitos que entregaban. Bufandas, botellitas de aceite de oliva, pelotitas “antiestrés”, estuches para celulares, naipes y anotadores, fueron algunos de los souvenirs que se llevaron los asistentes.

El arte y la música, siempre presentes

En uno de los costados del tumultuoso hall de entrada estaban expuestas las obras de Juan Castillo y Viviana Herrera, dos artistas mendocinos, cuyas piezas ya han viajado por distintos continentes. Dos valiosas obras de estos jóvenes artistas se sortearon al final de la fiesta.

Por otra parte, dj Fabu le contó a MDZ qué ritmos eligió para la noche, “Chill out, chill house, música de los Ochenta remixada para bailar, y house que se escucha en Europa”. “El mendocino es un público exigente y había que estar a la altura de la circunstancia”, se justificó el dj, por las nuevas tendencias traídas del viejo continente.

¡Quiero el crucero!

Luis Zambonini, Pepe Cúnsolo, Laura Carbonari, Eduardo Castellino, Marcela Gazali, Jerónimo Villegas, Juani Bobillo y Luis Rico, fueron algunos de los tantos que desearon ganar el premio mayor, un crucero para dos personas por la riviera mexicana. El empresario gastronómico José Bahamonde, y el cronista Federico Croce, también quisieron ganarse el viaje y Gustavo Azcárate aseguró que ya tenía el lugar justo para la climatizadora de vinos. No todos querían premios materiales; Julián Groisman aseguró preferir “andar mal en el juego y bien en el amor”. Otros más jugados con sus respuestas, dijeron que esperaban "llevarse un amor", como fue el caso de Guillo Milia. Facundo Rossi, más modesto aspiró a un I Pod y Francisco Páez, a una computadora.

Algunos que no sólo desearon, sino que ganaron de verdad, fueron: Raúl Rosselot, que se llevó un juego de copas de cristal y Verónica Difonso que ganó un pack de cien botellas de vinos Premium. Betina Aznar ganó la orden de compra por $ 3.500 en joyas y Santiago Lelio, el catering para seis personas de Bodegas O' Fournier. Pero el gran ganador de la noche fue Martín López que se alzó con el premio mayor, el tan ansiado crucero.

Las perlitas de la fiesta

Entre los invitados estuvieron directivos y representantes de otros importantes hoteles de Mendoza. Además de disfrutar la fiesta, estuvieron con los ojos puestos en todos los detalles del nuevo cinco estrellas.

En las últimas semanas, hubo un record de suscripciones, ya que sólo asistían a la fiesta, los suscriptores e invitados especiales. Nadie quiso perdérsela. Y hasta se ubicaron promotoras de la revista a la entrada del salón, para las suscripciones de último momento.

Juan Carlos Caselles tuvo la idea – antes de que la fiesta finalizara – de acomodar algunas unas copas en el stand de su bodega, repartir corchos y quienes lograban embocarlos, se llevaba una botella de vino de regalo. Ocurrente y generoso.

Tres amigos salieron de la fiesta sin regalos importantes pero con las manos llenas de souvenirs de las distintas empresas. Muy contentos aseguraron que además se iban con "33 copas de vino puestas".

Leticia Mallmann y Sandra Muñoz (foto) - famosas por su viaje a Cuba - fueron reconocidas por algunos lectores de MDZ que recordaron las fotos que salieron publicadas en esta sección.

Ana de Camsen aprovechó la alegría de su marido para pasarle factura. Recordó que llevan 28 años de casados y aseguró que los hombres jamás se acuerdan de los aniversarios.

 

Producción Periodística: Florencia Da Souza y Jimena Fernández

Fotografía: Gerardo Gómez

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