Asientos de aviones: enemigos del ser humano normal

Un estudio realizado en España determinó que quienes miden más de 1,74 metros padecen problemas físicos tras cuatro horas de vuelo. En la nota, los detalles de una problemática cada vez más seria.

Un estudio realizado por científicos españoles reveló que "una persona normal no cabe bien en un asiento de avión" debido a las estrechas dimensiones de los asientos y el poco espacio entre ellos en las aeronaves.

Los asientos de las compañías aéreas son un problema para personas que miden más de 174 centímetros, según la investigación del Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña.

Además, se calcula que la distancia entre asientos debería ser de entre 83,8 y 88,9 centímetros, bastante más de lo que los pasajeros disponen actualmente.

Asiento incómodo viaje 4

"Una persona normal no cabe bien en un asiento de avión", denuncia sobre este medio de transporte Jordi Porta, catedrático del Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña (INFEC Barcelona) y miembro de la Sociedad Internacional para el Avance de la Cineantropometría (ISAK, por sus siglas en inglés). "La talla y el peso del ser humano han aumentado 'de forma significativa' en las últimas generaciones, sobre todo en los países occidentales", asegura el estudioso.

"Los asientos de las compañías aéreas son un problema para personas que miden más de 174 centímetros" según Pablo Wagner, fisioterapeuta que analizó en su tesina como investigador de INEFC Barcelona los riesgos ergonómicos de los asientos de clase turista en los principales aviones comerciales de vuelos de menos de cuatro horas. Los españoles varones nacidos en la década de los setenta -que son un parámetro del hombre occidental, en general- ya alcanzan una talla media de 176 centímetros, según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas sobre la evolución de la estatura en el país. A partir de datos de la Encuesta Nacional de Salud, los investigadores observaron que entre 1910 y 1987 los españoles han crecido diez centímetros.

  El informe publicado por el diario El País revela que otro dato interesante para evaluar la ergonomía del transporte aéreo es la longitud entre asientos –desde la cara trasera del asiento delantero hasta el mismo punto del asiento posterior–. Esta distancia suele oscilar entre los 76 y los 85 centímetros en clase turista, aunque en algunos aviones es de 73,6 centímetros. Wagner ha comprobado que algunas aerolíneas de bajo coste, como Ryanair y Easyjet, las compañías consideradas menos cómodas, son también las que de menos longitud disponen. Un artículo del The New York Times ya advertía que la distancia entre asientos ya había disminuido un 10% en los últimos 20 años. En relación a la anchura de los asientos, la distancia más común entre los apoyabrazos es de unos 43,2 centímetros y hay poca diferencia entre empresas.  

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“El incremento en el número de plazas por vuelo con finalidad de mejorar la rentabilidad económica podría estar ocasionando una serie de problemas ligados a la postura y sobrecargas musculares”, concluye Wagner en su estudio. Hay gente que viaja a menudo, y la dificultad para moverse puede ocasionar problemas de salud, advierte María Dolores Cabañas, del comité ejecutivo de la ISAK. En este sentido, Porta comenta que todo ello tiene algunas consecuencias sobre la salud psicológica y física de los pasajeros, sobre todo para la circulación.

El espacio entre viajeros es uno de los aspectos que tiene consecuencias sobre el malestar y las náuseas durante el vuelo, tal y como recoge una revisión sobre el bienestar de los pasajeros en las aeronaves. Heidemarie Hinninghofen, autor del estudio e investigador del Hospital Universitario de Tübingen (Alemania), comenta que el poco espacio durante el vuelo “dificulta levantarse para hacer ejercicio regular, perturba la respiración, restringe el tránsito gastrointestinal y la circulación normal de la sangre que puede causar un edema o la isquemia de las extremidades inferiores”. El síndrome de clase turista por no mover las piernas durante el vuelo aumenta el riesgo de sufrir trombosis durante o después del vuelo, independientemente de la clase.

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24 de Septiembre de 2016|19:26
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24 de Septiembre de 2016|19:26
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  1. Y la legislación???? O cualquier empresa hace lo que le da la gana????? Atenti no es problema menor !!!!!
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