Deportes

La belleza física, elemento clave para conseguir sponsors

Atletas de todas las disciplinas explotan cada vez más sus esculturales cuerpos para conseguir apoyo económico y alcanzar cierta solvencia que les permita seguir con sus carreras deportivas.

Los Juegos Olímpicos son sexies. Lo prueba la tan hermosa como genial rusa Yelena Isinbayeva, que llevó el arte de la seducción con el público a niveles desconocidos. La nadadora estadounidense Amanda Beard prefirió ir al grano: simplemente se quitó la ropa ante los ojos de miles de lectores agradecidos.

La edición alemana de la revista "Playboy" decidió hacer un aporte imprescindible a la líbido olímpica desnudando en sus páginas a cuatro representantes locales en Beijing, las naturalmente bellas Nicole Reinhardt, palista, Katharina Scholz, jugadora de hockey, Petra Niemann, regatista, y Romy Tarangul, judoca.

"El hockey es sexy", fue la explicación universal de Scholz a su publicitada desnudez, un atractivo que el deporte comparte, según muchos telespectadores hombres, con el voleibol playa debido a sus ajustados y pequeños trajes de baño.

Cuatro años antes, la publicación masculina se había bañado de oro anticipadamente para reflejar las curvas de la esgrimista Britta Heidemann, reciente medalla dorada en espada.

Un hecho irrefutable es que la gran mayoría de los 11.000 atletas, jóvenes en una enorme proporción, que están en Beijing trabajan y cuidan sus cuerpos como pocos, lo que provoca que las firmas deportivas y las propias federaciones exploten su belleza física en pos de la promoción.

Tal es así, que en el voleibol bajo techo existe una regla que fomenta la impronta sexual en la indumentaria que deben utilizar las chicas.

Sin embargo, ¿cuánto de beneficioso tiene para un o una deportista de élite despojarse de sus inhibiciones y mostrarse al mundo sin ropa?

"La pregunta es: ¿el sexo vende? Vende revistas y productos, pero ¿puede traducirse en un mayor interés y respeto hacia los deportes femeninos? La respuesta es, inequívocamente, no", asegura la profesora estadounidense Mary Jo Kane, que sigue el creciente fenómeno.

"El supuesto es que el sexo vende. El supuesto dice que, para que los deportes de mujeres sobrevivan, deben atraer verdaderos fanáticos, que son hombres. Y debes atraerlos según lo atractivas y cuan sexies que sean".

Algunos deportes llevan consigo una carga erótica que para otros es difícil de alcanzar.

El atletismo lleva implícito en sus movimientos y en el triunfo de la piel sobre la tela un costado sexual, camino que es más difícil de recorrer para la natación al practicarse en el agua.

No son pocos los que recuerdan las coloridas y felinas uñas de mitos como Gail Devers o la desaparecida Florence Griffith-Joyner. Su más atrevida sucesora, Isinbayeva, no se decidió todavía a caer bajo el embrujo de "Playboy" pero sí despierta suspiros gracias a una cuidada batería de besos y sonrisas, macerada en el amor de la saltadora por atraer la atención de todos sin caer en la arrogancia.

Uno de los rostros más buscados por las cámaras pequinesas es el de la modelo y lanzadora de jabalina paraguaya Leryn Franco, que hoy quedó eliminada en su especialidad.

"Hago campañas para muchas compañías. Ser modelo es una buena manera de hacer dinero, necesario para concentrarme en lo que es mi pasión: mi deporte", se justifica Franco, una escultural belleza de piel oscura y ojos color miel.

Sin embargo, mientras ella necesita el dinero del modelaje para poder dedicarse a su actividad deportiva, Isinbayeva gana sus ingresos primero saltando y después seduciendo. Para los cerebros de la mercadotecnia, la rusa es la atleta ideal: sexy y exitosa. Una figura que atrae cada vez más al negocio olímpico.
¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
2 de Diciembre de 2016|21:37
1
ERROR
2 de Diciembre de 2016|21:37
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016