La caducidad de los derechos de autor, otra vez en la mira

Este año habrá mucha discusión y polémica por la entrada en vigencia del dominio público en las obras de conocidos escritores del siglo XX, como Ana Frank y Federico García Lorca.

Cada nuevo año se renuevan los dominios públicos de obras de autores que murieron hace 70 años, 50 u 80 dependiendo del país, y en este 2016 recaen en T.S. Eliot, el arquitecto Le Corbusier, los polí­ticos Winston Churchill y Malcolm X, el francés Paul Valéry, el poeta Alfred Douglas y, con algunos grises legales, en Federico Garcí­a Lorca y Miguel de Unamuno, mientras que, entre polémicas, salió a la venta la edición crítica de "Mi Lucha", de Adolf Hitler y "El diario de Ana Frank", que será libre sólo para investigadores.

Si bien cada estado tiene su legislación, en la mayoría se estipula que al cumplirse 70 años de la muerte de un creador, su obra pasa al dominio público a partir del 1° de enero de ese año o del año siguiente de la muerte de los autores, como es el caso argentino.

Teniendo en cuenta los plazos legales, el caso más polémico con el que arrancó el 2016 fue la reedición crítica a cargo del Instituto de Historia Contemporánea de Munich (IfZ) de Mi lucha (Mein Kampf) de Hitler que en la última semana desembarcó en las librerías alemanas. La llegada del libro del líder del nazismo, cuyas ideas anticiparon la teoría del espacio vital y las diatribas contra los judí­os, fue punto de críticas y polémicas.

La nueva edición -con 3.500 notas históricas, 1.948 páginas y dos tomos que sale 59 euros- preparada un equipo encabezado por el historiador Christian Hartmann fue muy resistida, ya que durante años todos los gobiernos bávaros impidieron la aparición de nuevas ediciones a fin de evitar que grupos de ultraderecha lo instrumentalizaran.

Sin embargo, Hartmann usó una metáfora militar y explicó que su equipo habí­a querido "sitiar" el texto de Hitler con comentarios crí­ticos y detalló que a cada página original le corresponde una de comentarios y revisiones.

"La edición desenmascara las informaciones falsas y las mentiras difundidas por Hitler y desnuda las innumerables medias verdades que buscaban un efecto propagandí­stico", agregó el director del IfZ, Andreas Wirsching, pero las manifestaciones no tardaron en llegar.

Ronald Lauder, titular del Congreso Judí­o Mundial, dijo que "los sobrevivientes serán ofendidos por la venta de esa obra antisemita en las librerí­as" y que "lo mejor sería dejar el libro donde pertenece: el gabinete del veneno de la historia". Otros como el presidente del Consejo Central de los Judí­os en Alemania, Josef Schuster, matizaron esta salida, diciendo "ayudará a aportar claridad y a desvanecer cierto mito en torno al libro".

Paradójicamente, El diario de Ana Frank -sí­mbolo y testimonio del horror de la Holocausto, traducido a unas 70 lenguas y vendido en más de 100 paí­­ses- también estuvo en el centro de una batalla, pero de tipo legal, para dirimir el dominio público para este 2016.

De un lado se encontraron quienes defienden que la obra debe estar libre de derechos de autor este año, al cumplirse siete décadas de la muerte de su autora; del otro, el Fondo Anne Frank de Basilea, propietaria de esos derechos, que reclamaba que el padre de Ana, Otto Frank, es coautor de esos escritos, por lo cual los derechos no expirarían hasta 2050, ya que falleció en 1980.

Pero, hace pocos días un tribunal de Ámsterdam dio punto final por el momento al considerar que los textos podrán ser copiados por motivos de investigación cientí­fica ya que "la libertad de la ciencia prevalece sobre la protección de los derechos de autor".

En España abundan grises y enjambres legales debido a la falta de claridad en las leyes de Propiedad intelectual. Hasta 1987 se regí­a por la Ley de 1879, que fijaba el plazo en 80 años después de la muerte del autor, a partir del dí­a del fallecimiento, pero desde 1987 se aprobó la ley vigente, que fija el plazo en 70 años desde el dí­a 1 de enero del año posterior al de la muerte.

Bajo la órbita de la vetusta ley de 1879 se abre a dominio público la obra de Ramón Marí­a del Valle-Inclán -que murió un 5 de enero- y lo serán durante este año la de Garcí­a Lorca que fue asesinado el 18 agosto de 1936; Miguel de Unamuno, fallecido el 31 de diciembre de 1936; Ramiro de Maeztu y Pedro Muñoz Seca, ambos también muertos ese año.

Pero las interpretaciones también son parte de la ley y no parecen tan simples estas liberaciones, ya que la Biblioteca Nacional de España informó que "la obra de estos escritores fallecidos en 1936 no será de dominio público hasta 2017".

Aún así y, según el español Carlos Sánchez-Almeida, abogado especializado en propiedad intelectual, "si hay que acogerse a la ley de 1879 se hace de forma uniforme, pero realmente es una discusión estéril porque son unos derechos que ya están caducados", dijo al diario El Confidencial de ese país.

En definitiva, entre fines de 2016 y el 2017, obras emblemáticas de la literatura en lengua española tendrán la posibilidad de ser publicadas por cualquier editorial sin infringir la ley.

Confirmados y fuera de discusión son los casos de autores como T.S. Eliot, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1948 por su contribución pionera a la poesí­a contemporánea; los poetas franceses Paul Valéry y Robert Desnos; el británico Alfred Douglas; los textos de Malcolm X como su autobiografí­a, considerada uno de los diez libros de no ficción más influyentes del siglo XX y la del estadista Winston Churchill -autor de libros como La historia de la Malakand Field Force e Historia de los pueblos de habla inglesa.

Se suman a la lista el novelista escocés de David Lindsay, cuyo libro de ciencia ficción, el clásico A Voyage to Arcturus, inspiró a C. S. Lewis y Tolkien; el escritor y humanista húngaro Antal Szerb; la poeta alemana Else Lasker-Schüler; la novelista norteamericana Margaret Deland y el escritor francés Emmanuel Bove.

También se liberan las obras de Käthe Kollwitz, pintora y escultora alemana; del sociólogo y economista austríaco Otto Neurath, creador del método Isotipo y del filósofo judío israelí Martin Buber que en 1923 escribió su ensayo sobre la existencia Yo y Tú.

Completan la lista la producción del compositor húngaro Béla Bartók y de uno de los pioneros de la arquitectura moderna, el arquitecto, diseñador, pintor, urbanista y escritor, el suizo-francés Le Corbusier.

Mientras tanto, entre leyes e interpretaciones, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York liberó a través de su colección online y no apta para fines comerciales casi 400.000 imágenes, de las cuales cerca de 80.000 son fotografí­as de autores como Robert Frank, Bruce Davidson o Francesca Woodman y escaneos de alta resolución de obra pictórica de Goya o Delacroix.

Fuente: Télam


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4 de Diciembre de 2016|03:16
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4 de Diciembre de 2016|03:16
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  1. ikros ¿habrás querido decir tinta de bolígrafo?
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  2. Saben que el diario de Ana Frank es una farsa? Esta probado, en los pocos exámenes que le han permitido hacer, que por ejemplo, que todo el libro esta escrito por la misma persona y que tiene partes en titna de lapicera (cosa que fue inventada posterior a la muerte de ana frank). Hay otras pruebas pero ahora que son de dominio público espero que revelen bien esta mentira.
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