Novelas argentinas: un mal que nunca muere | Parte 1

Paula Pietra nos deja la primera parte de un gran análisis sobre las telenovelas argentinas.

 


Entonces la vida decide ponerlo a uno en una encrucijada de esas que siempre quiere evitar, la comida de tu vieja o mamarte la novela del mediodía o noche.

Empezaste a sacar cuentas de lo que gastarías, de tener que ir al supermercado, de tenerte que poner a cocinar y que ni remotamente el morfi te va a quedar parecido de rico y decidís, con toda la amargura del mundo, fumarte la novela.

En esta ocasión me voy a dedicar a las argentinas, en otro momento me desquito con las del resto de Latinoamérica y porque no con las series, que tienen particularmente todas sus características básicas pero las nacionales tienen mi profundo rencor. ¿Por qué? Porque son todas una cagada, fin de la nota.

Naaa, no voy a perder la oportunidad de hacer catarsis así que ahí les va mi opinión, que creo que fundamenta el porqué de los fracasos de todas las ficciones que sacan los canales locales, a saber:

No respetan un puto horario ni día: entonces vos que te levantas a la siesta, con el cerebro atolondrado te dispones a ver tipo mamerto una historia masticada de esas y resulta que ya no es más a las 4, ahora es a las 5, pero como la pegó la pasaron a la noche justo cuando estás en el laburo y no la podes ver más, o no la pegó y la pasan a los domingos a las 8 de la mañana (horario mítico del cual no tengo pruebas de su existencia) y ni en pedo la ves. Pensándolo bien, puede que llegues justamente en ese estado,te cuelgues borracho a verla, y ahí si se ponga entretenida.

Un GPS para poder atinarle justo

  Argumento base: Siempre la misma historia, dos enamorados que no pueden estar juntos, uno re contra pobre, otro re contra rico, pasan mil desventuras y si la novela tiene éxito le agregan mil más que no pegan ni con moco, aparece el amigo dela infancia que se enamora de ella y la secuestra o una pelotudez por ese estilo.

  Resucitaron hasta la amiga muerta como ángel de la guarda para que durara más (Poltergeist un poroto) 

 

El secreto: Toda la puta novela gira en torno a un secreto que saben cómo mucho dos pero le cagó la vida a todo el resto, generando algún tipo de venganza, muerte u odio. Lo revelan a la audiencia casi al principio, se crean momentos de tensión cuándo casi sale a la luz, pero NO, estiran para que se enteren al final y vos esperes ese momento como un salame.   

Volvió de prisión con pelo largo y barba para vengarse (y sólo con eso no lo reconoce nadie) 


El accidente: cuando la novela la pega quieren seguir choreando un tiempo más, hay que inventar algo que no modifique mucho el argumento original pero que permita cobrar publicidades al menos unos dos meses todavía. Como ya dije puede ser un amigo del campo que se adecue más al nivel socioeconómico de la protagonista (o la prima que estaba estudiando en Europa del coprotagonista),o sino, mi favorito “el accidente”. El mismo toma lugar cuándo todo era casi perfecto, entonces el lesionado tiene dos opciones: una discapacidad temporal como quedar en silla de ruedas o ceguera, o mi favorita amnesia. En el primer caso por fuerza del amor (y escasa rehabilitación) se recupera, en el segundo caso: ¿conocen a alguien que haya tenido amnesia? ¡En mi revinagre vida tuve oportunidad de conocer a alguno! Son engañados por el malo para odiar al resto pero siempre les vuelven los recuerdos en el momento justo, justo para que no baje el "rating".   

La insufrible Gaby (Laura Novoa) que con su discapacidad manipulaba al marido Julián (Juan Darthés) 

 

El embarazo que no fue: Otro recurso para estirar, pero que merecía un lugar propio. Siempre que están juntos alguna boluda se queda embarazada, obvio que es mentira, pero el protagonista que es tan pero tan pero tan buenudo se hace cargo, deja todo por ser padre, hasta que, dos meses de ganancias más tarde, descubre la cruel mentira y la deja. En la vida real, el chabón te pide disculpas por WhatsApp desde las Bahamas porque esta de luna de miel con la otra mina. 

  Brenda Garay (Gimena Accardi) dice estar embarazada para separar a su hermana que justo estaba por reunirse finalmente con su amor en “Sos mi hombre”.


 El malo malísimo y el bueno buenísimo: debo reconocer que esto se ve más en las novelas de Centroamérica, en las argentinas el bueno es más humano, no tan víctima, aunque igual de inocente y pelotudo porque su corazón es bueno y espera lo mejor de los demás. Al malo se le nota a las 40 cuadras que es un hijo de puta, pero nadie lo ve, es inmundamente rico, inescrupuloso, corrupto (porque es empresario seguro), psicópata casi seguro, obsesionado con destruir alguno de los protagonistas porque está enamorado de alguno de ellos o los odia por una venganza “secreta”.   

El único papel que pudo “actuar”a la nieta de Mirtha…el de yegua 

 

El protagonista: A diferencia de losprotagonistas del resto de Latinoamérica, que miden dos metros, es todo musculoso, machote y salvaje (misteriosamente todo depilado), los argentinos son más atléticos, de traje, empresarios, no sé si tan lindos pero si bien bananas y ganadores. Siempre heredan mucha plata, se dedican a la empresa familiar y todas le tienen ganas. Puede darse a la inversa tipo “Dulce Amor” y sea ella la de plata. Sea como sea, él pelea por estar con ella desde el primer momento, de manera incansable, dejando todo por amor como nunca te va a pasar a vos, porque lo único que te dejan es el “visto” üü.   

Joaquín Meamar Furriel en “Entre Caníbales” 


 MAÑANA CONTINÚA

Opiniones (1)
22 de agosto de 2017 | 12:20
2
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22 de agosto de 2017 | 12:20
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  1. Es la "ficción" que los artistas reclaman el Estado finacie por ser "cultura".... ¿ eh ? Cuánta plata tirada por Dios !!!
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