Los helicópteros, ángeles guardianes del Dakar

El espíritu es la aventura extrema de hombres y máquinas superando los caminos más difíciles, pero sería imposible sin sus ángeles guardianes.

 El espíritu Dakar es la aventura extrema de hombres y máquinas superando los caminos más difíciles, pero sería imposible sin sus ángeles guardianes, los helicópteros, algo que quedó demostrado nuevamente hoy cuando la carrera fue suspendida porque sólo pudo despegar uno de los 12 de la organización y el operativo de seguridad quedó sin garantía suficiente.

En estos dos primeros días de competencia Télam fue pasajera de lujo de ese helicóptero principal, que hoy voló en pleno temporal y que traslada nada menos que al número uno de la organización del rally: Etienne Lavigne.



El francés, un ex militar riguroso, exigente y obsesivo, volvió a elegir al chileno Mauricio Neira para pilotear su helicóptero, que surcará una y otra vez la especial de cada día del Dakar, vigilará los tramos de enlace y
concurrirá a socorrer heridos o pilotos con problemas.

Helicopteros dakar 2


Neira, quien cumple su séptimo Dakar junto a Lavigne, es un piloto formado en la Fuerza Aérea chilena que conduce desde los 21 años.

“Yo soy el piloto, pero es Etienne el que manda, aunque como ya me conoce sabe que cuando le desaconsejo algo referido al vuelo y no pone objeciones”, recalcó Neira a Télam.

Eso fue justamente lo que ocurrió en la mañana de este domingo, cuando el helicóptero iba hacia Río Cuarto para la largada de la especial pero la lluvia y el viento sacudían cada vez más el aparato y la visibilidad era
inferior a los 4 kilómetros.

Una hora y media después del aterrizaje, Neira trató de poner en funcionamiento el helicóptero para llegar a la especial pero las aspas no reaccionaron por la acumulación de agua. En un segundo intento y aún con fuerte turbulencia, la nave pudo llegar al CPI, donde seguía diluviando, mientras la gente que estaba al costado del camino saludaba frenéticamente desde abajo sin importarle la lluvia y tomaba fotos sin parar con sus teléfonos celulares.

Claro que esa escena se repite decenas de veces por día, en cada aterrizaje y en cada viraje de 120 grados, cuando Etienne pide seguir los autos en carrera, vigilar la zona de espectadores o quiere ver algún punto en particular. Y cada vez que el helicóptero se queda suspendido en el aire antes de bajar a tierra, los fanáticos se acercan para sacarse una foto, aplaudir y hasta alentar.

Helicopteros dakar 3

Desde que el Dakar encontró en la Argentina un nuevo hogar, la tradición 'tuerca' de los habitantes de este país revivió los grandes tiempos del TC y a diferencia de aquellas épocas de más romanticismo, ahora todas las máquinas del rally despiertan admiración y los helicópteros causan fascinación.

Hoy, por ejemplo, después de dejar el CP1 y sobrevolar el enlace de las motos, el helicóptero bajó en Boca de Río, un pequeño paraje rural del que inmediatamente chicos, grandes y hasta ancianos salieron a su encuentro.

Pero folclore aparte, los 12 helicópteros de la organización son esenciales para la carrera y su seguridad. Por ello, los pasajeros ocasionales tienen que estar preparado para ser dejados durante horas en el campo, el desierto o la montaña, en caso de alguna emergencia de carrera, porque como remarca Lavigne, "para el Dakar la seguridad es fundamental”.

Eso fue lo que pasó el sábado en Arrecifes, cuando pasaron apenas segundos entre que Lavigne recibió el aviso del accidente con el Mini en Todd y tomó la decisión de liberar al helicóptero de su rutina, usarlo para trasladar heridos hasta el hospital de la vecina ciudad de Arrecifes y convertirlo, una vez más, en ángel guardián del Dakar. 

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10 de Diciembre de 2016|21:22
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