Así es fácil ser progresista

La sentencia de la Corte que puso límites a las detenciones ya provocó la reacción de Alfredo Cornejo y podría hacer estallar también la guerra dentro del Poder Judicial: el Procurador Rodolfo González estudia pedir su nulidad. Por qué cuatro jueces del tribunal, impulsador por Omar Palermo, dictaron una medida que será resaltada en los ámbitos jurídicos progresistas pero que apunta a ser de imposible cumplimiento.

Pronto, demasiado pronto, Alfredo Cornejo ya enfrenta su primer conflicto institucional de relevancia.

El gobernador, la vicegobernadora Laura Montero y dos ministros, Gianni Vennier y Dalmiro Garay, caminarán mañana cerca del mediodía los escasos cien metros que separan a la Casa de Gobierno con el palacio de Tribunales para reunirse con los miembros de la Suprema Corte y pedirles allí que revisen o bien posterguen el fallo que puso límites a las detenciones.

Aunque la primera reacción contundente saldría de la misma Justicia.

El procurador de la Corte, Rodolfo González, principal apuntado por el fallo impulsado por el juez Omar Palermo, plantearía la nulidad de la sentencia a más tardar el martes, con el argumento, entre otros, de que se falsearon datos para dictarla.

Según se supo, las estadísticas de la Procuraduría estiman que no son más de 160 los casos de detenciones en las cárceles mendocinas sin prisión preventiva y no poco más de 800, como redactó Palermo.

Para González, estas cifras plantean un "nivel razonable" de casos, que se alejan bastante de la realidad planteada por los cuatro ministros (además de Palermo: Alejandro Pérez Hualde, Jorge Nanclares y Julio Gómez) que dictaron la controvertida medida.

Ya desde hace un par de días Cornejo sabía lo que se venía. El ruido interno que provocó en la misma Corte el apuro de Palermo en impulsar la sentencia definitiva había llegado a oídos del gobernador, quien habló por teléfono con Pérez Hualde.

El magistrado de extracción judicial jugó a poner en alerta al gobernador. "Yo estoy de acuerdo con Palermo", le dijo a Cornejo el miércoles a las siete de la tarde. Pero ya era tarde: a las nueve de la noche ya había sido notificada la sentencia y se desató la crisis.

El planteo de mañana será directo: el Gobierno entiende que la sentencia pone en riesgo el sistema de seguridad en la provincia, entre otros puntos clave, porque afectará el nivel de operatividad de la Policía.

Para el nivel de detenciones habituales en Mendoza, entre 20 y 70 por día, se necesitarán alrededor de 250 efectivos solo abocados a resolver los traslados y custodias mientras un juez resuelve.

Con recursos para hacer muy poco o nada en materia de seguridad, este solo movimiento de la fuerza los dejará -entienden den el Poder Ejecutivo- sin espacio para más nada.

Ahora bien. El verdadero problema está en otro lado.

Palermo está enfrentado con González, el jefe de los fiscales, y el principal funcionario cuestionado en este pedido de hábeas corpus, y si este último concreta su planteo de nulidad, la guerra estallará puertas adentro del Poder Judicial. 

No será la guerra política de Cornejo, pero afectará al sistema de justicia seguramente.

El hedonismo jurídico

La sentencia de la Corte conocida el miércoles, que apuntó a limitar las prisiones preventivas dictadas solo por la orden de un fiscal, es un golpe, en definitiva, al corazón del funcionamiento del Poder Judicial.

Desde hace tiempo que existe un reclamo generalizado que no sólo abarca la situación de congestionamiento de las cárceles mendocinas, sino también a las condiciones de detención de personas que pueden pasar hasta diez meses mientras se tramita su causa, sin que los atienda un juez.

Las mismas organizaciones de Derechos Humanos habían establecido que en Mendoza se ha llegado a comprobar hasta diez personas alojadas en celdas de 2,5 metros por 3,5 metros, durmiendo siete de ellas en el suelo.

Y también que 7 de cada 10 presos de las cárceles se encuentran en esa situación gracias a la prisión preventiva. En Mendoza, el 45 por ciento de las personas privadas de la libertad está en condición de procesada, es decir, sin sentencia en firme.

La población de las cárceles se duplicó en los últimos 15 años (de unos 2.000 a unos 4.000 presos) sin que en los últimos ocho años se haya construido un metro cuadrado de cárcel nueva.

Y esto ha ocurrido, muchos coinciden, porque los jueces de garantías avalan el 93 por ciento de los pedidos de prisión preventiva que hacen los fiscales.

La sentencia de la polémica se movió en dos planos, al menos. Determinó, para las detenciones a partir de la sentencia, que los fiscales deberán informar a los jueces de garantías dentro de las 24 horas de producida una detención y que estos tendrán otro día más para resolver si seguirán así o no.

Por otra parte, para los detenidos antes de la sentencia, la Corte instruyó una regularización de la situación procesal en un plazo de 60 días.

Los magistrados son parte de un sistema y no deberían regirse, como quedó en claro en este fallo, por motivaciones que sólo responden al hedonismo jurídico.

"Es obvio que esta sentencia caerá muy bien desde el punto de vista judicial y que será muy comentada en todos los ámbitos progresistas", se jactó un integrante del Poder Judicial conocedor de las motivaciones de cierta facción kirchnerista del palacio vinculada a Justicia Legítima.

"Aunque seguramente será de cumplimiento imposible", argumentó la misma voz.

¿Cómo hará un juez de garantías para probar efectivamente en 24 horas, como impuso la Corte en los aspectos resolutivos de la sentencia, que ese detenido no debe quedar en libertad?. Este es uno de los interrogantes.

Otro es por qué los jueces no se hicieron eco de la recomendación que realizaran los mismos abogados que presentaron el hábeas corpus colectivo.

"Hay que armar una mesa de trabajo para manejar criterios, porque esto es una bomba de tiempo", había dicho Diego Lavado, uno de los denunciantes.

La Corte actuó al revés: primero dictó sentencia y luego salió a plantear el diálogo con el Gobierno para aplicarla.

El camino del progresismo, tomado así, resulta fácil.

Palermo, el impulsor

Cornejo señaló este sábado a Palermo como impulsor, dentro del máximo tribunal, de aceptar el hábeas corpus colectivo presentado en setiembre por la organización Xumex.

Xumex es una asociación civil para la defensa y protección de los Derechos Humanos que saltó a la notoriedad en 2011, cuando fue el canal para difundir videos de torturas en las cárceles mendocinas que tuvieron un fuerte impacto nacional en aquel momento.

También cobró cierta relevancia un par de años después, cuando planteó la inconstitucionalidad contra la ley se salidas transitorias de presos, conocida como ley Petri, que aprobara la Legislatura en medio de un fuerte debate político.

Entre sus integrantes, además de Lavado, está Pablo Salinas, otro abogado históricamente ligado al kirchnerismo y que incluso fuera también funcionario del gobierno de Celso Jaque en materia de Derechos Humanos.

Palermo es quien tiene a cargo la Dirección de Derechos Humanos de la Corte y siempre coincidió con los argumentos de la denuncia sobre la situación carcelaria.

Es más: los datos que el Procurador está a punto de desmentir y que fueron presentados por Xumex salieron del observatorio que el propio Palermo creó en la Corte.

El fallo generó duros cruces en la sede de la Corte. Dos jueces, Herman Salvini y Pedro Llorente, se excusaron bajo el argumento de que ellos habían sido sometidos hace un tiempo a un pedido de juicio político por los mismos abogados que impulsaron el hábeas corpus.

Mario Adaro se opuso. Entendió que una medida de este tipo no podía concretarse sin haber articulado su aplicación con el Poder Ejecutivo.

Pero Palermo avanzó igual, luego de haber conseguido los cuatro votos que precisaba. El viernes 18 pidió votación plenaria y apareció el martes con una sentencia de más de 80 carillas para terminar de definir la cuestión el miércoles.

Opiniones (30)
19 de agosto de 2017 | 05:37
31
ERROR
19 de agosto de 2017 | 05:37
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. hubert, a que te referis cuando decis "milico". Se nota que sos kirchnerista, para vos todos los cabrones delincuentes tendrian que estar sueltos. Hubert, sos mediocre, aprende a usar eso que tenes dentro del craneo, lo tenes de adorno. Ser milicpo no es para nada malo, pensar como milico tampoco lo es, lo malo es ser "milico corrupto" como tambien lo son estos jueces, manga de cabrones mal paridos, corruptos, cobardes, inescrupulosos y ladrones, ganan mucho dinero, y se rascan los higos, no hacen nada sensato. Porqueria de personas, igual que los delincuentes a los que amparan.
    30
  2. NO den vueltas Cormejo es milico, pìensa como milico y actua como milico
    29
  3. "dx man" TOTALMENTE DE ACUERDO. En mi opinión faltan más carceles. California con 40.000.000 de habitantes tiene 400.000 presos y A>rgentina con los mismos habitantes tienen 60.000 presos. el UNO PÒR CIENTO contra el CERO COMA QUINCE POR CIENTO ! ! ! Pero si un candidato presenta como propuesta construir más carceles no lo vota ni la esposa. Y lo otro pasa por exigir a la Justicia. Recuerdo cuando tiempo atrás un lector envió un video de una Unidad Fiscal abierta sin los empleados q
    28
  4. Acá no hace falta ninguna mesa de trabajo. Cada uno sabe, en conciencia, lo que tiene que hacer. Los códigos están, las leyes están. Quienes tienen que ponerlas en práctica tienen que ponerse los pantalones largos y manos a la obra. Repito: CADA UNO SABE LO QUE TIENE QUE HACER Y NO HACE. Basta de desidia.
    27
  5. La discusión es de perogrullo. Todos sabemos por dónde pasa la solución al problema, pero nadie quiere asumir su cuota de responsabilidad, ni el ejecutivo (más cárceles, móviles de penitenciaría CON COMBUSTIBLE, Organismo Técnico Criminológico con personal suficiente y recursos, personal penitenciario suficiente en número e idoneidad) y Poder Judicial con auxiliares, fiscales, jueces y camaristas que trabajes a destajo, si es necesario. Basta de licencias por cualquier motivo.
    26
  6. La sentencia se refiere a los presos que están con prisión preventiva, es decir, sin que tengan todavía condena firme. Esto puede suceder, o porque no tienen condena, o porque sí la tienen (fueron condenados por un tribunal de primera instancia), pero la defensa apeló, y esa apelación (o la apelación de la apelación) todavía no tiene una decisión final (inapelable). Como ya lo he dicho muchas veces (y lo describió Diana en una nota) los garanto-abolicionistas suelen no distinguir ambas situaciones. Así ocurre en esta sentencia, en la que se pasa de "sin condena firme", a "sin condena", como si fuera lo mismo. Además, en Argentina se han multiplicado las oportunidades para apelar (y apelar de la apelación, y apelar de la apelación de la apelación....), con lo cual es claro que habrá multitud de condenas que no están firmes. En tal caso, si el acusado está preso, se considera que no lo hace como condenado, sino en prisión preventiva.
    25
  7. La sentencia se refiere a los presos que están con prisión preventiva, es decir, sin que tengan todavía condena firme. Esto puede suceder, o porque no tienen condena, o porque sí la tienen (fueron condenados por un tribunal de primera instancia), pero la defensa apeló, y esa apelación (o la apelación de la apelación) todavía no tiene una decisión final (inapelable). Como ya lo he dicho muchas veces,los garanto-abolicionistas suelen no distinguir ambas situaciones. Así ocurre en esta sentencia, en la que se pasa de "sin condena firme", a "sin condena", como si fuera lo mismo. Además, en Argentina se han multiplicado las oportunidades para apelar (y apelar de la apelación, y apelar de la apelación de la apelación....), con lo cual es claro que habrá multitud de condenas que no están firmes. En tal caso, si el acusado está preso, se considera que no lo hace como condenado, sino en prisión preventiva.
    24
  8. Lo paradójico de la sociedad mendocina y de este periodista en particular es que reconocen que el Poder Judicial está manejando mal la problemática con anterioridad a este fallo y resulta que ahora salen a defender a los que llevan adelante esas políticas que critican. ¿Quién sino el Procurador de la Corte actual y los Jueces de las Cámaras Penales más viejos que actúan en la órbita que ataca esta sentencia, son los que están haciendo mal las cosas? Entonces ¿por qué salir a defenderlos? Están escapándole al enemigo señores. No es el que intenta cambiar la situación que tanto critican al que tienen que apuntarle, sino a los que hasta ahora han manejado el sistema, sino son estúpidos. Agradezcan que hoy tenemos en la Corte un Juez como Palermo que por lo menos está intentando desenmascarar a los ineptos y vagos que hasta ahora cómodamente han manejado tan pésimamente el sistema penal de Mendoza. Si lo atacan a él fiándose en lo que hablan los que siempre estuvieron y están detrás del descalabro que es actualmente el sistema, sólo lograrán que nada cambie. ¿Les parece que nada tiene que cambiar?
    23
  9. Así es fácil ser periodista...
    22
  10. Siempre se dice lo mismo " entiendo que la gente este harta de la inseguridad " peroooooooooooo, me cago en la gente y aca la comodidad de los delincuentes es mas importante que la gente. Yo sugiero al gobernador Cornejo que se solicite formalmente al gobierno nacional la intervencion del poder judicial de Mendoza, no da para mas esto, un poder que solo puede castigar al 0,2 % de las acciones y hechos delincuenciales no puede seguir funcionando autonomamente y hay que hacer cirujiai mayor. En caso de no haceRse esto propongo que la provincia de Mendoza se retire de los pactos preexistentes que la atan a la CN y sancione una ley de ciudaadanos y milicias libres armados juntos con la pena de muerte en todo el territorio provincial, Si estos zurditos van a soltar cientos de delincuentes a la calle y bueno defendamonos con armas, NOS ASISTE EL DERECHO DE AUTODEFENSA CIUDADANA.
    21
En Imágenes
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
15 de Agosto de 2017
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial