Julián Weich quiere llevar agua segura a toda Argentina

El popular conductor de TV -también embajador de Unicef- se sumó a un emprendimiento privado con foco solidario.

En Faltaba Más, el nuevo programa de MDZ Radio, que se emite los viernes de 21 a 23 hs, hablamos con Julián Weich y el doctor Nicolás Werteimer, impulsores de "Agua segura", un proyecto para mejorar las condiciones de acceso y consumo del recurso en las zonas más postergadas del país.

Según datos oficiales, en nuestro país casi 6.000.000 de personas no tienen acceso a agua segura para el consumo. Weich y el Dr. Werteimer están a cargo del gran desafío de dar solución a esta emergencia.

Nicolás tiene 27 años, graduado de la Universidad Austral con honores, y fundador del proyecto "Agua segura" nos contó de qué se trata este proyecto: "Agua segura se trata de un sueño que surge a partir de una búsqueda por Google. Aburrido y un poco descontento por sentir que como médico no estaba cambiando el mundo busqué: `cosas que están cambiando el mundo´. Ahí encontré una imagen de unos niños, que parecían ser de África, tomando agua de un lago bastante turbio con un tubito azul. Esa imagen me remitió a Argentina y las cosas que yo había visto en zonas rurales mientras terminaba mis estudios".

"Según los datos oficiales, 1 de cada 5 argentinos está tomando agua no tratada. Pero los censos son imprecisos, porque los números oficiales dejan afuera a mucha gente indocumentada", contó el doctor.

"Al googlear, me di cuenta de que era muy complementario a lo que yo había estudiado. Había papers, estudios, certificaciones de universidades de Estados Unidos y noté que el tratamiento que ofrecían estos filtros era de alta protección en salud. Usando el filtro, el agua no tratada pasaba a ser segura a través de un proceso por fuerza de gravedad muy simple, sin electricidad, sin una instalación compleja. La fuerza del peso del agua hacía que pasando por distintos filtros no pasara ni el rotavirus que es el virus más chiquito a lo que estamos vacunando a miles de chicos, para prevenir la mortalidad infantil por diarrea podía solucionarse muy fácil. Ahí me contacte con esa empresa para solucionar este problema", destacó.

"El proyecto nace en Suiza, en una empresa de impacto social. Nosotros lo que hacemos es representarlos acá", aclara Nicolás. "Me puse un traje para 'caretear' un poquito ya que era estudiante, me fui a la oficina de mi viejo, porque en mi casa con el cuadro de Mickey no quedaba bien. A los de Suiza les pareció muy interesante que un médico de Sudamérica estuviera interesado en el proyecto y me brindaron un montón de información, para que pudiera bancar algo tan grande".

"Me sentí limitado respecto a lo que sabía en el plano social y ahí es donde entra Julián Weich. Es una persona increíble que tiene 20 años de experiencia como embajador de Unicef y mucho contacto con ONGs, directores de escuelas rurales, supervisoras, toda gente que lo conocía a él por haberlo visto en la tele… Y bueno, su cara bonita nos abrió las puertas".

- ¿Venden los filtros y los instalan?

- El primer paso es ver quién lo necesita, eso lo vemos con las ONGs. Los datos sobre quién no tiene acceso al agua de red se puede saber por las intendencias. A nivel nacional y provincial. Se llama a proyecto financiado con particulares. Y ahí arma el proyecto, donde en muy poco tiempo se juntan los recursos para llevar agua a quien lo necesita.

Trabajamos con la fundación Messi, Sancor, el banco Galicia, etcétera. No solamente ONGs, también empresas y particulares. Empresas con mucha responsabilidad en el área social.

- ¿Cada vez que vas a instalar esos filtros te cambia la vida no?

- Te cambia la vida. Lo primero es ver que el chico está acostumbrado a sacar agua de un pozo, verde,y la bebe. Cada proyecto se acompaña con una capacitación y educación a las personas. Porque muchas de ellas extraen agua clara de pozos, pero la llevan en baldes con musgo o sucios. Entonces acompañamos la instalación de los filtros con una capacitación. Lo sorprendente es que los niños son quienes más rápido aprenden y enseñan a los más grandes que ya están muy acostumbrados a hacer las cosas de determinada forma. Entre las risas de Julián y la parte técnica que paso yo, se genera algo muy lindo.

Pero los niños son los que dan el ejemplo, mucho más que los grandes. Los adultos muchas veces dicen "tantos años así no me paso nada, ya no me va a pasar nada". Lo que pasa es que muchas veces usan ese agua para la leche en polvo o para los jugos… y es muy triste.

- ¿Cómo funciona la empresa?

- Entre 4 amigos pueden apadrinar 4 familias, cambiándoles la vida a 20 personas. Con el valor de lo que gastaría cada uno en un par de zapatillas.

Van unos padrinos que capacitamos en Buenos Aires a llevar los filtros a Santiago del Estero. Cuando llegan nos mandan un Whatsapp diciendo: "Acabamos de llegar. Esta zona estaba con sequía, tomaban agua podrida de un charco. Caca de pato. Cuando vieron los filtros, esta familias, que estaban por dar en adopción a sus hijos (un bebé y varios chiquitos) por no poder darle agua, se emocionaron todos, lloraron, y hoy siguen juntos, ya que el filtro instantáneamente les empezó a dar agua a todos ellos.

- Acá, en Mendoza, ¿hicieron algo?

- Sí, de alguna manera indirecta. Con Messi y Grupo Sancor. En el límite entre San Juan y Mendoza, en una comunidad Huarpe. Es un desierto, hay aproximadamente 200 familias separadas por kilómetros de desierto. Casas hechas de barro, de palos y toman agua de lluvia y de un río. Las condiciones son bravas. Pero estuvimos más en San Juan que en Mendoza, en un límite medio difuso.

Julián Weich, socio solidario

- Julián, ¿hicieron algo con Conin?

- La verdad es que nosotros lo llamamos al doctor (Abel) Albino y nunca nos contestó por estar ocupado. Sí trabajamos con lugares y espacios que también trabajan con CONIN. Está muy relacionado el trabajo del señor Albino con el nuestro. Porque si le das de tomar leche en polvo con agua contaminada a un niño es como haciéndole tomar nada. Es muy importante a la hora que una persona se nutra, que la comida y que el agua sean potables.

- ¿Cómo te sumaste al proyecto?

- Me sumé al proyecto cuando Nico me llamó. Yo lo ayudé de forma desinteresada pensando que era una ONG, pero al poco tiempo él volvió a llamarme y me aclaró que él no era una ONG, que era una empresa de impacto social, y que quería asociarse en este proyecto conmigo. Nos asociamos y hoy disfrutamos de visitar juntos las provincias del país, llevando agua segura a gente que la necesita.

En este momento está pasando que hay empresas que están pensando en ganar plata, que no está mal, pero a su vez hacer algo por la gente y por el mundo. Capitalismo consciente, eso es lo que hacemos con Agua Segura, Xinca y muchas otras. Las empresas dicen que "no hay que ser la mejor empresa del mundo" y sí "la mejor empresa PARA el mundo".

- ¿Ustedes están en contacto con el gobierno de la provincia de Buenos Aires?

- Nosotros estamos en contacto con quien quiere estar en contacto con nosotros. Los filtros transforman cualquier agua en agua segura. Tanto los donantes particulares, como las empresas, ONG u organismos estatales pueden ponerse en contacto con nosotros y ayudarnos a solucionar este gran problema que tenemos los argentinos.

La verdad es que los filtros tienen casi nada de mantenimiento. Los comunitarios y los familiares, se purgan una vez por día. De una forma muy sencilla, con una palanca en uno y con una limpieza con una esponjita cada 10 días. Es muy sencillo.

Acá lo importante es el filtro. El doctor y yo nos juntamos para hacerlo llegar a la gente, pero la vedette es el filtro.

La historia del filtro

Este filtro potabilizador es una evolución de un mosquitero que se fabricaba para intentar una solución a la malaria en África que luego se fabricó más chiquito para que el gusano de guinea no pasara y más tarde se volvió más chico aún para que evitar el paso de bacterias (este filtro es muy usado por los montañistas). Este último equipo utilizado por Agua Segura es la versión más lograda de todos los filtros mencionados que logra que no pase el rotavirus.

El verano es la fecha de más necesitad del agua. Con el calor, la deshidratación y demás, es la época en la que más deberíamos ponernos las pilas para solucionar este asunto.

El dato de color, es que Julián Weich dice que su emprendimiento social favorito es Xinca, el proyecto 100% mendocino de zapatillas, nuestros invitados de la semana pasada.

Si no sabés cómo ayudar, si no tenés un mango para colaborar con un filtro, Julián dice que ayudes a difundir la página, que lo cuentes, que eso ayuda un montón.

Juntarse entre amigos y comprar algunos equipos de Agua Segura puede garantizar que muchas familias puedan tomar agua potable.

Al final de la nota, Julián Weich invitó a toda la audiencia mendocina a apadrinar a alguna familia necesitada.

En Facebook Proyecto Agua Segura

www.aguasegura.com.ar

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