Macritópicos: Cinco indicios de "normalidad" en una semana

Son pocos los hechos que puede sumar el nuevo gobierno nacional en menos de una semana. Sin embargo, una serie de puntos demuestran lo que puede ser el camino trazado para diferenciarse del pasado reciente. Si es así, podemos discutir algunos conceptos sobre la "normalidad" del país.

 Guste o disguste cómo piensa y qué piensa hacer en el gobierno Mauricio Macri, en tan solo una semana hay que reconocer que dejó a gran parte de la sociedad y en medio de ella a los periodistas y comunicadores, en off side. Seguimos con la inercia de plantear las cosas bajo el esquema cultural, el núcleo básico del “deber ser” y básicamente la costumbre que impuso tener a lo largo de 12 años a un gobierno del mismo signo político y, con ello, a una oposición anulada, una campaña electoral permanente y sin pausa y un imperio absoluto de la opción “estás con nosotros o en nuestra contra”.

El triunfo de Macri dejó descolocado al país. Sinceramente, pocos pensaban que pudiera triunfar. Daniel Scioli era el número puesto y, si no, el aparato de difusión y la “patria encuestadora” habían instalado con éxito rotundo que “Sergio Massa es el único que puede ganar en el balotaje”. El chubasco de agua helada cayó por igual en triunfadores y derrotados y los chuchos de frio siguen tras una transición de escasas dos semanas. No ha habido tiempo de digerir ni una cosa ni la otra, ni para los protagonistas directos y el resto, estamos intentando hacerlo.

De hecho, nos colocó de golpe de nuevo en la realidad un hecho inédito, ciertamente bastante inexplicable (aunque la militancia ensaya los más raros argumentos para fundamentarlo) como fue que Cristina Fernández de Kirchner no quisiera participar del acto de traspaso de mando: siguió peleando, sola. No encontró nadie en el ring que quisiera compartir su afán beligerante. Pedaleó en el barro y todo indicaría que –si está en todos sus cabales- el arrepentimiento por el chasco tiene que estar presente aunque sea en su fuero íntimo.

Fue Raúl Alfonsín el que dijo que el mayor triunfo de la democracia fue poder entregarle los atributos presidenciales a otro mandatario elegido democráticamente, y vaya si le tocó humillarse al entregárselos a Carlos Menem, que le generó uno de esos acostumbrados cimbronados de Estado, primo hermano del golpe, con saqueos y movilizaciones en todo el país que lo obligaron, inclusive, a tener que entregar el mando con anticipación, para que no corriera sangre. En aquel momento, se dejó de lado el egocentrismo personalista y se puso sobre la mesa la institucionalidad democrática. Ahora eso no sucedió.

Por eso en pocos días el “presidente Macri” –y hasta suena raro escribirlo todavía- no ha impactado emocionalmente y en masa en los argentinos, aunque sí podemos repasar una serie de indicadores que sorprenden y que no deberían hacerlo, debido a su “normalidad” en un régimen democrático pluralista.

1- Autenticidad. Macri se presenta tal cual es. Supongamos que detrás de cada cosa que hace está el publicista Jaime Durán Barba: pues de todos modos Macri es eso que creó Durán Barba y no calcula el impacto positivo o negativo de su forma de actuar cuando hace bromas tontas en la toma de juramento de sus ministros o baila con la banda presidencial puesta en el balcón de la Casa Rosada. Más aún: rompió con lo que los medios le decíamos que debía hacer, siguiendo la pauta aprendida de la lógica cultural kichnerista del “blanco o negro”: “Debe aceptar lo que plantea Cristina”, “Ojo que el balcón es de Perón”, “Nadie lo saludará en la Plaza de Mayo”, “El peronismo le hará el vacío, sobre todo los gobernadores”... y mucho más. Hay que sumarle al esquema de autenticidad el análisis de la crítica que se le formula en torno a que es “de derecha”. Claro, es de derecha, no puede esperarse otra cosa: su núcleo de ideas lo son. ¿A alguien se le ocurriría racionalmente reclamarle al papa Francisco que salga de golpe y porrazo, por ejemplo, a admitir el aborto, la homosexualidad y a nombrar mujeres en la jerarquía eclesiástica? No, claro que no, porque se espera cierta “normalidad” dentro de su propio conjunto de valores, dentro de su ética propia que, por cierto podemos no compartir. Lo que pasa es que hasta hace unos días imperaba la lógica maniquea: todo o nada, sin posibilidades de opciones intermedias y ni siquiera con posibilidad de que se acepte la disidencia. Hemos vivido un período de exitación mística cuasi religiosa y no nos hemos dado cuenta de ello hasta ahora en que la “normalidad” nos golpea, sorprende y probablemente, asuste.

2- Gestión. No sabemos todavía en torno a acciones directas de gestión, pero por lo menos ha plantado un mojón: ya sea que lo quiere instalar es una diferenciación de la parafarnalia propagandista del kirchnerismo, al menos instauró una metodología desde sus primeros actos. Fue a un municipio kirchnerista y le prometió obras. Ya sabemos que sumó a un ministro que lo fue con Cristina Kirchner, como es Lino Barañao y dijo en su discurso (descafeinado pero revelador así y todo de su impronta) que quiere conformar equipos con personas que piensen diferente, de modo que discutan las mejores soluciones a los problemas del país. Parece lógico, pero no lo era hasta el 10 de diciembre. Da una idea de superficial, pero tampoco lo es: es esencial, simple, positivo hasta para los que se fueron del gobierno que esto pase así.

3- Consulta. Tenemos un presidente que no tiene una profunda formación política. Su experiencia en la vida la hemos leído en las revistas que funcionan como vidriera de la alta sociedad. De hecho, lo mismo nos hubiera pasado si el triunfador resultaba ser Daniel Scioli: le inventaron un relato popular de su vida cuando ni siquiera podemos recordar de dónde viene, quiénes son sus padres, de qué trabaja cuando no gobierna y de qué se acaba de recibir en una universidad privada, días antes de afrontar la elección presidencial defendiendo la universidad pública. Por eso lo “normal” una vez más es que el presidente consulte muchos temas sobre los que no conoce. Pasó el día del triunfo, cuando acompañado por la esposa del líder venezolano Leopoldo López, preso, Lilian Tintori, aclamó el fin de la participación de Venezuela en el Mercosur. Lo corrigieron entre la canciller Susana Malcorra y probablemente Dilma Rousseff, de cuyo apoyo necesita. La respuesta fue rápida: error, consulta, acción, enmienda. Se desdijo, se reunió con Dilma y Bachelet y ambas vinieron a acompañarlo en la asunción junto con otros dos chavistas: Evo Morales y Rafael Correa, algo que parecía improbable y que habla –aquí va de nuevo el término- de “normalidad”.

4- Campaña. Hemos vivido 12 años de un sistema de campaña electoral permanente, una “maquinaria para la victoria” que se averió en 2009 cuando perdió el mismísimo prócer del proceso, Néstor Kirchner, cuya imagen intentó opacar su esposa dejándolo de lado y sólo en el bronce de cientos de bustos. Se le llamó “democracia” al hecho de convocar a votar una vez tras otra, sin respiro para pensar a quiénes votar y por qué, hasta que la rueda se salió de su eje y la pasión votadora les jugó la peor de las trampas: los dejó de a pie, fuera de las estructuras del poder no solo en el país, sino en el lugar que más les dolió y afectará para la recomposición, la provincia de Buenos Aires. ¿Macri es un “dulce demócrata” que no propagandizará con sus actos? En principio, nadie es ingenuo. Pero se ha lanzado a gobernar poniéndose una vara tan alta que él mismo tropezará si no sabe usarla. Se propuso mostrar en hechos el ejercicio del poder y en un presidente que no tiene ideales ni oratoria para entretener y hacer alarde, lo único que puede funcionar es tan simple y “normal” como todo esto que estamos analizando: lo que haga y lo que no haga, sin “cotillón” a su alrededor. Si llegara a ideologizarse nadie le creerá. Si no supiera hacer las cosas, caerá a pedazos la confianza en su presidencia y pasaría a ser solo un nombre más en la larga y despareja lista de mandatarios que han estado al frente del país.

5- Legitimidad. Las elecciones se ganan por un voto. Si no, pregúntenselo a Nicolás Maduro, ya que así parece que fue su último triunfo. O a Bush y Gore, que fueron protagonistas de un virtual empate y el último desapareció de la política a pesar de haber “casi ganado”. También la legitimidad se construye, como lo hizo Néstor Kirchner, que no ganó la presidencia, salió segundo. Podría decirse -en términos deportivos- que la ganó “por abandono” de Carlos Menem o “en los escritorios”. Obtuvo menos de un cuarto de los votos emitidos y luego escaló en la consideración pública para instalarse con liderazgo como presidente. Cuando ganó –le contó a MDZ un gobernador peronista- “no sabía ni cómo hablar con los mandatarios de su propio partido al punto que tuvo que contratar los servicios de Juan Carlos Mazzón”. Cristina le daría de baja sobre el final de su mandato y, casualmente o no, ella misma sucumbiría ante una sucesión de errores estratégicos y tácticos consultados solo con La Cámpora, es decir, con su espejo. Macri ejerce legítimamente la presidencia y está construyendo una base más amplia con las consultas. Logró sortear el boicot kirchnerista con la presencia en el Congreso no solo de gobernadores que obviamente quieren diferenciarse del pasado reciente, como Juan Manuel Urtubey, sino de otros que, como Gildo Insfrán, son poco menos que el “cuco” para cualquier macrista informado. Scioli, Massa, Rodríguez Saá y Stolbizer lo acompañaron. De hecho, medio FIT le cuestiona al cordobés que es diputado por Mendoza, Nicolás del Caño, no haber concurrido a la convocatoria realizada a los ex contrincantes. “Si le iba a mandar una cartita con sus objeciones, ¿por qué no se lo dijo de frente y ganaba más puntos como líder?”, se preguntaron desde el PO, la otra pata del frente que camina con dos pies izquierdos junto al PTS.

Es cierto: la “normalidad” aburre. Pero nadie indica que el frenesí de bronca en el que hemos vivido en los últimos años haya servido para mucho. Hoy la pobreza es una “cuestión de fe”: se cree o no en lo que dice cada sector. La pasión le pasó una aplanadora por encima a la razón. Pero tarde o temprano las cosas se acomodan. A simple vista esa fe en que todo está “excelente” como dicen los acólitos de CFK y todo es “un infierno” como sostienen los críticos que saben que aquello no es verdad, pero no cuentan con instrumentos reales de medición, se tendrá que cambiar por la ciencia que vuelva a medir la realidad para saber hacia dónde hay que apuntar, con menos propaganda y más acción.

Opiniones (12)
21 de septiembre de 2017 | 20:57
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21 de septiembre de 2017 | 20:57
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  1. Todos el mismo libretito, unión armonia, basta de autoayuda viejo, digan con ese manual cho to, como haces para vivir si el asado vale 120, el colectivo 6, y cornejo te quiere subir el sueldo por decreto por que para los laburantes plata no hay...
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  2. ¿A cómo la succionada de miembro? Quiere bajar el presupuesto de educación del 6 al 3% pbi por decreto, lleva 32 DNU en cuatro días... Esto si que es periodismo militante viejo...
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  3. Raulon, veo que comentas en todos lados, pero quería consultarte y me ayudes a quitarme una duda que tengo. Si en el modelo Kirchnerista, donde por años ha se emite moneda sin respaldo y los gastos son mayores a los ingresos, a mi entender eso es hipotecar el futuro de mis hijos y los de todos. Me ayudarías a encontrar el error en mi análisis así comprendo la realidad.
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  4. brugebo, no hablo de corrupción yo solo hablo de un modelo de pais , el modelo neoliberal que ya está hipotecando el futuro de tus hijos. Y en eso soy objetivo, del otro lado tenés un pueblo movilizado y organizado, con convicciones y coraje. Y de este lado qué tiene macri para defender su modelo y recetas neoliberales? esos 6000 que fueron a la plaza con 7000 policias cuidandolos? De un lado el PRO con 6000 estudiantes que quieren pisar a los trabajadores del estado que solo pide cobrar, y del otro lado los miles de trabajadores bien organizados, con clara conciencia. Tomá conciencia de la gravedad en que se meten intentando engañar a un pueblo donde los cientificos y academicos están del lado de los K. La paz se logrará cuando macri y prat gay, dejen de lado el modelo neoliberal, pero ya se han embarcado, y lo hacen de torpe, porque no son politicos, solo gerentes que defienden intereses de los grandes monopolios financieros.
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  5. Es dificil aceptar nuevas "politicas"...de union.. porque si sos de derecha o izquierda..no sos mi enemigo.. ambos nacimos aca... A ARGENTINA..la levantamos todos juntos....laburando...concensuando....discutiendo ideas y proyectos..hasta los puntos de vistas distintos hablarlos.....para el bien del pais....pero...si no nos damos cuenta de ello....si.... estamos en el horno.... Ejemplo..la actitud DEl Caño...pobre...se imaginan un tipo asi de presidente? hasta Altamira lo critico..El pais nos necesita..Laburemos para ello
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  6. Moni2015 Difícil digerir no?. Eso pasa cuando a uno se le lava la cabeza de tal forma que sólo cree en la épica de las cosas que se dicen, pero que casi todos sabemos que no se hacen. El doble discurso para la gilada. No me gasto en refutarte cada una de las mentiras que te comiste por que es fácil, sólo basta ver la realidad que dejan 12 años de reinado, incluido cerca del 30 % de pobres luego de la década ganada. No se puede pensar que por encima de todo esta el proyecto, aunque en el medio este la corrupción, la incapacidad, la prepotencia y el unicato. Para mi el fin no justifica los medios, si así fuera, cualquiera podría arrogarse el derecho de matar por lo que piensa. Esperemos que los que gobiernan lo hagan con eficiencia y sobre todo honestidad, si no, tenemos oportunidad en dos años y luego en cuatro. Seamos menos extremistas y seguro nos irá mejor a todos.
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  7. Raulon, ya no sos "el pueblo". El pueblo votó a Macri y aunque digan con con el 51%, Cristina tuvo en su mejor momento el 54%, osea que tampoco fue la gran cosa incluso ella. Porqué les cuesta tanto aceptar la derrota?, no lo entiendo. Perdieron pero siguen hablando como si fueran la mayoría. Yo no digo que tengan que estar de acuerdo, pero esto de atacar por atacar a tontas y locas lo que sea por lo que pueda ser que esta gente decida hacer, y por cómo eso que esta gente puede llegar a decidir va a poder llegar a afectar al país. Todos supuestos, he leído algunos que incluso se jactan de su inteligencia y conocimiento para saber lo que ya va a pasar, que hay pocos a su altura para saberlo, que la historia se repite (la historia no se repite, hay semejanzas pero nunca vamos a vivir una década como la del 70, podrá ser similar pero no igual, ni como la del 80 ni la del 90, etc.). Cristina "se mandó" varios líos y mentiras. Moni habla de los muertos de De la Rua pero se olvida de los muertos de Jaime. A ver si les queda claro de una vez porque son bastante duros. Mierda hay en todos lados, en el FPV,en el PRO, en los Radicales. En todos lados muchachos!. Ahora solo nos toca ver con que mierda se van a salir estos, pero veamos primero y veamos los resultados. Ajuste nos vamos a tener que comer todos por los subsidios, los planes y la guita que se robó el gobierno anterior, porque sinó no estarían todos los gobernadores mendigando plata para pagar, NO LO VEN CARAJO??. No ven que se robaron todo?? que quieren vender hablando de De la Rua?. Miren esta semana y la pasada y van a ver gente que trabaja para el estado (que se llenó de gente para encubrir el desempleo) que no puede cobrar muchachos!. Me duele ver que son tan duros y me viene a hablar del pasado del 2001 o me vienen a hablar del 2019. Yo les hablo del ahora, del BCRA vacío, de la gente estatal que no cobra Noviembre!, ni hablar del aguinaldo, de cómo esta gente usaba la plata del ANSES para mentirles con el precio del boleto del micro y ahora que viene alguien (o peor aún se lo firma el que ya se fue antes de irse) a decirles que el boleto debe valer $6 entonces saltan a llorar como niños. Esto se los iba a decir Macri, Scioli o quién subiera. No son más que llorones que les gusta y les encanta cuando les dan y les regalan, pero cuando les vienen con la verdad ponen el grito en el cielo. Cuando quieran discutamos sobre subsidios y planes sociales, evidentemente son muchos los que van a llorar cuando el gobierno les deje de dar. El gobierno no está para distribuir recursos de quienes trabajan más para los que trabajan menos (no distribuyen de los que ganan más porque por eso los mismos políticos se llenaron de plata TODOS). El gobierno está para generar oportunidades, para tirarle sogas a los que están en el pozo pero no para subirlos, sino para que ellos agarren la soga y suban con su propio esfuerzo, esa es la diferencia. Pero parece que muchos se han acostumbrado al poco esfuerzo, y claro, ahora van a llorar todo el día y toda la noche. Si Macri empieza a entregar el país yo también voy a salir a repudiarlo, pero si nos pide a todos un esfuerzo y un sacrificio para arreglar el lío que nos dejaron yo estoy dispuesto y acostumbrado a los sacrificios. Vengo laburando 12 años para mantener gente que vive rechazando trabajos para no perder los planes, esa es la gente que votó a Macri, sabemos de sacrificios y de pagar impuestos a lo loco. Ahora también le toca a ustedes.
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  8. Los mendocinos se olvidaron que un gobernador tuviera presencia y voz cerca del presidente. Los dos últimos muñecos, por supuesto que chuparon medias y No obtuvieron nada, ni el saludo les daban. Un destrato insólito para esta provincia. Esperemos que a Cornejo y a todos los gobernadores le vaya mejor, basta de domesticarlos con la chequera (bien de kirchnerista). Buen comienzo.
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  9. El enfrentamiento: estas con nosotros - los medios-, o sos K y estas contra nosotros, esa dicotomia la instaló en el 2005 los grandes medios con mayor audiencia. Y lo hicieron para sacr la ley de medios que les quitaba el negociado de la informacion. Les quitaba el monopolio, tanto es así que ahora esos grandes medios quieren que veamos un cuento de hadas en macri y las medidas de ajuste que vendrán. Es un sofisma claro echarle la culpa al Kirchnerismo del enfrentamiento. Si uno realiza un serio análissi del discurso de lso monopolios mediaticos desde el 2005 y revisa sus editoriales se nota a la legua su intencion destituyente. Incluso sus troll en internet han montada muscha operaciones de prensa. Hoy Aguad viene a eliminar la Ley de medios diciendo que ahora no atacarán al gobierno actual. Esto nos muestra a klas claras que volverán a ejercer presion al gobierno con ese juego sucio. El podio los instalaron los grandes medios, no el puieblo que lo que hace es solo defenderse ante esa canalla que insulta. En este editorial leo que dice"si cristina está en sus cabales... está sola pataleando en el barro" Insultando a Cristina. Revanchismo puro contra el pueblo.
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  10. Lothar, es al pedo. Gente como Moni2015 están empecinados en que juntos NO.
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