Patagonia: Comer, beber y escalar - 2° parte

Tierra lejana, exótica y atractiva que reúne ríos, glaciares, estepas y altos picos. Tan hostil con sus vientos helados, nevadas y largas distancias como amigable por la gente que la habita.

Recibí nuestro Newsletter
Recibí la mejores recetas e ideas de cocina, descuentos e invitaciones a restaurantes.

 

Patagonia como la mayor parte de Argentina se formó por inmigrantes. Por su clima y características atrajo a aquellos que se sentirían como en casa, entre ellos alemanes, suizos, o galeses. Las diferentes culturas se fueron mezclando con las existentes como la cultura aborigen y la criolla. Aunque han pasado muchos años los distintos rincones han mantenido su magia y estilo. 

Déjenme contarles algunas joyitas que encontré en mi último viaje.


Argentina 769655 960 720

En una mañana soleada bellísima y despejada en El Chaltén decidí visitar uno de sus senderos, obviamente como principiante, el más corto. El camino más corto y simple es el que te conduce al Mirador de Los Cóndores o Las Águilas. Para tomarlo hay que pasar por la oficina de informes, la cual además de asesorarte por gente bien instruida y apasionada podes tomarte unos mates con los guardaparques si sos suficientemente caradura.

Fitz roy 970108 960 720

Mis consejos para este trayecto es llevar agua fresca, calzado cómodo, ropa ligera y un rompevientos además de un infaltable pañuelo para el cuello. Ahh lentes oscuros y bloqueador son tan necesarios como una buena cámara fotográfica ya que paso a paso en el ascenso es posible tomar las fotos más bellas que se puedan tomar tanto del pueblo como también de El Fritz Roy, el macizo Torre y Adela mientras se avistan los cóndores. Si la energía y el entusiasmo te dan te recomiendo subir hasta el mirador de Las Águilas, donde se pueden observar desde otra perspectivas los glaciares y la gran estepa. Mientras subía veía gente con bolsos tipo picnic cargados de cosas que te hacen difícil el ascenso o con zapatos re lindos pero no adecuados o los más aventurados como nosotros que subimos sin agua, en fin cada uno disfruta o sufre en su propio estilo.


Al regreso con la satisfacción de haber recorrido esta belleza, con las pilas recargadas, los pulmones llenos de aire de montaña de pureza absoluta, la caminata sigue hacia la ciudad. Sobre la calle principal podés disfrutar de la merecida cerveza artesanal en el reconocido local “La Cervecería”.

SAM 0280

Su propietaria, Blanca del Río, una de las personas de más edad en la ciudad pero que, según los locales, también una de las más activas e inquietas, con una vitalidad que los de 30 envidian. Ella misma montó el lugar, plantó los árboles, construyó su casita y comenzó sus primeras cocciones de cebada. Traía las ganas de radicarse en este paraíso y la pasión por la cerveza. Hoy cuenta con un lugar bien diseñado, por su hija Manuela, con detalles de cálida madera, recortes de diario y ventanas que recuerdan a una casita del Tirol. Al lado del restaurante está la microbrewery, espacio hoy destinado a la elaboración artesanal de las dos cervezas que se pueden disfrutar con alguna rica sopa, una pizza como Dios manda y con la atención sonriente de su personal.

SAM 0262


El día anterior en medio de los preparativos del seminario que dictaría por la tarde “El vino compañero de aventuras en el Chaltén” visité “La Tapera” un lugar relacionado al fútbol, con camisetas de famosos enmarcadas y con mozos que vuelan como si fuesen a meter el gol de su vida mientras te dejan la carta, levantan el plato vacío de la mesa de atrás y dejan el postre en la otra.

SAM 0015


Lo mejor del lugar fue la crema de zapallos y el pan tipo brioche con semillas de sésamo negro. Podría haberme comido 10! sin exagerar! Sin tiempo para entrada fui directo al principal, una trucha arcoiris pescada en los ríos de la zona acompañada con crema de queso y espinaca. Era un plato llenador ya que además de una tremenda trucha la acompañaban con una mini ensalada y un milhojas de papas de libro. Fiel a mi dicho favorito, pais que fueses bebeis lo que viereis, maridé el plato con una exquisita cerveza llamada Supay. Me gustó tanto que a la vuelta me traje unas botellitas de recuerdo.

SAM 0018


Luego del seminario con más de 40 personas y 240 copas servidas de grandes vinos argentinos de Salta a Patagonia, fui guiada hasta el restaurante “Estepa” donde realmente viví la gastronomía regional con aires de alta cocina europea. Sin versos ni destellos de cocina molecular sino con el entendimiento del ingrediente. Por la ventana se puede ver la humilde huerta que les provee de hierbas aromáticas y algunos vegetales.


La rusticidad de la huerta ponía en perspectiva lo duro que es el clima y lo pobre de su suelo.

Portada


La entrada era una mini raba con hojitas de hinojo y un hilito de ají rojo, refrescante y picante a la vez duró en la boca lo que dura un suspiro pero en la memoria gustativa y olfativa aún permanece. El chef fue enviando pequeñas porciones de distintos platos, uno más sabroso que el otro: ravioles de trucha, cordero patagónico en su fuego el cual llegaba a la mesa literalmente en su fuego. Los postres fueron capítulo aparte, cítricos, fugaces, perfectamente elaborados y con toques patagónicos inconfundibles como la Panna Cotta con coulis de Calafate.

SAM 0120

En fin, pensé que en esta segunda parte podía cerrar el capítulo Patagonia, pero es imposible abarcar en tan pocas palabras algo tan extenso. Espero que se tienten y no dejen de visitar una de las joyas del mundo que la tenemos en nuestro propio territorio y que más de 100 mil extranjeros recorren miles y miles de kilómetros para descubrirla cada año.


Salud!



Hasta la próxima semana.

Laura ortiz ch

 María Laura Ortiz
MariaLauraortizSomm@gmail.com
TW @MaLauraOrtiz_ar 

Opiniones (0)
18 de noviembre de 2017 | 13:38
1
ERROR
18 de noviembre de 2017 | 13:38
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"