El 47% de los empleados privados está en negro

Según el Indec, la tasa de no registración en el sector privado cayó 4,2 puntos porcentuales, pasando de 51,6% a 47,4%.

En tanto, la tasa de no registración total cayó 7,1 puntos porcentuales, pasando de 48,7% a 41,6% de los trabajadores asalariados públicos y privados.

La consultora Idesa asegura que, al margen del descenso de la tasa de desempleo, la situación laboral en Argentina aún no es buena.

El estudio asegura que más allá del descenso en la tasa de desempleo y los cuestionamientos sobre la veracidad de la información del Indec hay evidencias de que los déficits laborales siguen siendo muy graves.

Para Idesa (Instituto para el Desarrollo Social Argentino), la principal manifestación es la baja calidad de los empleos. La cantidad de empleos no registrados en el sector privado sigue afectando a prácticamente la mitad de los trabajadores. Esto pone al desnudo que las políticas implementadas hasta ahora han resultado ser insuficientes.

“Mientras el presidente Néstor Kirchner  enfatiza que el índice de desempleo se estaría ubicando en el orden del 7,5%, la intensificación de las manipulaciones en el Indec está llevando a que las dudas sobre la veracidad de los datos se extiendan a los indicadores laborales” reza el informe.

Según los últimos datos publicados del Indec, el empleo no registrado total (público y privado) fue del 41,6% en el primer trimestre del 2007. “Un dato relevante que surge es el alcance que tiene la informalidad laboral en el sector privado. Mientras en el sector público la no registración es un problema que se produce “en el margen” (90% de los asalariados públicos está registrado), en el sector privado es un problema masivo y de alto impacto económico y social”, dice Idesa al respecto.  

De igual manera, según datos de la EPH del Indec, entre el primer trimestre del 2004 y el mismo periodo del 2007 se puede observar que la tasa de desempleo se redujo desde el 14,4% a 9,8% de la población activa.

La tasa de no registración total cayó 7,1 puntos porcentuales pasando de 48,7% a 41,6% de los trabajadores asalariados públicos y privados.

En cambio, los datos oficiales muestran que la tasa de no registración en el sector privado cayó 4,2 puntos porcentuales pasando de 51,6% a 47,4% de los trabajadores asalariados.

“Estos indicadores sugieren que los problemas laborales se presentan en cuestiones asociadas a la calidad más que a la cantidad. Aun tomando como cierta la afirmación de que el desempleo ha disminuido al 7,5%, su valor es relativo si no se incorpora la dimensión de la calidad de los empleos. En este sentido, se observa que en el sector privado la calidad de los empleos ha mejorado en los últimos 4 años, pero muy poco”.  

La consultora puntualiza que un segmento del empleo privado particularmente propenso a la informalidad es el servicio doméstico. “Representa el 10% del empleo asalariado privado y la incidencia de la no registración alcanza al 90%. A pesar de la desgravación del impuesto a las ganancias y a las masivas campañas publicitarias, los resultados hasta ahora han sido modestos”.

Aun sin considerar a estos trabajadores, el empleo en negro es de 41%.

El informe afirma que  es consecuencia de un exceso de confianza en instrumentos que tienen una eficacia parcial. “El problema de la informalidad laboral es demasiado complejo e importante como para esperar que las soluciones surjan por el ‘derrame’ que podría producir la recuperación económica sobre el mercado de trabajo y del poder de persuasión que pueda tener la intensificación de los controles y/o la repetición de discursos y publicidad condenando la acción de contratar trabajadores ‘en negro”.

Según Idesa, si 3 de cada 4 trabajadores en negro son generados por empresas con menos de 10 empleados, los incumplimientos parecen ser más una reacción a reglas que discriminan contra los emprendimientos más débiles que una decisión arbitraria de los empleadores.

La informalidad de las condiciones de trabajo siguen presentes y no se ha mejorado la calidad de la relación empleador/empleado.

El estudio concluye afirmando que es imprescindible incorporar como temas prioritarios de la agenda de políticas la reducción de la carga impositiva, de las complejidades burocráticas y de los factores que generan inseguridad jurídica por su elevada exposición a los juicios laborales.
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21 de agosto de 2017 | 22:06
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