Salir del país con menores. ¿Qúe dice el nuevo código civil?

Según el Nuevo Código Civil, los adolescentes de 13 a 16 años deberán dar su consentimiento expreso antes de salir del país, más allá de la voluntad de los padres.

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El Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación (nuevocodigocivil.com) trajo, desde agosto, novedades en casi todos los ámbitos de la vida cotidiana. Para el turismo también y, puntualmente, en lo que atañe a los viajes al exterior con menores. Pero la novedad trae aparejados algunos ítems que parecen generar confusión. Ocurre que, desde ahora, los “adolescentes” -chicos de entre 13 y 16 años, aclara el texto- deberán “consentir” su salida del país, más allá de la voluntad de los padres.

Un primer problema se desprende de la lectura del artículo 645. El Nuevo Código describe allí los “actos que requieren el consentimiento de ambos progenitores”. Entre otros, autorizarlos para contraer matrimonio, ingresar a comunidades religiosas, fuerzas armadas o de seguridad... y claro, “autorizarlo para salir de la República”. Luego de la enumeración, un penúltimo párrafo explica que “en todos estos casos, si uno de los progenitores no da su consentimiento o media imposibilidad para prestarlo, debe resolver el juez teniendo en miras el interés familiar”. Y por fin (punto y aparte mediante), el último párrafo: “Cuando el acto involucra a hijos adolescentes, es necesario su consentimiento expreso”.

El impreciso sujeto “el acto” vuelve confusa la referencia: no se sabe si el consentimiento expreso del chico corre para los casos en que uno de los padres no da su acuerdo, o si el consentimiento expreso del menor es necesario, también, para las instancias mencionadas con anterioridad, lo que incluiría a los viajes internacionales. De ser así, el desacuerdo del mayor de 13 años tendrá el peso de suspender la salida, incluso cuando ambos padres consientan el viaje.

Ahora bien, ¿qué significa exactamente que el menor deba estar de acuerdo con pasar las fronteras nacionales? ¿Que debe manifestarlo de algún modo y una autoridad competente, interpretarlo, o que su voluntad se entenderá a partir de que no muestre estar en evidente desacuerdo con el plan? La interpretación sobre este punto se mece en un “veremos” un poco enclenque.

Es que el artículo 264 del Código Civil aclara una diferencia básica: “La manifestación tácita de la voluntad resulta de los actos por los cuales se la puede conocer con certidumbre. Carece de eficacia cuando la ley o la convención exigen una manifestación expresa”. Para ilustrar esta diferencia, veamos qué pasa con las autorizaciones legales para que los menores salgan del país: si los padres viajarán con ellos, la autorización para que el chico deje el país es considerada “tácita”. En cambio, debe ser “expresa” (escrita y con los requisitos legales conocidos) si el viaje será con sólo uno (o ninguno) de los progenitores. ¡Pero ahora se requiere, además, el consentimiento del adolescente! ¿Y cómo? ¿Tácita o expresamente?

El Nuevo Código dice que debe ser un consentimiento expreso. En pocas palabras, sería una condición, antes de que crucen las fronteras nacionales, que los chicos de entre 13 y 16 años exteriorizaran si están de acuerdo con salir del país. No se aclara cómo, cuándo ni dónde.

No obstante, una información de prensa emitida por el Ministerio del Interior y Transporte-Migraciones dejó claro que “la autoridad de control migratorio considerará que el menor consiente salir por el sólo hecho de su presentación voluntaria”.